La transa es primero y en México somos campeones mundiales
Al fin y al cabo así somos, y qué. ¿La mayoría o la minoría de los mexicanos? Bueno, la corrupción e impunidad continúan siendo el común denominador en nuestra vida cotidiana. Los pobres suman más de 60 millones en un territorio rico en materias primas. Impartir justicia pronta y expedita simplemente es una falacia. A pesar de las desigualdades sociales, ya logramos trascender nuestras fronteras. ¡Felicidades!.
En nuestra historia nacional, continuamos apuntando hechos muy lamentables que en ocasiones llegan a superar lo ridículo o inverosímil, sobre todo, en materia política. Roberto Madrazo Pintado, el mismo que perdió las elecciones presidenciales representando al PRI en 2006, volvió a ser protagonista de un escándalo porque “ganó”, con el sudor de su frente el Maratón de Berlín, categoría de 55 a 59 años de edad.
Millones de televidentes vimos cómo el político tabasqueño de 55 años entró a la meta jubiloso y con los brazos en alto, enfundando un pantalón y abrigo, sin muestras de agotamiento, después de recorrer supuestamente 42.195 kilómetros en dos horas, 41 minutos y 12 segundos, mientras que los demás competidores sudaban la gota gorda en pantaloncillos y camisetas sin mangas. ¡Qué bárbaro! A pesar de que el director del Maratón, Mark Milde, solicitó a Roberto Madrazo devolver la presea porque hizo trampa, la respuesta ha sido negativa. La actitud es lamentablemente, ya que el hecho de abandonar la competencia en el kilómetro 20 y después reaparecer en la meta como todo un triunfador es sinónimo de una estrategia normal de varios mexicanos, sobre todo, políticos: la transa.
En la actualidad hay otros ejemplos de nuestra vida nacional. Basta mencionar al autonombrado “Padre de la democracia”, Vicente Fox Quesada, y su presunto enriquecimiento ilícito, presumiendo su rancho en prestigiadas revistas y utilizando su Hummer, entre otros vehículos de lujo, para su uso personal. Sin olvidar la actuación de Marta Sahagún, durante el sexenio del septuagésimo segundo Presidente de México.
Madrazo Pintado, además de evidenciar en Europa la actitud normal de la mayor parte de los políticos mexicanos, representa al sistema corrupto e impune que gobernó bajo las siglas del PRI durante más de 70 años, hasta que precisamente Vicente Fox puso fin al periodo del autoritarismo y populismo. Desgraciadamente resultó ser un alto traidor a la fe de millones de ciudadanos que depositaron su confianza en él, mediante el voto libre y secreto.
Una más. En días pasados vimos otra transa, en materia deportiva, en el ascenso del Puebla a la Primera División del fútbol mexicano. Ante tales panoramas, no queda otra que gritar con orgullo y pasión: “México, México, ra, ra, ra”, porque somos campeones mundiales.— Cozumel, Quintana Roo.
