Atentado no reivindicado deja un muerto y dos heridos en Ciudad de México
Un hombre murió y otras dos personas resultaron heridas a causa de la detonación de un artefacto explosivo que también destruyó dos automóviles a unos cien metros de la sede de la policía de la Ciudad de México, en un infrecuente atentado con víctimas fatales y aún no reivindicado.”Una persona de sexo masculino falleció y una mujer está herida en situación lamentable con quemaduras en su cuerpo”, dijo a la prensa Joel Ortega, secretario de Seguridad Pública de la capital mexicana, en el lugar del estallido.
La explosión, ocurrida a las 14H30 locales (20H30 GMT), se produjo muy cerca de la sede de la policía capitalina, donde inicia la turística zona Rosa capitalina y a unas cuantas calles de donde se erige el Angel de la Independencia, monumento emblemático de la metrópoli.
El funcionario detalló que se trató de “un artefacto explosivo de fabricación casera y al parecer de pólvora por el olor” y que habría sido detonado vía celular con un mecanismo de doble tiempo.
Ortega dijo que se investiga si el fallecido, aún no identificado, fue quien colocó el artefacto explosivo o era un transeúnte ocasional que tomó una bolsa de color rojo en la que estaba depositado el explosivo.
“Observamos que el hombre (muerto) había perdido una mano y este incidente fue seguramente al momento de manipular el explosivo”, estimó el funcionario al detallar que también resultó gravemente herida una mujer que presentaba serias quemaduras en el cuerpo.
“Cuando subieron a este hombre a la ambulancia, ya no traía parte de un brazo y las piernas las tenía heridas, se le alcanzaban a ver los huesos de las rodillas hacia abajo”, dijo a la AFP Francisco García, un transeúnte que se encontraba en el lugar al momento de la explosión.
Un vocero de la Cruz Roja, que trasladó a la mujer herida, explicó a la AFP que la mujer, de 22 años, presenta quemaduras en 40% de su cuerpo, pero ha sido estabilizada y se encuentra consciente.
En el lugar del estallido, custodiado por cientos de policías y cuerpos anti-bombas, quedaron tres vehículos con los vidrios rotos, mientras que un edificio cercano mostraba algunas ventanas rotas hasta el tercer piso.
“Escuché la explosión y salí corriendo. Todo se estremeció, había mucho humo y vidrios por todos lados”, comentó Marta Arias, una mujer de 64 años que tiene un establecimiento comercial en las cercanías.
“No tuvimos llamada anterior de aviso” sobre la colocación del artefacto explosivo, dijo Ortega.
Si bien la ola de violencia, especialmente ligada al narcotráfico, se ha recrudecido en los últimos años, los atentados con artefactos explosivos son hechos inusuales en México.
En enero 1994, a pocos días de que se levantara en armas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas (sureste), un artefacto explosivo estalló en el estacionamiento de una plaza comercial de la capital, causando daños materiales.
Desde entonces, se han producido acciones aisladas en distintos puntos de México, en particular estallidos de petardos y dirigidos principalmente a sucursales bancarias y que se ha atribuido el Ejército Popular Revolucionario (EPR, ultraizquierda).
Este grupo, herencia de la guerrilla izquierdista que en los 1970 actuó en México, se atribuyó la autoría de una serie de atentados en 2007 contra instalaciones de la empresa estatal Petróleos Mexicanos, que generaron un importante desabastecimiento de combustible.
También en el último año se ha intensificado la lucha contra el narcotráfico y en las últimas semanas las policías local y federal han asestado severos golpes a los carteles de la droga.
