Archivo para Mayo, 2008

El pueblo, y más las futuras generaciones, no podrán vivir esclavos y será entonces cuando de nueva cuenta nos pondremos en marcha, y aunque estemos lejos los unos de los otros no nos perderemos de vista y llegado el momento nos volveremos a reunir. Guarden sus fusiles, cada cual donde lo pueda volver a tomar…
(Rubén Jaramillo, 1918).

Al pueblo de México.
A los pueblos del mundo.
A las organizaciones sociales, sindicatos y colectivos populares.
Al pueblo de Morelos.

Este 23 de mayo los miembros de nuestro Comando, y un amplio sector del pueblo morelense, nos encontramos rememorando, una vez más, la lucha social -pacífica y armada- tenazmente desplegada por Rubén Jaramillo, así como el cobarde crimen de estado del que fueran objeto él, su compañera Epifanía Zúñiga y sus tres hijos: ¡porque luchar contra el olvido es una forma de hacer justicia!

Pero no recordamos este capítulo histórico de manera ritual y simbólica, lo hacemos persistiendo en la construcción un nuevo tipo de relaciones sociales -justas, equitativas y solidarias- cuyo desarrollo derive en la formación de nuevos y diversos movimientos sociales, así como de estructuras revolucionarias armadas, que pongan freno a las estrategias de dominación -neoliberal y fascista-, expresadas en los acuerdos y tratados internacionales, como el TLC, el PPP, el Plan Mérida, etc., encaminados a la privatización y a la desenfrenada explotación de nuestros recursos naturales y estratégicos.

También recordamos un hecho esencial para nuestro proceso revolucionario: hace cuatro años dimos a conocer nuestra existencia mediante pequeñas acciones de propaganda armada revolucionaria, en el marco de una crisis de gobernabilidad, estatal y nacional, que nos hizo lanzar la consigna de los “piqueteros” argentinos: ¡Que se vayan todos!, aludiendo al bloque corrupto en el poder, cuando encabezaba el gobierno Sergio Estrada Cajigal, el mafioso señoritingo que se encargó de favorecer los intereses del gran capital y de proteger a los cárteles del narcotráfico, cuyas disputas internas acaban de dar paso, hace apenas dos días, a un nuevo ajuste de cuentas que cobró la vida de Víctor Enrique Payán Anaya, director operativo de la Policía Ministerial de Morelos, y de su escolta.

Los guerrilleros jaramillistas, protegidos por el pueblo y las normas de seguridad, continuamos el esfuerzo de construir eso que llamamos “Poder Popular”, que consiste en la articulación de las voluntades dispares en una sola voluntad nacional, con base en la discusión y la coincidencia, así como en el respeto a nuestras pequeñas diferencias, para dar lugar a una nueva práctica política: crítica, fraterna y libertaria, que haga posible y realizable, aquí y ahora, la construcción de otros mundos, para alcanzar una vida libre de la dominación capitalista.

La fase histórica y la coyuntura específica en que estamos viviendo los de Abajo, nos obliga, a todas y todos, a enfrentar la recomposición y expansión del Gran Capital y de su Imperio Neoliberal. Nos obliga a enfrentar y derrotar los intentos de las grandes corporaciones multinacionales por apoderarse de todos los recursos energéticos, territoriales, alimenticios, educativos, sanitarios, laborales, que pertenecen y son derecho inalienable de los pueblos para producir y reproducir su propia existencia. Y nos obliga a enfocar nuestra lucha hacia el cambio radical de un estado de cosas que pisotea y pone en peligro la vida humana, recuperando y enriqueciendo los postulados que el pueblo plasmó en nuestra Constitución, fecundando dichos postulados con nuevas utopías, para garantizar la libertad y la soberanía de nuestra patria.

México enfrenta una dura batalla por la transformación de ese lamentable estado de cosas, lo cual implica la firme defensa de nuestro territorio, de nuestros recursos energéticos y de nuestro medio ambiente, así como la recuperación y construcción de otro modelo agrícola e industrial, que haga posible nuestra soberanía alimentaria.

En este contexto, la gran mayoría de políticos neoliberales que recogen, en calidad de pago, las migajas dejadas por los señores del poder y del dinero, creen ser piezas importantes dentro de la maquinaria del estado y no son más que la grasa del balero que mueve el engranaje de la dominación capitalista.

Estos políticos nefastos, apoyados en los medios de comunicación y las organizaciones de fachada del Yunque, buscan a toda costa, y por todos los medios, sembrar el odio, la división, la confusión y la mentira entre la sociedad, a fin de conservar el poder e incrementar la riqueza de los señorones capitalistas; creyendo que el pueblo mexicano aceptará de modo incondicional y sumiso las políticas neoliberales.

¿Y por qué habría el pueblo de creer en los políticos neoliberales, si sólo defienden los intereses de unos cuantos y son corresponsables del hambre y la pobreza, de las crisis económicas, de la creciente emigración, de la producción de biocombustibles y del calentamiento global de nuestra madre tierra, a consecuencia de la irracional explotación de los recursos y de la devastación ecológica?

¿Y por qué el pueblo habría de creer en el gobierno y sus instituciones, si el “Pelele” de Felipe Calderón llegó a la presidencia por medio del fraude y la mentira, así como por el respaldo de los aparatos represivos federales, que han traído como consecuencia la desaparición forzada de militantes revolucionarios, así como el acoso, la persecución, el secuestro, la tortura, el encarcelamiento, la violación y el asesinato de decenas de luchadores sociales y de mujeres?

¿Por qué habría de creer el pueblo en el sistema político, si con sus crisis y disputas internas los partidos y las instituciones gubernamentales ponen al descubierto los intereses anti-populares, corruptos y mezquinos de la democracia capitalista, haciéndole el juego a los gobernantes en turno para encubrir el tráfico de influencias y las gestiones amañadas, como las de Juan Camilo Mouriño, actual encomendero de la secretaría de gobernación?

¿Por qué habría de creer el pueblo en la legalidad y el cacareado Estado de derecho, si los actuales gobernantes son los herederos de la traición y el asesinato de nuestro general Emiliano Zapata y de nuestro líder campesino Rubén Jaramillo.

¡Los políticos neoliberales son los responsables de las políticas privatizadoras y, en consecuencia, de las amenazas y de la represión de que ha sido objeto la Escuela Normal Rural Emiliano Zapata, a pesar de constituir el único espacio educativo para la población más pobre del estado!

¡Los gobernantes panistas son los responsables de la violenta represión perpetrado en contra del pueblo de Tepoztlán, de los médicos y enfermeras del Hospital del Niño Morelense, de las trabajadoras de la Empresa Confitalia, del Frente Cívico Pro-Defensa del Casino de la Selva, de campesinos que se vieron en la necesidad de tomar la presidencia municipal en Temoac, de pobladores de de San Isidro Yautepec que se opusieron a la construcción de una gasera cerca de sus casas, y del pueblo de Tlalnepantla, que su único delito fue atreverse a pedir la desaparición de poderes para regresar a sus ancestrales formas de gobierno, a partir de sus usos y costumbres!

¡Los gobernantes y políticos derechistas son los responsables de la protección a los cárteles de la droga en el estado; son los que han corrompido la política y la han puesto al servicio del proyecto neoliberal; son los que le han dado preferencia a los consorcios que “siembran” casas y carreteras, en lugar de permitir la siembra de maíz, arroz y caña de azúcar, derecho por el que nuestro líder Rubén Jaramillo luchó hasta el último día de su vida!

¡Los gobernantes derechistas son los responsables de otorgar prebendas a los grupos empresariales y de la formación de organismos (súper-secretarías de gobierno) que solo funcionan para repartir dádivas, así como para malversar y desviar recursos para futuras elecciones!

Todos ellos son responsables de permitir y solapar que los consorcios constructores de vivienda viertan sus aguas pestilentes en nuestros ríos y barrancas, contraviniendo las “buenas costumbres” de las que se jactan los señores del dinero. Y son también responsables de la escalada de violencia, oculta y visible, que se da en contra de los trece pueblos opositores al basurero en Loma Mejía.

Llamamos a aquellos sectores de nuestro pueblo que hasta estos momentos no han participado activamente en esta nueva etapa de esfuerzo y lucha social por la defensa de nuestros derechos y por la realización de un nuevo proyecto de nación, a que estén atentos e informados de lo que acontece en nuestro estado, a través de lo que nosotros hemos dado por llamar: los otros medios y formas de comunicación alternativa. Para que desde sus centros de trabajo, formales e informales, desde sus hogares o, incluso, en condiciones de calle, estén prestos para apoyar y proteger, de acuerdo a sus circunstancias y posibilidades, a las mujeres y a los hombres que hayan decidido asumir una actitud crítica frente al capitalismo y las políticas neoliberales que atentan contra nuestra existencia y la de nuestros hijos.

COMANDO JARAMILLISTA MORELENSE 23 DE MAYO
CJM-23M
¡¡¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR!!!
¡¡¡POR EL SOCIALISMO: VIVIR, LUCHAR, VENCER!!!
¡¡¡SER PUEBLO, HACER PUEBLO, ESTAR CON EL PUEBLO!!!
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA - EJÉRCITO DEL PUEBLO
TDR-EP

Campamento Revolucionario, estado de Morelos, a 23 de mayo de 2008.

Comunicado EPR

El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, aseveró que el gobierno del presidente Felipe Calderón “no tiene” presos políticos, no ha cometido delitos de desapariciones forzadas ni de lesa humanidad.

En referencia a las afirmaciones del Ejército Popular Revolucionario (EPR) respecto de que sus compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez constituyen casos de “desapariciones forzadas”, el funcionario indicó que es “absolutamente falso”.

En entrevista respondió que hasta el momento “no está acreditado” el supuesto de la presencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio mexicano o una liga de este grupo con el EPR.

Mouriño dijo ayer en entrevista que el gobierno federal continuará dispuesto a dialogar con el EPR, pero “preferimos avanzar con pasos seguros”.

El secretario de Gobernación fue entrevistado al término de la ceremonia de izamiento y abanderamiento, realizada en el patio central de Gobernación.

1. Los pobres y miserables del mundo, que de manera permanente han sufrido “crisis alimentaria”, ahora sufrirán hambre. Espero que todavía les quede el aliento y la fuerza para decir ¡Basta! y salgan a las calles de la ciudad del campo para defender lo que les corresponde. Han trabajado toda su vida, los han explotado y saqueado y hoy les arrojan una moneda por el imperio para que vean la justicia de los poderosos. Hoy publican: “ El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, anunció este martes que destinó un programa de 500 millones de dólares para los países de América Latina y el Caribe, con la finalidad de disminuir el impacto del aumento de los precios de los alimentos en la región”. ¡Qué gran cinismo! Después que someten a los países con cuantiosos préstamos y pagos de intereses, después de obligar a sus gobiernos títeres a reducir la inversión social y del campo, después de sacar del mercado a competidores, ahora los EEUU y sus bancos aparecen como salvadores.

2. También los gobiernos títeres repiten el ejemplo yanqui; por eso el domingo 25 apareció el presidente ilegítimo Felipe Calderón, en cadena nacional, para subrayar que “la crisis alimentaria es mundial” y que México no podrá escapar de ella. Le subirá 120 pesos al mes en el subsidio de los más pobres a fin de que se ayuden para pasar la crisis mundial. Muchos mexicanos dijeron: “si esta crisis es mundial entonces nada tenemos que hacer, quizá sólo encomendarnos con dios”. Pero resulta que los gobiernos, por lo menos desde 1982, sí tienen que ver. Su política económica, en vez de solucionar el desempleo y los problemas del campo se dedicaron a castigarlo quitándole inversiones y provocando más desempleo y el abandono de los pueblos para encontrar sustento como braceros en EEUU. Todos los analistas de estos asuntos, guiándose por datos estadísticos, han demostrado que la implantación del neoliberalismo y la privatización llevaron a la profundización de la miseria.

3. ¿Se piensa acaso que en el sistema capitalista se pueden evitar estas “crisis” de producción, de escasez, de especulación, que son medidas que adoptan los poderosos para acumular riquezas mientras la población sufre hambres? ¿Puede el capitalismo existir sin provocar guerras, invadir naciones pobres y sin fabricar armas para vender? No hay que perderse en particularidades que quieren culpar a China, a India, al etanol o al aumento exagerado del precio del petróleo. En estas crisis capitalistas, indudablemente, siempre pierden los explotados, los pobres, los miserables; mientras los grandes consorcios, los poderosos monopolios internacionales obtienen gigantescas riquezas. Detrás de cada “crisis” siempre se esconde alguna jugada que los dueños del capital preparan. ¿Se imaginan cuánto van a sufrir con la escasez o falta de granos como el maíz, frijol, trigo o arroz los señores Bush, Aznar, Slim, Azcárraga, Calderón o Mouriño? ¿Qué mayor golpe se prepara contra el pueblo?

4. Los gobiernos inmediatamente posteriores a la Revolución de 1910/17 mantuvieron una política agraria por lo menos hasta 1942. Alrededor de este año, con la segunda guerra y más tarde con la organización de la ONU con predominio de los EEUU, varios países (en ellos México) iniciaron un proceso de urbanización en perjuicio del campo. En los hechos todo el proceso de industrialización y urbanización de las grandes ciudades mexicanas descansó en el trabajo de los campesinos que sacrificaron los precios de sus productos para impulsar el desarrollo de la nación. Por esa política de abandono del campo en beneficio de la ciudad se inició la migración de la población en esa misma dirección. Sin embargo, aunque ese cambio era definitivo llevó varios años. Pero el cambio que se inició en 1982 fue mucho más violento porque despojó a los campesinos de lo poco que tenían para dejarlos sin nada en beneficio de los nuevos terratenientes. Así que llevan más de 25 años en completo abandono.

5. Apunta el investigador José Luis Calva: “El campo mexicano fue convertido en un enorme laboratorio de experimentación neoliberal. Los programas de “reforma estructural” —aplicados desde el gobierno de Miguel de la Madrid hasta el presente— significaron: 1) la severa reducción de la participación del Estado en la promoción del desarrollo económico sectorial (no sólo cayeron dramáticamente la inversión y el gasto agropecuarios, sino que se suprimió el sistema de precios de garantía); 2) la apertura comercial unilateral y abrupta, realizada durante los años 80 y amarrada en el TLCAN. Desde entonces, el campo no ha vuelto a levantar cabeza. El crecimiento agropecuario apenas alcanzó una tasa media de 1.5% anual en el periodo 1983-2007, inferior al crecimiento demográfico; y las importaciones agroalimentarias brincaron de mil 790 millones de dólares en 1982, a 15 mil 984.5 mdd en 2006; alcanzaron los 19 mil 325.3 mdd en 2007 y superarán los 25 mil mdd en 2008.

6. ¿Puede haber un ejemplo más claro del deterioro del sector agropecuario mexicano que los que nos enseñan los datos duros publicados por Calva? A partir de 1982 la caída del campo ha sido brutal y quien ha provocado ese desplome han sido los diferentes gobiernos que van de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón. Una misma línea económica: el neoliberalismo y la privatización. En lugar de políticas de inversión y atención al campo se dijo que era más barato importar granos que producirlos directamente, puesto que habría que invertir mucho en el campo y los campesinos. Las importaciones de granos básicos (maíz, frijol, trigo y arroz) representaron 30.9% del consumo nacional aparente durante el trienio 2005-2007; las de oleaginosas (soya, cártamo, ajonjolí y semilla de algodón), 93.2%; las de carnes de cerdo y res, 26.6%; y las importaciones agroalimentarias globales ascendieron a 19 mil 325.3 millones de dólares en 2007.

7. La delimitación de las Zonas Metropolitanas de México 2005, según Alejandro Encinas, dan cuenta de que uno de cada tres habitantes de las grandes ciudades vive en situación de pobreza alimentaria y poco más de la mitad vive en pobreza patrimonial; es decir, 5 millones de habitantes de las grandes ciudades no gana lo suficiente para pagar su alimento diario, poco más de 10 millones no satisfacen sus necesidades de educación y salud, y poco más de 20 millones no satisfacen sus necesidades de vivienda, vestido y transporte. Situación que se agrava en el medio rural. Es decir, la situación de miseria, desempleo y desesperación se ha venido agravando cada día y por ello no puede culparse a la crisis alimentaria mundial que ahora es el “chivo expiatorio”, sino a una política económica privatizadora que expropió del campo y de su hogar a los campesinos que ahora deambulan en las ciudades y en los EEUU en busca de ingresos para sus familias.

8. Me parece estar de más seguir dando ejemplos de la miseria alimentaria existente entre más de la mitad de la población mexicana, provocada por las políticas privatizadoras emprendidas en los últimos 26 años. Pero es más grave que la izquierda y los sectores progresistas sigan cayendo en el engaño de que la escasez de granos y la necesidad de introducirlos al país es por la crisis alimentaria mundial. Aunque personajes del gobierno, los empresarios y los medios de información (incluyendo, desafortunadamente, al eterno aspirante presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas) sigan llamando a la unidad “para salir juntos de la crisis” y sigan condenando o estando en desacuerdo con los trabajadores que salen a las calles a protestar y exigir, la batalla hay que darla en las calles y las plazas porque a los poderosos les importa un bledo que la población muera de hambre; para lo único que la han necesitado es para exprimirle sudor, energías y sangre.

Para Jorge Lofredo, del Centro de Documentación de los Movimientos Armados, no hay duda: la desaparición hace un año de Edmundo Andrés Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, cuadros importantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR), fue obra de un grupo paramilitar, que contó con una logística importante para desaparecerlos y/o matarlos. “Por lo menos uno estaría vivo, pero sus captores tienen una estructura fuerte, clandestina, paramilitar, insurgente, lugares móviles…”

En entrevista con MILENIO, Lofredo descarta una a una las hipótesis de esos hechos. “¿Fueron ajusticiados por compañeros?”, se le pregunta. “No me parece así”, señala, y recurre a un ejemplo: el ajusticiamiento de Miguel Ángel Mesino Mesino (2005), del Comité Clandestino Revolucionario de los Pobres-Comando Justiciero 28 de Junio, fue reivindicado por el Comando Patriótico Revolucionario-La Patria Es Primero, ambos grupos bajo el mando de la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo.

¿Pondría ambos casos en la misma balanza?

No, no podría compararlos. Los dos últimos desaparecidos son importantes cuadros de la organización armada.

Por esa importancia, ¿reivindicaría alguien un ajusticiamiento sin exponerse a la respuesta de los históricos de la guerrilla?

Se expusieron con Mesino y reivindicaron su ajusticiamiento.

Lofredo descarta también que los eperristas estén en manos del narco oaxaqueño. “¿Por qué no los han tirado? No dejaron los mensajes que acostumbran para sembrar terror y no hay cuerpos mutilados.”

Acepta, sí, que en el EPR hay casos paradigmáticos. Así califica la presunta desaparición y tortura por militares, en 1996, de Andrés Tzompaxtle Tecpile (a) Rafael. Otro presunto secuestro por militares fue el de José Nava Andrade, dos días después de la aparición del grupo, el 28 de junio de 1996 en el vado de Aguas Blancas, Atoyac de Álvarez, Guerrero. Ambos lograron escapar del lugar donde los tenían.

¿Son los superhéroes del EPR?

No tengo elementos suficientes para asegurar eso; los que existen son contradictorios. Es un caso paradigmático. La aprehensión de Rafael, su escapatoria y libertad posteriores son elementos discordantes entre sí.

El especialista en movimientos armados afirmó que la estructura actual del EPR no es la misma que en 1996, cuando se presentó como continuación del PROCUP, como entidad uniforme. A partir de 1997, explica, hubo un proceso que culminó con la formación de al menos ocho nuevos grupos armados.

¿Diferencias, ajuste de cuentas?

No. Entre 2004 y 2005 se recrudecen las acusaciones y enfrentamientos entre ellos. Sin embargo, nadie reivindica ajusticiamiento alguno y menos de un dirigente importante del EPR.

Antes de la desaparición de Reyes y Cruz, el EPR tuvo en 1996 un caso parecido, pero el desaparecido regresó solo: José Nava Andrade, su primer superhéroe, pues al igual que Andrés Tzompaxtle Tecpile, el segundo superhéroe, logró escapar de “las garras de la inteligencia militar”, según sus dichos. En septiembre de ese año fue desaparecido el profesor Gregorio Alfonso Alvarado López y nunca se supo nada.

El primer superhéroe

Una cueva esperaba a José Nava Andrade, detenido sin orden de aprehensión tres días después de la aparición del EPR.

En Chilpancingo fue subido a un auto. “Ven para acá, desgraciado”, le dijeron. Se le aplicó una inyección y despertó en una cárcel clandestina de la sierra, donde fue torturado por cuatro días: se le introdujo una manguera por el ano para inyectarle gas doméstico, le pegaron con palos protegidos por esponjas para no dejar huellas, se le amenazó con detener a su familia y violar a sus hijas…

Pese a todo, pudo huir. “Me sentía muerto… cuando íbamos rumbo a Río de Caballo, en un desfiladero, me les aventé de la camioneta con el deseo de morir. No quería saber nada. Caí en un barranco”.

Providencialmente, se salvó de la caída y de los balazos. “Quede atorado del pantalón en un árbol”. Esa fue su versión al reaparecer en libertad.

El segundo superhéroe

Durante cuatro meses soñó su fuga: “Jugaba con las esposas soñando que me las quitaba hasta que lo logré”. Pero llegó el día. Después de cuatro meses secuestrado, el indígena náhuatl Andrés Tzompaxtle Tecpile, alias Rafael, del EPR, logró huir de, según él, las instalaciones militares.

Todo eso ocurrió entre el 25 de octubre de 1996, en que se le gritó en el centro de Zumpango del Río, Guerrero, “¡Te paras o eres hombre muerto!”, hasta el 22 de febrero del siguiente año, cuando sus captores se dieron cuenta que la presa había volado, así, sin más, de una cárcel clandestina y de manos de militares.

Durante esos cuatro meses miró el espacio del galerón de 40 metros cuadrados donde estaba encerrado. Según su testimonio, se encontraba en una instalación militar por el rumbo de San Juan Teotihuacán, Estado de Guerrero. Días y noches tuvo esa idea: fugarse. Al fin que sus captores se estaban chupando el dedo.

Hubo dos intentos fallidos, pero en el último mes de cautiverio sus manos se adelgazaron por falta de alimento; sólo así pudo zafarse las esposas, que estaban sujetas a la litera. Fue cuando alcanzó la ventana, la abrió y salió, como Pedro por su casa.

Durante el tiempo de cautiverio pasó por torturas, choques eléctricos y tehuacanazos. Todo lo aceptó para aminorar los golpes. Al momento de su secuestro la tierra estaba caliente. Pero de repente se escucharon balazos. Rafael guiaba a periodistas a una conferencia cuando se le detuvo; 10 años después narró lo increíble: su escapatoria de instalaciones militares. “Viaje al infierno” se denomina su alegato escrito.

El director de tránsito municipal, José Manuel Vera Salinas, negó las acusaciones que el Ejército Popular Revolucionario (EPR) hizo en su contra, como autor material de crímenes de lesa humanidad por la desaparición de los eperristas Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Aseguró que mientras ninguna autoridad lo condene, se mantendrá como funcionario público.El ex director general de Seguridad Pública en Oaxaca y luego secretario del mismo ramo en esa entidad, negó ser miembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), como sostuvo el EPR en un comunicado emitido el martes.

Recordó que el documento “menciona el asesinato de un comisariado ejidal de San Blas Atempa; cuando menos deberían decir el nombre, no tengo ni la menor idea, si existiera y dejó de existir (…) y no me ha llamado a declarar la autoridad competente, porque no tengo nada que ver con eso”.

Vera Salinas destacó: “Me deslindo de cualquier situación de que se me responsabilice; ellos están en su derecho de escribir lo que quieran, yo los respeto por supuesto a estos hombres y mujeres, pero no tengo nada qué ver con esto”.

El director de tránsito de Cancún citó su historial profesional, su carrera de ingeniero, sus maestrías y actual cargo público, en el cual “el gobernador Félix González Canto no tuvo nada que ver; yo me presenté ante el vicealmirante Miguel Ángel Ramos Real, comisionado de Seguridad Pública; yo busqué el trabajo como cualquier otra persona, porque tengo la capacidad para el puesto”.

Ombudsman local busca datos

A su vez, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo, Armando García Torres, anunció que se reunirá este jueves con representantes de homólogos suyos provenientes de diversas entidades, entre ellas Oaxaca. “Pediré información de las recomendaciónes de la Comisión de Derechos Humanos oaxaqueña que tengan que ver con la actuación pública de Vera Salinas”, indicó.

A su vez, miembros del cabildo de Benito Juárez –cuya cabecera es Cancún– exigieron que Vera Salinas aclare su pasado, por las acusaciones del EPR, que le imputó pertenecer a un grupo paramilitar que desapareció a Reyes Amaya y Cruz Sánchez.

El regidor perredista Ricardo Velasco pidió que los órganos policiacos internos revisen el expediente del director de tránsito y emitan su opinión ante las acusaciones del EPR.

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