En los últimos cinco años el tráfico de armas entró en una creciente espiral que le ha permitido al crimen organizado, principalmente a bandas de narcotraficantes, superar ampliamente a las corporaciones policiacas.De acuerdo a informes de la Procuraduría General de la República (PGR), la entrada de armamento al país se da lo mismo por la frontera norte que por la sur, incluso utilizan las mismas rutas del narcotráfico, pero se advierte que los artefactos que se internan al país han ido en aumento, no sólo en volumen, sino también en calidad y potencia. Estadísticas de la dependencia señalan que la posesión, el tráfico y el uso de armamento exclusivo de las fuerzas armadas representan actualmente el 15 por ciento de los delitos federales cometidos en todo el país. Lo anterior, equivale a un promedio de mil 200 ilícitos relacionados con tráfico o posesión de armas. Los estados con mayor índice de este delito son Tamaulipas, sobre todo Nuevo Laredo; Jalisco, Baja California, Distrito Federal, Sonora y Guanajuato.El tráfico de armas a través de ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali, Baja California; Ciudad Juárez y Ojinaga, Chihuahua; San Luis Río Colorado, Sonora; y Nuevo Laredo, Tamaulipas, cobra especial dimensión, según el informe de la Sección VII del Ejército Mexicano denominado Operaciones contra el narcotráfico. La ruta es a la inversa que en el tráfico de drogas: se utilizan los mismos caminos que emplea el narcotráfico para hacer llegar toneladas de cocaína, marihuana y demás enervantes. Incluso, en muchas ocasiones el pago es en especie, es decir, con armamento y parque. Pero no sólo la frontera norte es utilizada para el trasiego de armas, sino también un porcentaje sumamente considerable entra por la frontera con Guatemala.Entre las armas aseguradas por la PGR figuran los lanzacohetes tierra-tierra, diseñados para destruir vehículos blindados ligeros. También hay ametralladoras Barret calibre 50 milímetros, capaces de atravesar blindajes convencionales y unidades militares ligeras. Se han incautado también ametralladoras Thompson (estadunidenses); Galil y Uzi (israelíes); HMPK (alemanas); FAL (francesas y belgas) y granadas de fragmentación TOW Y RPG, de manufactura rusa y china.Desde 1994 y 1996, a raíz de la aparición del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y del Ejercito Popular Revolucionario (EPR), las fuerzas armadas de nuestro país tienen documentada la introducción de lanzagranadas y lanzacohetes de fabricación rusa tipo RPG-2, RPG-7 y RPG-18. En 2005, la PGR reveló en Informe especial su preocupación por el sensible incremento del tráfico de armas que se está dando hacia nuestro país, por mafias europeas y estadunidenses en beneficio de los cárteles de la droga y el crimen organizado, que los está fortaleciendo para enfrentar al Estado y frenar su combate. En el reporte se establece que “cada vez el armamento de los narcotraficantes es más moderno, de alto poder, no necesariamente armamento militar de algunas fuerzas armadas. Hay armas que son fabricadas en la República Checa, Rusia y Estados Unidos de América” (EUA).Según el informe, los cárteles del Golfo, Sinaloa, Tijuana, Ciudad Juárez, Milenio y los del sureste mexicano conocidos como El Petén, utilizan sus propios canales de tráfico de drogas para acceder al armamento, con lo que están pagando la oferta de armas de esas mafias internacionales. “En muchos casos este tipo de armamento constituye pagos en especie, que las mafias internacionales, las mafias europeas y las mafias estadunidenses, hacen a los delincuentes mexicanos”. El diagnóstico preocupante para la PGR fue que entre mayo y julio de 2005, el Ministerio Público Federal incautó 4,667 armas. De las cuales 2,251 fueron pistolas y el resto: 2,416, son armas largas, la mayoría AK47 o cuernos de chivo, ametralladoras AR15, lanzagranadas, una especie de bazuka y metralletas antiaéreas de un calibre poco común, utilizadas por los ejércitos estadunidense y europeos que incluso voltean un vehículo de un disparo.El tráfico de armas hacia México tanto de empresas constituidas como del mercado negro supera el millón 500 mil revólveres que tiene registrados la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), porque se estima que existen 15 millones de armas en los 31 estados del país y la ciudad de México, advierte la organización No más Violencia. Expertos consultados y que decidieron mantenerse en el anonimato, consideran que cada año ingresan 15 mil armas, de las cuales 25% son AR15, AK47 e incluso la temiblemente mortal P90 que dispara 900 balas por minuto y atraviesan 45 capas de material blindado.El estudio presenta declaraciones de la PGR, en las que se reporta que el tráfico ilícito de armas en México es la tercera actividad delictiva más lucrativa para el crimen organizado después del narcotráfico y la extorsión. Con motivo de las reformas a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, aprobadas en primera instancia por la Cámara de Diputados, el informe, retomado por el proyecto The Small Arms Survey de The Graduate Institute of International Studies, de Ginebra, Suiza, sostiene que las disparidades entre las leyes mexicanas y las estadunidenses facilitan el flujo ilegal de armas ligeras. México está catalogado entre los fabricantes pequeños de armas, con una producción de alrededor de un millón de dólares al año. Se trata de una industria a pequeña escala, pero International Alert destaca que no hay transparencia ni información oficial sobre la cantidad de armas ilegales que hay en el país.Baste señalar, a manera de ejemplo, que una compañía establecida en México por un traficante de armas paquistaní fue incluida por el gobierno de EUA en una lista de empresas sancionadas por presuntos contactos prohibidos con Irán. La firma Aerospace Logistic Services, registrada con domicilio legal en Rosarito, Baja California, es una de las 22 empresas de 10 países sancionadas este 2007 por exportar material que podría ser usado por Irán para la fabricación de armas de destrucción masiva o proyectiles dirigidos. El castigo implica la exclusión de la firma de cualquier tipo de negocios con empresas de EUA. Aerospace pertenece a Arif Al Durrani, un empresario y traficante de armas paquistaní, detenido en EUA, que alega turbios vínculos con operativos de inteligencia estadunidense y aun israelí. Durrani fue detenido el 12 de junio de 2005 y expulsado de México por violaciones migratorias.De acuerdo con declaraciones del entonces portavoz del gobierno mexicano, Rubén Aguilar, Durrani fue arrestado a petición de Washington por acusaciones de tráfico de proyectiles antiaéreos. En marzo de 2006 fue acusado en San Diego, California, de realizar exportaciones militares ilegales a Irán.A lo anterior se suma el frecuente decomiso de armas en municipios chiapanecos fronterizos con Guatemala que hacen suponer un continuo e intenso tráfico en Escuintla, Acapetahua, Tuxtla Chico, Suchiate, Cacahoatán, Frontera Hidalgo, Mapastepec, Acacoyagua, Huixtla, Motozintla y Metapa de Domínguez.Así como México es una de las principales vías de acceso de droga hacia EUA, nuestro país también se ha convertido en el punto de inicio de una ruta para el tráfico de armas de nueva generación y dinero hacia el territorio nacional y países sudamericanos. La PGR ha logrado decomisar, por ejemplo, un arma de fabricación europea conocida como 57, que es una pistola ligera pero de gran potencia, calibre 223, que tendría una función similar al rifle de asalto conocido como AR-15.En los últimos meses ha habido un aumento en el tráfico ilegal de pistolas calibre 9 milímetros y armas de asalto como la AK-47 e incluso granadas de fragmentación. El 95% del tráfico de armas que ingresa a México proviene de EUA. El mercado negro de las armas de fuego ingresa por la frontera norte y se va diseminando a través de los diversos estados del país hasta llegar a la frontera sur.Es un tráfico hormiga que viene de norte a sur. Los cárteles de la droga y las organizaciones delictivas han tomado a la zona noroeste del país como la más propicia para el tráfico de armas, según un informe de la PGR. Baja California, Sinaloa y Sonora presentan el mayor número de investigaciones por posesión, tráfico y acumulación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército. En estas entidades se ha realizado el mayor número de aseguramientos de armas ilegales en todo el país. La venta de pistolas, rifles de asalto o armas de precisión, representan el segundo negocio de mayor beneficio económico para la delincuencia organizada.En esa zona del país, señalan las estadísticas oficiales, 80% de los delitos considerados como graves (principalmente relacionados con la delincuencia organizada), se comete con violencia y en posesión de arma de fuego. La falta de vigilancia en la frontera norte es tan grave que, en 1999, el embajador emérito Sergio González Gálvez ingresó a territorio nacional sin permiso, un tanque Sherman de 30 toneladas, de los utilizados en la II Guerra Mundial.El Instituto Nacional de Ciencias Penales ha logrado documentar que en el mercado negro mexicano se pueden encontrar armas de todo tipo, desde las de uso exclusivo del Ejército hasta de la exguerrilla guatemalteca y de las fuerzas israelíes. Asimismo, el contrabando de armas desde EUA es una constante pese a la vigilancia que mantienen las autoridades policiacas federales para evitar la introducción de las mismas a través de la frontera norte, las cuales son enviadas principalmente a Guerrero. Nuevo Laredo, Tamaulipas, es una de las entradas del armamento ilícito.La ruta que usan los contrabandistas desde esta frontera hasta Guerrero es por la carretera Nuevo Laredo-Monterrey; luego al Distrito Federal, pasando por Querétaro, Hidalgo y el estado de México, hasta llegar a su destino final. Tan sólo en 2005, México importó armas incluyendo misiles y explosivos, rifles semiautomáticos, pistolas y revólveres, municiones, refacciones y equipo militar por 34 millones 760 mil 903 dólares, reportó la llamada Iniciativa Noruega sobre Transferencia de Armas Pequeñas, una coalición del gobierno noruego y organizaciones no gubernamentales internacionales cuyo objetivo es impedir la transferencia de esos productos en el mundo.A falta de información transparente en nuestro país sobre el tráfico de armas pequeñas, se sabe que las principales fuentes de esta importación son Estados Unidos, China, la República Checa, Bélgica, Francia, Alemania, Israel, Italia, España y Reino Unido.De acuerdo con la Encuesta sobre Armas Ligeras (Small Arms Survey), una organización no gubernamental con sede en Ginebra, Suiza, y que ha establecido el Barómetro de Transparencia del Comercio de Armas Pequeñas como herramienta de comparación de los países en este sector, México compite en falta de transparencia sobre información al respecto con Bélgica, Austria, Brasil, Corea del Sur, Croacia, Rusia, Rumanía y Singapur. Entre las naciones que cuentan con mayor transparencia sobre sus operaciones de armamento están Alemania y Estados Unidos. Los menos transparentes son Bulgaria, Irán, Israel y Corea del Norte.EUA sigue siendo la fuente principal de abastecimiento. Tan sólo en 2005, nuestro país compró 10 millones 918 mil 352 dólares en armas ligeras, pesadas, equipos militares, municiones, refacciones y explosivos, según la base de datos de NISAT. Curiosamente le siguió Italia, con 6 millones 815 mil 482 dólares, por encima de España, Bélgica y Reino Unido.En el caso de México, luego de EUA e Italia, los principales abastecedores de armas pequeñas y ligeras, en 2005, fueron Francia, 3 millones 771 mil 234 dólares; Israel, 3 millones 488 mil cuatro dólares; la República Checa, con 2 millones 761 mil 949 dólares; Alemania, 1 millón 897 mil 353 dólares, y China con un millón 665 mil 647 dólares. Nuestro país incluso adquirió armamento por 1 millón 83 mil 226 dólares de Austria; de España por 985 mil 445 dólares, y del Reino Unido, 296 mil 45 dólares.A diferencia de lo que sucede con las drogas, en cuestión de armas no existe una organización dedicada a este tráfico, zar o capo dedicado exclusivamente a la venta de armas, pues todos los cárteles consiguen su armamento en las mismas rutas que reciben los estupefacientes, pero mediante operación hormiga, que va de 10 a 15 armas por pedido.La Sedena ha expedido poco más de 5 millones de permisos para portar armas, pero según estudios de las autoridades federales hay más de 15 millones de armas ilegales que circulan en las 32 entidades. Para el gobierno federal, en el combate a la delincuencia organizada, el tráfico de armas es el segundo problema de seguridad nacional. Prueba de ello son los 84 mil 578 delitos denunciados en 2000-2006.Los resultados del Programa Nacional para la Atención de los Delitos relacionados con la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, son magros, en 2006 “se aseguraron 399 armas de fuego, siete mil 194 cartuchos de diferentes calibres y 442 cargadores”.Entre tanto, de norte a sur, de este a oste, son constantes las acciones criminales en donde se sabe del uso de lanzagranadas, rifles de alto alcance con mira infrarroja MP5, AK-47 y R-15, o ametralladoras, así como la clásica Uzi, o las subametralladoras y pistolas calibres 50, 45, 40, 10 y 9 milímetros de las marcas Colt, Ruger o Pietro Beretta.Los informes nacionales y de organismos internacionales coinciden en que el tráfico de armas en México sigue siendo a través de pequeños cargamentos y operaciones hormiga, y afortunadamente aún no existe un zar que las introduzca en grandes cargamentos como sucede con la cocaína o la heroína.Sin embargo, revelan que dentro de la estructura de las organizaciones que trafican drogas, asignan entre 30 o 40 personas para establecer los contactos que puedan abastecer de las armas que los sicarios requieren, como son las bazucas, granadas de fragmentación, así como pistolas o fusiles con características específicas.Otra opción para obtener armas es a través de internet, donde pueden comprar lo que quieran, pues al teclear en un buscador la palabra “venta de armas”, de inmediato se obtienen hasta 93 mil 300 respuestas de tiendas de armas, en las que se ofrece información por cada pistola, lanzacohetes o bazucas, tromblones, rifles de asalto AK47, R15 o metralletas Barret, entre otros.Con este escenario, es evidente que si antes los grupos criminales luchaban por rutas de tráfico hacia Estados Unidos (y habían llegado a cierto equilibrio), ahora luchan calle por calle por los mercados locales de distribución y consumo, y cada vez de manera más descentralizada y por lo tanto difícil de controlar. Como es una lucha a muerte, sin control y sin cuartel, no se escatima violencia, incluso aunque ésta implique un desafío al Estado (al asesinar a autoridades que colaboran o protegen a sus rivales, o al incorporar espacios como los reclusorios en su red de operación y de ajuste de cuentas). Este desafío será en extremo difícil de controlar, pues como se ilustra en el caso del tráfico de amas, el gobierno tendrá que fortalecer la lucha y la sociedad demandará resultados, por lo que la actuación criminal será más riesgosa si los operativos puestos en marcha en este sexenio fracasan.

Fichero archivado: Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional

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