Archivo para Junio, 2008

Llama ERPI a boicotear comicios

En el marco de la conmemoración del décimo aniversario de la masacre de El Charco, en la que 11 personas fueron asesinadas, presuntamente, por miembros del Ejército mexicano en esa comunidad el municipio de Ayutla, en la Costa Chica de Guerrero, el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente emitió su comunicado número 14 en el que llama a sus simpatizantes a no participar en procesos electorales, puesto que “no debemos albergar esperanzas en cambios cosméticos encabezados por merolicos de la política partidista”.El documento, además de asegurar que la organización se encuentra fortalecida con la adhesión de nuevos miembros, reseña que en 1998 “el Ejército exterminó a diez indígenas y un estudiante e intentó acabar con una columna de esa organización clandestina que operaba en la Costa Chica de nuestra entidad, y en los diez años subsecuentes los gobiernos han dado continuidad a la estrategia contrainsurgente para mantener sometidos a los pueblos”.

“El Ejército no respetó a las autoridades y representantes de los pueblos y asesinó a mansalva a comisarios, secretarios y dirigentes comunitarios, todos ellos población civil que estaba reunida, analizando y buscando soluciones a sus problemas.

“A esta reunión asistió una columna de nuestro ERPI y en un exceso de confianza pernoctó en la misma escuela, aunque en un aula diferente a donde dormía la población civil. Dicha unidad era encabezada por el compañero Capitán José, mismo que cayó en combate junto con tres combatientes, y otros siete civiles fueron asesinados cobardemente por el Ejército mexicano.

“Cabe decir que parte de la columna logró romper el cerco y replegarse ordenadamente, dando continuidad al trabajo de construcción en la región.

“A los compañeros sobrevivientes y a los deudos de este crimen de Estado, les anunciamos que la sangre derramada por los compañeros caídos no ha sido en vano. Que hoy, a diez años de la existencia pública de nuestro Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente y de trabajo revolucionario, nuevos compañeros se han integrado a nuestra organización y nuevas zonas en el estado y en el país se suman al proyecto de construcción del Poder Popular desde abajo, desde ahora y hasta las últimas consecuencias. Impulsando la construcción bajo múltiples formas según las condiciones concretas de cada

CARACOL DE RESISTECIA
HACIA UN NUEVO AMANECER

JUNTA DE BUEN GOBIERNO
EL CAMINO DEL FUTURO
CHIAPAS, MÉXICO
4 DE JUNIO DEL 2008

DENUNCIA.

ACTO DE PROVOCACIÓN

El que suscribe, la Junta de Buen Gobierno El Camino del Futuro.

Al pueblo de México y al mundo, a los compañeros y compañeras de la otra campaña de México y del mundo, a los medios de comunicación nacional e internacional, a los defensores de los derechos humanos, a los organismos no gubernametal honestos:

Por medio de la presente, la Junta de Buen Gobierno El Camino del Futuro, Chiapas, México, denuncia:

1. Columna de convoy militar y seguridad pública y policía municipal y PGR, a las 9 de la mañana, hora sur oriental, 2 carros grandes de soldado y 3 carros chicos de soldado y 2 carros de seguridad pública, 2 carros de policía municipal y una tanqueta y un carro de PGR.

2. Un total de alrededor de 200 provocadores.

3. Antes de entrar en el pueblo de Garrucha, sede del Caracol, a 30 metros de la orilla del pueblo, se paran 3 convoy y bajan del carro 4 soldados, como queriendo flanquear al pueblo de Garrucha, aprovechando de nuestro camino del trabajadero colectivo de milpa, reacciona el pueblo para rechazarlo y empiezan a organizarse, al instante los soldados suben de su carro y siguen su camino, mientras los otros que están adelante está intimidando a la población tomando películas y fotografiando, y así mientras están esperando los que están provocando.

4. Llegando en la otra posición de los soldados de Patiwitz, se incorpora otro convoy militar con rumbo a donde fueron a provocar nuevamente.

5. Llegan a la ranchería de Rancho Alegre, conocido como Chapuyil.

6. Se bajan todos en sus carros y agarran rumbo al pueblo de Hermenegildo Galeana, donde todos y todas son bases de apoyo zapatistas, acusando que en ese pueblo tienen sembradillos de mariguanas.

7. Toda la zona zapatista de Garrucha y sus autoridades autónomos somos testigos que no existe plantíos, sólo hay zapatistas y hay trabajadero de milpa y platanar, y están dispuestas y dispuestos a luchar por libertad, justicia y democracia. Rechazar cualquier provocación.

8. Como 100 soldado y 10 seguridad pública y 4 judicial se disponen a ir a enfrentar al pueblo de Galeana, todos los represores se pintan la cara para confundirse y no sean reconocidos dentro del monte, caminan unos tramos del camino y se meten al monte y así van avanzando rumbo al pueblo.

9. Es guiado por una persona llamado Feliciano Román Ruiz y es conocido que es policía municipal de Ocosingo el quien lleva a la columna de federales.

10. El pueblo de Galeana, hombres, mujeres, niñas y niños, se organizan para rechazarlos dispuestos y dispuestas a lo que salga.

11. En el medio del camino se encuentran y comienza el alboroto, llenos de coraje, las zapatistas mujeres y hombres, niños, niñas, diciéndoles a los soldados que regresen, y diciéndoles que no los necesitan aquí, queremos libertad, justicia y democracia, no soldados.

12. Los soldados responden: venimos aquí porque sabemos que hay marihuana y vamos a pasar a huevos, y es ahí donde el pueblo sacan sus machetes, palos, piedras, resorteras, hondas y todo lo que haya en el alcance de la mano y empieza el rechazo.

13. Los soldados dicen: esta vez no vamos a pasar, pero regresamos en 15 días y eso sí a huevos vamos a pasar.

14. Toman otro rumbo para bajar en otro poblado llamado San Alejandro, pueblo zapatista bases de apoyo, ahí estaban esperando 9 carros con 50 soldados y 10 policías municipales.

15. Donde bajaron los soldados, dejaron pisoteado el sembradillo de maíz, que es único alimento del pueblo para vivir.

16. Mientras, en el poblado zapatista de San Alejandro 60 represores provocadores se posicionaron como para estar dispuesto al enfrentamiento.

17. Reacciona el pueblo y toman lo que encuentran a la mano y rechazan a la fuerza federal.

18. En esta provocación participaron soldados de Toniná y soldados de Patiwitz y soldados de San Quintín.

19. Pueblo de México y al mundo queremos decirles que no será tan tarde habrá enfrentamiento y eso si es provocado por Calderón y Juan Sabines y Carlos Leonel Solórzano, presidente municipal de Ocosingo. Mandando a sus perros de represores de cualquier corporación.
No somos narcotraficantes, somos lo que ya saben hermanos y hermanas de México y del mundo.
Está claro que vienen por nosotros los y las zapatistas, y vienen los 3 niveles de malos gobiernos encima de nosotros, y nosotros estamos dispuestos de resistir y si es necesario cumplir nuestro lema, que es: vivir por la patria o morir por la libertad.

20. Pueblo de México y el mundo, ustedes saben que nuestra lucha está dirigida en la lucha política y pacífica, como dice nuestra Sexta Declaración de la Selva Lacandona, lucha política y pacífica, conocido como OTRA CAMPAÑA y vean por dónde viene la provocación de la violencia.

21. Compañeras y compañeros de la otra campaña de México y de otros países, pedimos que estén atentos, porque los soldados dijeron que en 15 días vendrán nuevamente, no queremos guerra, queremos paz y con justicia y dignidad. No nos queda de otra, defender, rechazar y resistir porque nos vienen a buscar para enfrentarnos, por eso nos está buscando a nosotros, los pueblos zapatistas bases de apoyo.

22. Sólo nos queda decirles que vean por dónde viene esta provocación. Ahí los estamos informando si es que nos da tiempo.

Es todo nuestras palabras

A T E N T A M E NT E

La Junta de Buen Gobierno

Elena Gordillo Clara Claribel Pérez López

Freddy Rodríguez López Rolando Ruiz Hernández

Bases de apoyo e indígenas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) repelieron con machetes, palos y piedras el ingreso de una columna militar-policíaca a los ejidos La Garrucha, San Alejandro y Hermenegildo Galena del municipio de Ocosingo.Los soldados argumentaron que realizaban un operativo para destruir plantíos de marihuana en aquella región de la Selva chiapaneca.

La Junta de Buen Gobierno del EZLN denunció que alrededor de 200 militares, policías federales y estatales se aproximaron a La Garrucha, sede del centro político-cultural del caracol ” Hacia un Nuevo Amanecer”, lo que desencadenó la protesta y la resistencia de la comunidad.

Relató que los uniformados estuvieron a 30 metros del poblado: ” Se pararon tres convoyes y bajaron del vehículo cuatro soldados, pretendiendo flanquear el pueblo aprovechando nuestro camino a los trabajaderos”

” El pueblo reaccionó para rechazarlos. Empezó a organizarse, los soldados subieron a sus carros y siguieron su camino, mientras otro grupo intimidaba a la población tomando películas y fotografías”, añadió.

Los zapatistas afirmaron que otro grupo militar intentó hacer lo mismo en la comunidad Hermenegildo Galeana. ” Ahí hombres, mujeres y niños se organizaron para rechazarlos, dispuestos a lo que saliera”

Pueblo y militares se toparon a medio camino. “Empezó el alboroto, llenos de coraje, los zapatistas les exigieron que se fueran porque no los querían en la zona”, expuso.

En los últimos seis meses los territorios indígenas de la Selva, Norte y Altos de Chiapas han sido escenarios de roces entre comunidades, militares y policías.

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) ha denunciado que las agresiones no provienen directamente del gobierno del perredista Juan Sabines Guerrero, pero permite y tolera las mismas.

Desde la insurrección de enero de 1994 los distintos gobiernos federales han querido asociar al EZLN con el narcotráfico. Nunca han podido demostrarlo, pero de cuando en cuando lo intentan.

Apenas el pasado 4 de junio el gastado guión volvió a repetirse. Sólo que ahora la amenaza es mayor que en el pasado. En esa fecha más de 200 elementos del Ejército federal, de la Procuraduría General de la República y de la policía estatal y municipal, con el rostro pintado, incursionaron en parte del territorio zapatista de La Garrucha con el pretexto de buscar plantíos de mariguana. Centenares de pobladores de las comunidades de Hermenegildo Galeana y San Alejandro los rechazaron con machetes, palos, hondas y resorteras.

Los poblados zapatistas prohíben la siembra, el tráfico y el consumo de drogas. Ni siquiera se permite beber o vender alcohol en ellos. No es un hecho nuevo. Desde el inicio del levantamiento armado la comandancia rebelde hizo pública esta disposición. La medida sigue en vigor con las autoridades civiles que se hacen cargo de los municipios autónomos y las juntas de buen gobierno. No sucede lo mismo con las comunidades priístas, donde se cultivan enervantes en contubernio con la fuerza pública.

En un comunicado dirigido al entonces presidente Ernesto Zedillo, con fecha 10 de febrero de 1995, un día después de la ofensiva militar que pretendió detener, por medio de una traición, al subcomandante Marcos, los alzados señalaron: “queremos decirle la verdad, si es que usted no la sabe: los delincuentes, terroristas, narcotraficantes son ustedes, son los mismos que forman su gabinete, son sus mismos soldados quienes trafican con drogas, quienes obligan a los campesinos indígenas a sembrar mariguana y otros estupefacientes. ¿Acaso no se ha dado cuenta de esto, señor Zedillo? Nosotros los zapatistas sí, porque vivimos con nuestro pueblo, somos los mismos que hemos combatido contra la siembra de drogas, contra el tráfico de drogas que sus mismos soldados hacen y han hecho dentro de los territorios que hemos controlado”.

Sin fundamento, la acusación se ha repetido año tras año. En 2004, el diario Reforma publicó la noticia de que “en promedio, cada dos días, efectivos del Ejército Mexicano ingresan a territorio zapatista para destruir plantíos de mariguana y amapola que en el último año se han incrementado considerablemente”. Días después, el general Jorge Isaac Jiménez García, mando del operativo militar en la zona, rechazó que los sembradíos de mariguana pertenecieran a simpatizantes del EZLN.

La provocación policiaco-militar del pasado 4 de junio contra los rebeldes no es un hecho aislado. Forma parte de una agresión de más largo aliento. El hostigamiento gubernamental contra los alzados ha sido una constante desde la llegada del gobernador Juan Sabines en 2006.

Diversos grupos campesinos cercanos al gobierno del estado pretenden posesionarse de las tierras que bases de apoyo zapatista ocupan y trabajan desde 1994. Grupos paramilitares como la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (OPDDIC) acosan a los municipios autónomos. El Ejército ha establecido nuevas posiciones, cualificado su presencia en la entidad y realizado movimientos inusuales de carácter claramente intimidatorio.

Jaime Martínez Veloz, representante del gobierno de Chiapas ante la Comisión para la Concordia y Pacificación (Cocopa), ha explicado con mucha claridad la dimensión agraria de la actual ofensiva antizapatista. “El gobierno mexicano –dijo a la CCIODH–, yo estoy convencido que en actitud de intentar confrontar al EZLN con campesinos e indígenas de la zona, habilitó a personas con necesidades de tierra, pero los habilitó como ejidatarios de las mismas zonas que los zapatistas ocupaban esas tierras. Los hace ejidatarios y evidentemente genera un conflicto. En una misma superficie hay quien ocupa la tierra y hay quien tiene un título. Esto se produjo ya por los primeros años, 95, 96… y las repercusiones de eso, pues hoy aparecen.”

Curiosamente, los responsables de la política agraria, rural y turística del gobierno de Juan Sabines son personajes como Jorge Constantino Kanter, representante de los latifundistas y ganaderos afectados por la irrupción del zapatismo, o Roberto Albores Gleason, hijo del ex gobernador Roberto Albores, ejecutor de innumerables violaciones a los derechos humanos.

El operativo del pasado 4 de junio se realizó en el lugar donde hace poco tiempo estuvo el subcomandante Marcos. Por lo visto, su presencia en La Garrucha inquietó a las autoridades gubernamentales. Hace ya meses que el vocero del grupo rebelde casi no aparece ante la opinión pública y sus silencios ponen nerviosos a los servicios de inteligencia. Pero los focos rojos que advierten la creciente intolerancia gubernamental ante la iniciativa civil pacífica de los rebeldes se habían prendido desde tiempo atrás. Camino al primer Encuentro Continental de Pueblos de América, realizado en Vicam, Sonora, entre el 11 y el 14 de octubre de 2007, retenes policiacos y militares detuvieron al convoy en el que se trasladaban los delegados zapatistas, obligando a que la comandancia indígena que asistía al evento regresara a Chiapas.

Una encuesta recientemente realizada sobre la administración de Felipe Calderón muestra que, además de la amplia simpatía de la población a la campaña antidrogas, a pesar del paso de los años, 26 por ciento de los sondeados apoyan a los zapatistas. Un porcentaje nada despreciable en las actuales circunstancias.

El nuevo intento gubernamental de mostrar al EZLN como cómplice del crimen organizado pretende montarse en la ola de sentimientos antinarco para tratar de erosionar la corriente de opinión favorable a los rebeldes y propinarle un golpe represivo. Un golpe decidido desde tiempo atrás. ¿Acaso no tiene el gobierno federal suficientes conflictos sin solución abiertos como para hacer más grande uno que no ha podido resolver en años?

La comunicación de 22 puntos detalla que media docena de vehículos militares se desplazaron por los caminos “abiertos con el trabajo comunitario zapatista” y unos 200 soldados llegaron al pueblo de Garrucha.Explica que el pueblo se organizó para resistir el ingreso de las tropas y da cuenta que “las zapatistas mujeres y hombres, niños, niñas” le dicen a los soldados que regresen, y que no los necesitan.

El comunicado expresa que los soldados dicen estar buscando marihuana y amenazan con pasar a como de lugar y entonces los zapatitas “sacan sus machetes, palos, piedras, resorteras, hondas y todo lo que haya en el alcance de la mano y empieza el rechazo”.

La Junta del Buen Gobierno sostiene que los soldados reaccionaron retirándose del lugar, pero advirtiendo que volverían en 15 días.

Los zapatistas piden en su comunicado que se contemple “por dónde viene la provocación a la violencia” y argumenta que no les queda otra que “defender, rechazar y resistir” porque los van a buscar para enfrentarse.

La carta finaliza recordando la frase “vivir por la patria o morir por la libertad” y anunciando que continuarán informando si es que les da tiempo.

La comunicación se hizo pública dos días después que se hiciera efectiva la liberación de Ángel Concepción Pérez Gutiérrez y Francisco Pérez Vázquez, bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que permanecieron encarcelados casi 12 años en la cárcel municipal de Tacotalpa, Tabasco.

Ellos fueron liberados el lunes 2 de junio y en conversación con Radiobemba, Ángel explicó que fue detenido sin orden judicial.

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