Archivo para Septiembre, 2007

mañana de hoy, la junta de buen gobierno (JBG) Hacia la esperanza y numerosos miembros de los cuatro consejos municipales autónomos en rebeldía de la región selva frontera y sus distintas comisiones rindieron un detallado informe de sus trabajos de gobierno. Asistieron al acto centenares de bases de apoyo del EZLN, hombres y mujeres, “comisiones” de los distintos pueblos, con el encargo de escuchar el informe y llevarlo a sus localidades de origen.Un significativo ejercicio democrático: eso fue la exposición colectiva, casi coral de las acciones educativas, de salud, producción, comercialización, justicia, transporte y administración de la segunda JBG, al concluir su primer año y a cuatro del establecimiento de las juntas zapatistas. Hubo sol, lluvia, preguntas del público (algunas) y respuestas de las autoridades, situadas detrás de una larga mesa sobre el estrado del caracol Madre de los caracoles del mar de nuestros sueños. Cerca de la mitad eran mujeres, la mayoría muy jóvenes, tojolabales y tzeltales principalmente.

Sin los empujones y sombrerazos de la clase política, el informe de gobierno fue una sesión del trabajo, y el Grito una modesta, casi escolar pero muy zapatista encarnación de los viejos héroes verdaderos.

La noche del sábado se celebraron baile y Grito. Pero no se piense que el segundo lo dio alguna autoridad presente: fue el mismísimo cura Miguel Hidalgo quien proclamó la independencia de México, rodeado de los personajes e insurgentes de entonces. El Grito aquí sucedió durante una representación dramática de los indígenas rebeldes en la explanada de su caracol, casi a campo traviesa. Al inicio aparecen los campesinos sometidos a la esclavitud por los amos españoles; reciben latigazos e insultos de los capataces. Una voz indígena que se esfuerza en sonar criolla y colonial manifiesta que esos indios se ven muy débiles, que si alguno muere, estará bueno para alimento de sus perros, que están hambrientos.

Cambio de cuadro. En torno a una mesa de plástico, como de fonda, los futuros próceres Allende, Iturbide, doña Josefa Ortiz y el corregidor Domínguez conspiran para iniciar la revuelta y liberar a México de la opresión virreinal. En otra escena, Miguel Hidalgo proclama la independencia y la abolición de la esclavitud. En ese momento da el Grito, y los petardos truenan arriba del caracol, como debe ser. A la viva México suben los cohetones y un perro en vez de huir de las caudas de fuego trata de perseguirlas y al verlas subir al cielo les ladra, retándolas, hasta que explotan. También el perro es zapatista.

Con los tres colores patrios y la imagen guadalupana, Hidalgo encabeza a los indios descalzos, combate, muere, y la lucha sigue al grito de “Vivir por la patria o morir por la libertad”. Es el “cura guerrillero”, como le cantarían más tarde los niños de la escuela Estrella de San Pedro, de San José del Río. Antes hubo un “programa cultural”, y después baile. En los sombreros y camisas de los jóvenes varones proliferan alacranes pintados o bordados, señal del grupo norteño K-Paz de la Sierra; además, lo nuevo es el “pasito duranguense” de las parejas bailantes.

Por primera ocasión acudieron a una reunión de trabajo delegaciones de niños de las escuelas autónomas, acompañados por los promotores de educación. Participaron en los actos culturales, como testimonio viviente del sistema educativo autónomo en los municipios San Pedro de Michoacán, General Emiliano Zapata, Libertad de los Pueblos Mayas y Tierra y Libertad.

Este domingo, el informe de la JBG fue acompañado y atestiguado por un nutrido grupo de miembros del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), entre quienes se contaban los comandantes Tacho, Brus Li y Emiliano. El comandante tzeltal Abraham tomó la palabra para dirigirse “a todos, y a las autoridades autónomas de todos los niveles”, y les expresó reconocimiento y respaldo del CCRI. Llamó a las autoridades y representantes “a mejorar más los trabajos”. Si algunos están mal, “es por nuestra culpa”, reconoció, en ese tono autocrítico muy común en los pueblos indígenas, donde no se eluden las responsabilidades colectivas y todo puede ser mejorado constantemente.

“No podemos echar para atrás. Tenemos que seguir adelante. Los pueblos de esta JBG tenemos que estar atentos de dónde están los fallos. Con calma vamos a ir a nuestras comunidades para analizar el informe y pensar cómo hay que mejorar. Así es la lucha”, concluyó Abraham.

Subcomandante Marcos reiniciará gira por México este mes

De acuerdo con un informe “de campo” elaborado por brigadas independientes, a partir de diciembre se desató en tierras recuperadas por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 “una escalada de agresiones e intimidaciones”, apuntalada con un “vertiginoso proceso de despojo de tierras”, encubierto por una presunta “disputa” por el control territorial y la intención de practicar “desalojos forzosos contra cientos de familias zapatistas” en Chiapas.

El 25 de marzo, la Comisión Sexta del EZLN hizo pública la Campaña mundial por la defensa de las tierras y los territorios indígenas y campesinos, autónomos, de Chiapas, de México y del mundo. Ante el actual panorama de represión y despojos, los pueblos zapatistas implementaron el programa Brigadas de Observación Tierra y Territorio (BOTT), conjuntamente con el Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas (CAPISE). El plan consiste en conformar grupos para “observar, dialogar con autoridades autónomas y familias indígenas amenazadas en su integridad, bienes, autonomía, tierras y territorios”.

La forma de trabajo fue acordada entre las juntas de buen gobierno (JBG) y el mencionado centro. “Una vez en campo, las BOTT son coordinadas por las JBG y las autoridades de los municipios autónomos. Las BOTT observan y documentan las agresiones y amenazas que padecen diversos pueblos zapatistas”. La estrategia del gobierno en la conformación de la “contra” y el “desarrollo” de proyectos presupuestados dentro de territorio indígena, según el informe Tierra y territorio (CAPISE, septiembre de 2007), son “respaldados, operados y encubiertos” por las secretarías de la Reforma Agraria, Defensa Nacional, Comunicaciones y Transportes, y Gobernación; la Procuraduría Agraria; Seguridad Pública federal, estatal y municipal, y por el Congreso de la Unión.

“La estrategia se desnuda por sí sola”, y se basa en argumentar “una defensa de la reserva de la biosfera de Montes Azules”. Pero no sólo eso: el EZLN y la construcción de su autonomía traducida en libre determinación como pueblos indígenas son “factores determinantes en la estrategia por el control político, social y económico de su territorio”.

El trabajo mencionado determina que “el desafío nacional” de la Sexta declaración de la selva Lacandona no es un asunto desatendido por las autoridades. En distintos momentos “el gobierno federal ha mostrado astucia, torpeza y brutalidad contra los movimientos sociales; sin embargo, la brutalidad policiaca y militar empieza a permear el país, particularmente contra personas y organismos adherentes a la Sexta declaración y la otra campaña, miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y diversos organismos sociales y civiles que osan contravenir los lineamientos del Estado”.

Así como es frecuente en Chiapas que familias o miembros de organizaciones sociales “se autonombren bases de apoyo zapatistas aunque no lo sean, con la finalidad de no quedar descubiertos”, con los adherentes a la otra campaña sucede “algo similar”. Esto da pistas del “gradual impacto que implica el desafío del EZLN y sus pueblos”, a pesar de que el boicot mediático es “abrumador”.

Este primer informe se deriva de un trabajo colectivo entre las JBG, los concejos autónomos, los pueblos zapatistas, los brigadistas y el CAPISE en torno al caracol de La Garrucha, que comprende gran parte de la selva tzeltal dentro del municipio oficial de Ocosingo y agrupa los municipios autónomos Francisco Gómez, San Manuel, Francisco Villa y Ricardo Flores Magón.

Al paso de los años se han registrado, de diversas maneras, hostilidades, intimidaciones y amenazas contra poblaciones indígenas. “De 1994 a la fecha, para el Estado mexicano el enemigo sigue siendo interno; el EZLN, su proyecto, lo que hace y lo que representa, son asuntos de seguridad nacional”, sostiene el CAPISE.

Tras el lanzamiento de la Sexta y los recorridos de la Comisión Sexta del EZLN por territorio nacional, “el Estado ha implementado una brutal ofensiva contra los pueblos zapatistas, sus autoridades y el proyecto de libre determinación de los pueblos indígenas dentro de la demarcación territorial que comprenden los caracoles y sus municipios autónomos”. De diciembre a la fecha, “el recrudecimiento de hostilidades hacia los pueblos zapatistas es alarmante”. La investigación de las BOTT documenta esta “brutal embestida” contra los pueblos zapatistas.

Babel - Chiapas, ¿guerra a secas?

En cualquier momento la guerra del gobierno mexicano contra los zapatistas del EZLN podría pasar a un nivel de intervención militar abierta del gobierno de Calderón.

Subiría hasta ahí desde el nivel que tiene ahora, paramilitares, agresiones de la policía con pretextos ambientalistas, judicial (con órdenes de aprehensión suspendidas, en reserva) y la militarización de Chiapas.

El gobierno mexicano ha estado, durante tres sexenios, usando una estrategia de guerra en todos los niveles. Envenena la cotidianidad de un terreno militarizado. Es la gota de veneno contrainsurgente. Pero pasar a la guerra abierta ha sido la obsesión del gobierno federal, no de un régimen o un presidente, sino un gobierno mexicano con idéntico método antizapatista, por encima de la transición de partidos en el poder del PRI al PAN y de presidentes, de Ernesto Zedillo, iniciador de la paramilitarización (recordemos la masacre de Acteal, cuyos autores siguen impunes), a Vicente Fox y Felipe Calderón.

Cada iniciativa de movilización pacífica zapatista ha sido respondida con provocaciones gubernamentales para tratar de hacerlos romper el alto al fuego que han respetado desde 1994. No es una exageración, a pesar del falso lugar común de que “no hay guerra”. Porque los ataques paramilitares, desde la época de los Chinchulines, “Paz y Justicia”, el Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista (MIRA) y Los Puñales, hasta el actual grupo, la OPDDIC (bajo el camuflaje del nombre: “organización para la defensa de los derechos indígenas y campesinos”) han dado lugar a nuevas agresiones, cualitativamente más cínicas y abiertas, con Calderón.

En el desalojo de dos comunidades, una de bases zapatistas (Nuevo San Manuel), intervinieron policías estatales y federales. Fue una confrontación más directa que las anteriores. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) le declaró la guerra al gobierno en 1994, pero los combates duraron apenas 12 días.

La guerra del gobierno se concentró en una estrategia de largo plazo, para esperar que los zapatistas dejen de contar con simpatías en el país. La lectura de Calderón es que hoy es cuando. El alto al fuego y la posterior simulación de diálogo, primero con un personero del salinismo, Manuel Camacho Solís, y luego mediante la Comisión para la Concordia y la Pacificación (Cocopa) y mediante la creación de una Ley para el Diálogo, sirvieron al gobierno de Zedillo y sus sucesores para preparar una estrategia de muchos frentes, la cual está operando hoy con cada vez mayor intensidad.

Uno de los elementos más importantes de la contrainsurgencia es la paramilitarización: La creación de grupos de choque antizapatistas reclutados, entrenados, pertrechados y protegidos por el gobierno chiapaneco y el federal para atacar a las bases zapatistas. Como lo ha expresado Andrés Aubry, uno de los pocos que han documentado este proceso, se trata de meter en la pecera a un pez más agresivo (los paramilitares) para agredir a los zapatistas.

Este elemento de contrainsurgencia está probado por hechos de sangre como la masacre de Acteal y la agresión al poblado de Viejo Velasco, en Montes Azules, donde protegidos por el gobierno los paramilitares (indígenas) agredieron a grupos indígenas no zapatistas, pero con la intención de involucrar al EZLN, ya sea obligándolo a responder con las armas o buscando la posibilidad de acusarlos de agresores.

Las agresiones a tiros contra zapatistas también se han dado, como la ocurrida contra una marcha pacífica en Zinacantán, donde los zapatistas llevaban agua a compañeros suyos que habían sido privados de ese suministro y el grupo paramilitar agresor era de filiación perredista (otro elemento, la incorporación del PRD a la contrainsurgencia). El activismo de la OPDDIC en estos días es una de las falanges de esa mano agresora, como el ataque a las bases zapatistas con balas y machetazos, hiriendo a Leonardo y Juan Navarro, en Chilón. Pero lo más importante es que el gobierno federal aprendió la lección de la importancia de los medios de masas para la guerra. Así que está utilizando el factor psicológico de la propaganda de guerra: Ganarse las mentes y corazones.

Lo deseado por el gobierno, y lo que con más cuidado ha preparado, es que las agresiones de paramilitares no sean identificadas como un brazo del gobierno, sino como enfrentamientos entre indígenas, como los ha venido llamando la prensa, en los hechos más recientes: “disputas, pleitos, riñas o enfrentamientos por la tierra” no entre un grupo de choque del gobierno y zapatistas, sino “entre campesinos o entre indígenas”.

De esa manera el gobierno aparece como ajeno, casi neutral. Con un mucho más de maña, y con ayuda de la negligencia y el dolo de cierta prensa, al gobierno federal le interesa presentar a los zapatistas como “agresores de campesinos, agresores de indígenas”. Le falló en el caso de Acteal, le falló en Viejo Velasco, pero insiste.

Basta ver el nombre del grupo de choque y paramilitar que está usando para agredir a los zapatistas. Lo llamaron “Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos”, Opddic. Si los zapatistas respondieran con armas a una agresión, podrían el gobierno y la prensa presentarlos como agresores de una organización “defensora de los derechos indígenas y campesinos”.

Para el gobierno es muy necesario contar con un elemento así. Porque evitaría el costo político de ser agresor y endosaría al EZLN el rol de “agresor de campesinos e indígenas”. La manera en que maneje la prensa estos hechos de violencia es vital para el gobierno. Como en el caso de Oaxaca, donde los medios comerciales siempre hablaron de muertos y jamás explicaron que los asesinos eran sicarios pagados por el gobierno oaxaqueño y los muertos eran gente del pueblo. Así, para una gran cantidad de población desinformada, la imagen de la APPO fue la de “violentos” (como los campesinos de Atenco eran “macheteros”) y la intervención militar disfrazada de policiaca era para “recuperar la paz y tranquilidad”.

Por ejemplo, el 16 de noviembre de 2006, El Universal, en nota firmada por Freddy Martín Pérez, dice en las cabezas: “Crisis en la Selva Lacandona; entra la fuerza pública” y luego redondea: “Se teme otro enfrentamiento entre indígenas por un conflicto agrario”. Ahí se reúnen todos los elementos que el gobierno se ha cuidado estratégica y pacientemente de sembrar: La presentación de las agresiones de sus paramilitares a los zapatistas y otros grupos indígenas independientes del priismo como “enfrentamientos entre indígenas” y la entrada de la “fuerza pública”, militares y/o policías, como un tercero, que “va a poner paz”.

Esta presentación de los hechos la hemos observado también en La Jornada, con notas de Elio Enríquez, por ejemplo, al informar de la agresión de indígenas progobiernistas lacandones a indígenas no zapatistas en Viejo Velasco.

Cada vez es más insistente y difundida la estrategia de prensa contrainsurgente con estos conflictos que el gobierno genera con sus grupos de choque. El caso más reciente es el del poblado San Jerónimo, en las cercanías de la reserva forestal Agua Azul, municipio de Palenque Chiapas. La nota ha tenido mucha más cobertura que la del desalojo por la fuerza de las comunidades de Montes Azules y su reclusión en condiciones insalubres e inhumanas en improvisados albergues de La Trinitaria y Ocosingo.

Mientras la noticia del desplazamiento forzado ha sido seguida sólo por La Jornada, agencias de Internet, como CIMAC, las organizaciones de derechos humanos y medios libres, la noticia sobre el “enfrentamiento” entre indígenas choles de San Jerónimo y ejidatarios de la reserva de Agua Azul, como lo describe en La Jornada una nota de Ángeles Mariscal y Elio Enríquez, ha sido publicada por diversos medios en el país y a nivel internacional.

Los corresponsales de La Jornada dan la noticia así: “Indígenas choles del poblado de San Jerónimo se enfrentaron con ejidatarios de la reserva forestal Agua Azul por las tierras donde se ubican las cascadas del mismo nombre, pertenecientes al municipio de Palenque, con saldo de dos campesinos heridos.”

La Jornada lo cabecea como: “Riña por tierras en Chiapas deja 2 labriegos heridos”. La cortedad de una nota no permite asomarse al contexto del problema, es un “enfrentamiento” o “riña” entre indígenas choles y ejidatarios también indígenas. Los ejidatarios, dice la nota, son “presuntas bases de apoyo del EZLN”, pero en los párrafos siguientes ya no son “presuntos”, simplemente los llaman “zapatistas”.

Veamos cómo evoluciona la nota, y sobre todo la cabeza de la nota, que es lo único que leen muchos de los apresurados usuarios de periódicos y la Internet: La Jornada: “Riña por tierras en Chiapas deja 2 labriegos heridos”. El Siglo de Torreón, Coahuila: “Se enfrentan ‘zapatistas’ y campesinos” Proceso (nota de Isaín Mandujano): “Chocan zapatistas y opositores en Cascadas de Agua Azul, un herido”. Terra Noticias: “Un pleito entre simpatizantes zapatistas y campesinos deja un herido”. AFP (Associated France Press), nota publicada por Univisión: “México: EZLN y campesinos se enfrentan a balazos por disputa territorial.” Ahí están la nota y el titular que Ernesto Zedillo y Vicente Fox soñaban. Lo tienen ahora con la estrategia del gobierno priista perredista de Juan Sabines y panista de Felipe Calderón. Un lector descuidado puede imaginar toda una batalla, casi un hecho de guerra civil. Y el gobierno agresor no aparece por ningún lado. Al contrario, aparece el EZLN echando tiros.

De eso a que el gobierno federal anuncie que tiene que meter la “fuerza pública” para “restaurar el orden y la tranquilidad”, queda muy poco. Por eso pensamos que cualquier día podría iniciarse otra fase en la guerra contra los zapatistas, ya no sólo los paramilitares y policías. Incluso, los gobernantes mexicanos, que tiraron a la basura los Acuerdos de San Andrés, el diálogo y la ley para el diálogo, podrían pasar al “mátenlos en caliente” que les dejó recomendado desde el siglo pasado (y desde el antepasado) el cacique mayor, santo patrono de los gobiernos que “pacifican” indios. (¿Porfirio Díaz, Fidel Velázquez?)

Las piezas del gobierno se mueven rápido. Si la guerra abierta se reinicia en Chiapas, será una dura prueba para la Otra Campaña. El gobierno de Calderón está jugando con fuego.

La tarde del pasado día 11, nueve campesinos bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), incluyendo dos niños, fueron agredidos a machetazos, garrotazos y tiros por unos 50 pobladores del ejido Agua Azul, miembros de la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic). Tres zapatistas fueron capturados y golpeados brutalmente con el canto de machetes y garrotes en la cabeza y el cuerpo.Manuel Jiménez Álvaro fue herido en el rostro por el roce de una bala; estaba tan golpeado que perdió el conocimiento y, bañado en sangre, sus captores lo dieron por muerto. Cuando ya sólo llevaban “detenidos” a los otros dos zapatistas, los agresores se percataron que el primero vivía, lo alzaron en vilo y sin dejar de golpearlo lo condujeron también hasta las oficinas ejidales de Agua Azul, convertidas en “cárcel”. Enseguida mandaron llamar a la policía del estado. La patrulla 053 acudió con prontitud.

Los otros zapatistas heridos y retenidos eran Manuel Jiménez Silvano y Jerónimo Morales Álvaro. La persona que disparó contra Manuel Jiménez Álvaro fue Jerónimo Urbina López, poblador de Agua Azul y miembro de Opddic. Según testimonio de los heridos, recibieron amenazas e imprecaciones de este calibre:

“Los vamos a matar”. “Nosotros no tenemos esposas; agarraremos a sus esposas y a sus hijas, las vamos a violar y vamos hacer que sean nuestras mujeres”. “Agarraremos a sus hijitos y los vamos hacer pedacitos”. “Vamos a cortar su lengua”. “Es mejor que se vayan de estas tierras”.

Mientras, los policías sectoriales fotografiaban y fichaban a los detenidos. (O sea que las autoridades poseen imágenes del estado en que se encontraban.) Sí, resulta que estaban detenidos, y la policía se disponía a llevarlos a prisión, presumiblemente a Palenque. Su “delito”: vivir en la comunidad Bolom Ajaw, corriente abajo en una ribera casi virgen del concurrido balneario Agua Azul, que administran los dirigentes priístas del pueblo Agua Azul. En realidad, la intención de las autoridades estatales y federales es desalojar la comunidad zapatista, y Opddic sólo intenta ser la mano ejecutora.

Esto lo confirmaron al acudir al lugar funcionarios de Chilón y Ocosingo, junto con el delegado de la secretaría de Gobierno, Jesús Octavio Durán, así como José Hernández Nava, de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CNAP), quienes pretendían permitir el traslado a prisión de los tres zapatistas heridos.

En el crucero de la brecha que conduce de Agua Azul a Bolom Ajaw, los campesinos agredidos aguardaban a una comisión suya que partió ese día al caracol de Morelia para comunicar a la junta de buen gobierno (JBG) que los de Opddic mantenían bloqueado el acceso a su comunidad desde el pasado 5 de septiembre, cuando colocaron una alta y fuerte cerca de alambre. Con ello, los campesinos zapatistas quedaban imposibilitados para sacar sus productos y transitar libremente.

En tanto, los que escaparon del ataque de la Opddic dieron la voz de alarma en Bolom Ajaw, y pronto se reunieron unas 40 bases de apoyo del EZLN desarmados (no “milicianos”, como diría la distorsionadísima versión oficial) y se dirigieron a Agua Azul para liberar a sus compañeros.

Al enterarse que la policía sectorial se disponía a llevárselos, derribaron dos árboles para bloquear el camino y bajaron la cuchilla de electricidad, dejando Agua Azul a oscuras.

Del grupo priísta había un herido a quien llegó a recoger una ambulancia. Los paramédicos pudieron ingresar a pie a Agua Azul.

Miguel Silvano Hernández al parecer fue macheteado por sus propios compañeros mientras perseguían y golpeaban a Manuel, Jerónimo y Manuel, que no portaban machete.

En este escenario llegaron a Agua Azul representantes de la JBG de Morelia. Entonces, el delegado de Gobierno modificó su postura y “negoció” con la junta la liberación de los detenidos.

El delegado de la CNAP insitiría en dar la razón a los agresores, pronunciándose por el desalojo de Bolom Ajaw, comunidad establecida en tierras que el gobierno de Ernesto Zedillo declaró en 2000 área natural protegida para dedicarla al ecoturismo y la presunta protección ecológica.

En resumen, los zapatistas estorban para esos planes de “desarrollo”. Los delegados de gobierno y la CNAP insistieron inútilmente en “negociar” con la JBG “la reubicación” (o desalojo) de todas las familias de Bolom Ajaw.

Los tres zapatistas heridos fueron llevados el día 13 por sus compañeros a una clínica de Palenque, donde fueron atendidos y se encuentran “estables”.

Comunicado del EZLN

COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

16 DE SEPTIEMBRE DEL 2007.
AL PUEBLO DE MÉXICO:

A L@S ADHERENTES A LA SEXTA DECLARACIÓN Y A LA OTRA CAMPAÑA:

HERMANAS Y HERMANOS:

COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS:

EN ESTE NUEVO ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA LUCHA POR LA PRIMERA INDEPENDENCIA DE MÉXICO, EL EZLN COMUNICA LO SIGUIENTE:

SOBRE EL ENCUENTRO DE PUEBLOS INDIOS DE AMÉRICA:

PRIMERO.- UNA DELEGACIÓN DE LA DIRECCIÓN ZAPATISTA, COMPUESTA POR TRES COMANDANTAS, TRES COMANDANTES Y UN SUBCOMANDANTE, ASISTIRÁ AL ENCUENTRO DE LOS PUEBLOS INDIOS DE AMÉRICA A CELEBRARSE EN TERRITORIO DE LA TRIBU YAQUI, EN VICAM, SONORA, MÉXICO, LOS DÍAS 11, 12, 13 Y 14 DE OCTUBRE DEL 2007.

SEGUNDO.- ÉSTA Y OTRAS DELEGACIONES DE LA DIRECCIÓN ZAPATISTA ASISTIRÁN, EN LO POSIBLE, A LAS REUNIONES PREPARATORIAS DEL ENCUENTRO, MISMAS QUE SE CELEBRARÁN EN LOS SIGUIENTES LUGARES:

OAXACA, OAXACA, MÉXICO. 4 y 5 DE OCTUBRE DEL 2007.

SAN PEDRO ATLAPULCO, ESTADO DE MÉXICO. 6 y 7 DE OCTUBRE DE 2007.

NURÍO, TERRITORIO PURÉPECHA, MICHOACÁN, MÉXICO. 7 y 8 DE OCTUBRE DE 2007.

RANCHO EL PEÑASCO, TERRITORIO DE LA NACIÓN TOHONO OD´HAM, MAGDALENA DE KINO, SONORA, MÉXICO, LOS DÍAS 8 Y 9 DE OCTUBRE DEL 2007.

TERCERO.- LES RECORDAMOS A TOD@S L@S ADHERENTES A LA SEXTA DECLARACIÓN, EN LO NACIONAL Y LO INTERNACIONAL, QUE ESTÁN INVITAD@S Y QUE, SI PIENSAN ASISTIR, SE REGISTREN EN LA PÁGINA ELECTRÓNICA DE LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN. LO MISMO LES PEDIMOS A LAS PERSONAS QUE HAN SIDO INVITADAS POR LA COMISIÓN ORGANIZADORA.

SOBRE LA SEGUNDA ETAPA DE LA OTRA CAMPAÑA EN LAS ZONAS CENTRO Y SUR DE MÉXICO.

PRIMERO.- PARA CUMPLIR CON LOS TRABAJOS DE LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN EN ESTA SEGUNDA ETAPA, EN LA ZONAS CENTRO Y SUR DE NUESTRO PAÍS, UNA DELEGACIÓN DE 24 COMANDANTES Y COMANDANTAS DE LA DIRECCIÓN ZAPATISTA SALDRÁ DE LA CIUDAD DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS, EL DÍA 26 DE SEPTIEMBRE DEL 2007, PARA TRASLADARSE A LA CIUDAD DE MÉXICO.

AHÍ LA DELEGACIÓN SE ORGANIZARÁ EN 8 GRUPOS QUE VISITARÁN A L@S ADHERENTES EN LOS ESTADOS DE NAYARIT, JALISCO, COLIMA, MICHOACÁN, GUERRERO, MORELOS, GUANAJUATO, QUERÉTARO, HIDALGO, LA HUASTECA, PUEBLA, TLAXCALA, VERACRUZ, OAXACA, CHIAPAS, QUINTANA ROO, YUCATÁN, CAMPECHE, TABASCO, EL ESTADO DE MÉXICO Y EL DISTRITO FEDERAL.

LAS VISITAS SE REALIZARÁN EN LOS MESES DE OCTUBRE, NOVIEMBRE Y DICIEMBRE DEL 2007 EN CALENDARIO DETALLADO QUE SE DARÁ A CONOCER EN SU OPORTUNIDAD.

SEGUNDO.- COMO SE RECORDARÁ, EL OBJETIVO DE ESTA SEGUNDA ETAPA ES REALIZAR UN PRIMER ESBOZO DEL PROGRAMA NACIONAL DE LUCHA. POR ESTA RAZÓN, LOS GRUPOS DE LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN SE CONCENTRARÁN ESPECIALMENTE EN LAS REUNIONES CON ADHERENTES EN LOS DISTINTOS PUNTOS GEOGRÁFICOS DEL CENTRO Y SUR DE NUESTRO PAÍS.

TERCERO.- SI EN LA PRIMERA ETAPA EL OBJETIVO FUE CONOCERNOS Y, POR LO TANTO, EL “ESTO SOY Y AQUÍ ESTOY” FUERON LAS PALABRAS MÁS IMPORTANTES, AHORA LO PRIMORDIAL ES SABER CÓMO VEMOS EL MUNDO Y NUESTRO PAÍS, Y CUÁLES SON LAS DEMANDAS (“¿QUÉ QUEREMOS?”) QUE TENEMOS O QUE HEMOS DETECTADO A NIVEL NACIONAL, REGIONAL Y LOCAL.

CUARTO.- POR LO MISMO, PEDIMOS RESPETUOSAMENTE A LAS DIFERENTES UNIDADES ORGANIZATIVAS DE TRABAJO DE LA OTRA EN LOS ESTADOS, REGIONES, SUBREGIONES Y LOCALIDADES, QUE LA ORGANIZACIÓN DE LA VISITA DE LA COMISIÓN SEXTA A SUS LUGARES CONTEMPLE EXCLUSIVAMENTE LAS REUNIONES NECESARIAS PARA ESCUCHAR LAS DEMANDAS QUE PLANTEEN L@S ADHERENTES Y SIMPATIZANTES.

QUINTO.- CON EL FIN DE AVANZAR EN EL ESBOZO DEL PROGRAMA NACIONAL DE LUCHA, UN EQUIPO DE APOYO ACOMPAÑARÁ A CADA GRUPO DE LA COMISIÓN SEXTA, Y SE ENCARGARÁ DE GRABAR Y HACER RELATORÍAS DE LAS REUNIONES QUE SE TENGAN.

SEXTO.- TAMBIÉN PEDIMOS RESPETUOSAMENTE A L@S ADHERENTES SU APOYO PARA EL HOSPEDAJE Y ALIMENTACIÓN DEL GRUPO Y EQUIPO DE APOYO QUE LOS VISITEN, ASÍ COMO APOYO PARA GASOLINA DE LOS VEHÍCULOS EN QUE SE TRASLADEN.

SÉPTIMO.- COMO ES DEL CONOCIMIENTO PÚBLICO, NUESTROS PUEBLOS ESTÁN SUFRIENDO UNA NUEVA EMBESTIDA DE LOS GOBIERNOS FEDERAL Y ESTATAL (DE EXTRACCIÓN PANISTA Y PERREDISTA, RESPECTIVAMENTE), POR LO QUE PUDIERA SER QUE CANCELÁRAMOS ESTA SALIDA Y TOMÁRAMOS NUEVAS MEDIDAS.

¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO!
¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA OAXACA!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Septiembre del 2007.

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