Las diversas corporaciones federales y estatales que rastrean a Pascual Monje Solís, el ex militar que se enfrentó al Ejército el pasado sábado por más de 20 horas en Zirándaro, extendieron la búsqueda hasta algunos municipios de la región de la Costa Grande, como Petatlán y Zihuatanejo.

De acuerdo con el general Juan Heriberto Salinas Altés, titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil del gobierno estatal, la persecución continúa con la participación de elementos de la Policía Federal, de la Policía Estatal, Ministerial y se han sumado elementos de policías municipales de Coyuca de Catalán y los 12 con que cuenta la de Zirándaro.

Sin precisar cuál es el número total de elementos que se encuentran en la región, el mando policiaco dijo que hay varios grupos en esta tarea y que se está haciendo todo el esfuerzo para obtener resultados.

Salinas Altés refirió que hasta el momento no se ha podido confirmar que esta persona tenga alguna liga con el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI). “Son delincuentes comunes que se dedican a asesinar personas por paga. Sicarios, como ustedes los llaman, que además extorsionan a sembradores y comerciantes de enervantes”.

Indicó que hay varias órdenes de aprehensión en su contra a las que se les ha sumado el asesinato de dos policías ministeriales, cometidos el 19 de julio en Pandacareo, el primero, y durante el enfrentamiento del sábado, el segundo.

En relación con la preparación militar de Pascual Monje Solís, que se ha dicho que perteneció a las Fuerzas Especiales del Ejército, que fue guardia presidencial y que cuenta con cursos de supervivencia extrema en los Estados Unidos y antiterrorismo en Israel, Salinas Altés indicó que no se ha podido precisar, pues incluso el Ejército no lo tenía bien ubicado.

“Sabemos que sí fue militar de clase, posiblemente sargento, eso por las fotos y uniformes que hemos encontrado en los domicilios que ocupa”, dijo.