Archivo para Septiembre, 2008
2o foro nacional sobre trabajo sexual, sida y derechos humanos.
La verdadera explicación del baño de sangre que padecemos reside tanto en el subdesarrollo de nuestras policías como en el de nuestros delincuentes. La mayor tragedia es que el llamado crimen organizado es más bien un crimen absolutamente desorganizado. Hay momentos en que veríamos con cierta envidia y no poca nostalgia a la Mafia italiana de Estados Unidos, o incluso la siciliana, capaz de conducir sus negocios con el mínimo derramamiento de sangre. Un poco de Tony Soprano y mucho menos de Chapo Guzmán no nos vendría mal.
Hay evidencias de que la mayoría de los 24 asesinados en La Marquesa eran albañiles y no estaban relacionados con el narcotráfico. Todo indica que sicarios del Cártel de Sinaloa llegaron a una zona del estado de México en la que La Familia, un cártel rival, está introduciéndose, y buscaron escarmentar a la población. Algo que hace recordar las siniestras represalias de la Gestapo durante la ocupación.
Hace poco más de un mes, otros sicarios liquidaron a 13 personas, incluyendo a un bebé, en Creel, Chihuahua. El comando que buscaba a dos cabecillas rivales irrumpió entre la muchedumbre con estrategias más propias del genocidio que de una ejecución puntual.
Las granadas de fragmentación lanzadas en contra de “civiles” durante la ceremonia del Grito en Morelia, obedecen a otro tipo de subdesarrollo. Lo de Creel o lo de La Marquesa se inscriben en la lógica de la lucha por espacios y la guerra entre bandas que se disputan territorios. Además de cruentos se trata de operativos mal planeados e ineficaces, pero buscaban golpear a su enemigo frontal. Una versión brutal de la ley de la selva. Lo de Morelia, en cambio, responde a una estrategia de varias bandas y tiene un propósito político.
Los actos terroristas en contra de civiles (y no en contra de policías) buscan precipitar el pánico entre la población y desencadenar actitudes represivas de parte del Estado. Hay movimientos políticos radicales que llegan a considerar que un régimen represor es algo que conviene a sus intereses. La idea es muy discutible, pero escapa a los límites de este espacio. Lo que resulta evidente es que las granadas en contra de civiles sólo pueden traducirse en malas noticias para los narcos. Otorgan al gobierno un espaldarazo de la población para recrudecer la guerra en contra de los cárteles. En los próximos días veremos una andanada de leyes más severas y mayores recursos económicos orientados en su contra.
La única lógica que podría encontrar es que uno de los cárteles creyese que con que esta acción podría desencadenar la furia del Estado en contra de un cártel rival. Por ejemplo, hacer creer que se trata de una acción de La Familia, afincada en Michoacán, de allí la idea de un atentado salvaje en Morelia. Desde luego es una estrategia absurda, porque la opinión pública y las fuerzas federales han reaccionado en contra del “Narco” en su conjunto y no sólo en contra del cártel La Familia, que dicho sea de paso, se apresuró a deslindarse de los hechos.
Desde luego cabe otra posibilidad mucho más terrible y preocupante: que alguien, ajeno al crimen organizado, esté buscando una coartada para que la opinión pública, los medios de comunicación, los legisladores y las fuerzas políticas entreguen un cheque en blanco a los aparatos de seguridad y, en general, favorezcan un régimen autoritario. Una hipótesis infame, que por desgracia tampoco podemos descartar.
THOMAS OTT: RECUERDOS DE MÉXICO
Aprovechando que aún es el “mes patrio”, devórense la siguiente obrita, Recuerdos de México, que está a medio camino entre la historieta y el diario de viaje. Denuncian diputados aumento de la pobreza
La política social del Gobierno federal más que fortalecer a las familias mexicanas las ha empobrecido, coincidió la oposición en la Cámara de Diputados al analizar el Segundo Informe de Gobierno en materia de política social.
El PRI, en voz de la legisladora Sara Latife Ruiz Chávez acusó que en los últimos dos años la pobreza extrema pasó de 14.4 millones en 2006 a 19 millones para el 2008; el PRD dijo que en dos años la canasta básica registró un aumento acumulado del 43.13 por ciento, mientras que los salarios mínimos crecieron sólo 9.05 por ciento.
Además, los diputados de oposición acusaron al Gobierno federal de utilizar los programas de desarrollo social con fines electorales, pues se ha dado cuenta de su rentabilidad política, lo que se corrobora con la promoción personal del presidente Felipe Calderón a través del programa “Vivir Mejor”.
Sara Latife Ruiz demandó “verdaderas políticas de desarrollo social comprometidas con el combate a la pobreza, que no pretendan posicionar políticamente a un Gobierno con el fin de obtener resultados electorales”.
La perredista Ana Yurixi Leyva Piñón precisó que mediante millones de cartas dirigidas a los beneficiarios del programa Vivir Mejor se ensalza la persona de Felipe Calderón. Ello implica, agregó, la manipulación del padrón.
Recordó que ante la llamada crisis alimentaria, en abril de este año, se lanzó la estrategia del Ejecutivo; Vivir Mejor, de la cual dijo: “no es un programa, sino una estrategia de comunicación”.
En defensa de la política social de Felipe Calderón, el Partido Acción Nacional destacó que el Gobierno federal ha incorporado políticas sociales que permiten mayores beneficios a los más necesitados.
El diputado Francisco Javier Paredes Rodríguez aseguró que a partir de la administración panista se han incorporado instrumentos que permiten mayor eficiencia en el ejercicio del presupuesto social.
Un ejemplo, dijo, son las reglas de operación para los programas sociales; creación de padrones de beneficiarios; medición de pobreza realizada por empresas ajenas al Gobierno federal; mecanismos de transparencia y rendición de cuentas; “los avances son innegables y los datos verificables”.
Grupos efímeros (Segunda parte)
A los grupos efímeros —aquellos que nacen y mueren en un mismo y único acto— no se los puede definir sólo por oportunismo electoral, por la seguridad que provee la difusión de sus proclamas a través de medios electrónicos ni tampoco por su aparición durante el desarrollo de procesos de conflictividad social (Excélsior, 11 de septiembre de 2008). La línea divisoria entre los revolucionarios y no revolucionarios continúa siendo, no obstante, difusa.
Si el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (PDPR -EPR ), y aún sus fracturas, alcanza para confirmar la existencia de organizaciones guerrilleras contemporáneas en México, los grupos efímeros no hacen sino agregar una cuota muy alta de sospecha acerca de la propia existencia de aquellas. Debe considerarse que administraciones federales han puesto en duda la cantidad de organizaciones de este calibre, con la excepción de zapatistas, eperristas y a los que se le suma el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI ). De aquí se desprende que la aparición de estos otros grupos no alcanzan a poner en duda a las demás, pero sí imantan un halo de incertidumbre.
Y la importancia de todo esto reside en el objetivo que se han impuesto.
Por ejemplo, es de notar que en distintos escritos (aunque mediante uno en particular lo expresó con meridiana claridad) el EPR señaló uno de esos riesgos: la infiltración. “Advertimos a nuestro pueblo —subrayó la organización en su comunicado del 12 de mayo de este año— que el gobierno está creando pequeños grupos que propagandísticamente dicen ser poderosos y muy fuertes política y militarmente sin que se note más que en unos cuantos escritos incoherentes sobre la lucha armada en México, esto lo requiere el Estado para infiltrar a organizaciones que hacen un esfuerzo por intentar ser revolucionarios. ¡Cuidado!, los que dicen ser organizaciones revolucionarias son sólo individuos. Como ejemplo, la supuesta organización revolucionaria [en referencia al Ejército Villista de Liberación Nacional (EV LN)] que existía y causó la detención de Jacobo Silva Nogales y Gloria Arena Agis.
Todavía cuando el comandante Antonio Silva Nogales no había roto con el EPR , señalaba riesgos similares. Sobre el ya mencionado EJPI , y en referencia al “ajusticiamiento” de las dos personas en Guerrero, aclaraba: “tenemos conocimiento de que individuos igualmente vestidos con ropa similar se presentan ante la población de comunidades alejadas y se hacen pasar por unidades de nuestro ejército, hablándoles de la lucha e invitándolos a unirse al EPR y realizan propaganda en la que piden cooperación económica. […] Sabemos que, al igual que nosotros, se mueven por el monte en pequeñas unidades simulando ser guerrilleros y reclutando campesinos que se sumen a ellos creyendo que realmente se trata de nuestro EPR ” (PDPR -EPR , 3 de enero de 1997).
Aún así, las organizaciones reconocidas coinciden e insisten en señalar que es una posibilidad cierta la existencia de grupos de estas características.
En efecto, Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo (TDR -EP ) señaló en una entrevista que data de febrero de 2006: “No tenemos ninguna relación con las organizaciones que menciona en su pregunta, incluso, no contamos con indicios firmes sobre su existencia. Aunque esto no quiere decir que no existan o que no hayan existido. Por experiencia propia sabemos que no es fácil mantenerse y resistir como estructura revolucionaria armada. En todo caso, de existir algunas de las estructuras mencionadas, corresponde a ellas afirmarse efectivamente cuando así lo consideren y no necesariamente con la acción de las armas”.
Cuatro meses después, el Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos (MR LCB), ofrece otra visión de la misma cuestión: “El surgimiento de las organizaciones revolucionarias, es un proceso natural, producto de condiciones económicas, políticas y sociales. El desarrollo y consolidación es un proceso que presenta dificultades que no todos pueden superar, que depende de capacidades, de circunstancias en las que se puede detener o extraviar el camino y de lo que nadie está exento. La historia presenta muchos casos así, incluso de organizaciones que en algún momento se veían muy desarrolladas y estaban a punto de tomar el poder, o lo tomaron y creyeron y dijeron que estaban construyendo un paradigma social y después de ello vino un declive y eso no es el final, los pueblos tienen que volver a buscar caminos para su liberación. Mientras las condiciones existan no importa cuantas veces se tropiece volverán a surgir luchadores sociales que de acuerdo con las necesidades, capacidades y circunstancias trazarán la estrategia que consideren apropiada hasta obtener el mundo más vivible que buscamos”.
Las Milicias Insurgentes Ricardo Flores Magón, en una entrevista de mayo de 2007, agregan: “En concreto a los grupos mencionados en la pregunta no los conocemos. Lo que sí hemos sabido es de otros grupos que han aparecido a lo largo de estos diez años, que han sido sistemáticamente acosados por los servicios de inteligencia y cuyos miembros terminaron siendo totalmente aniquilados por el mal gobierno”.
Cabe recordar que en un primer momento, el EPR definió su proyecto como la unidad de 14 agrupaciones desconocidas, pero en septiembre de 2005 se desdijo, cuando admitió que, en realidad, se trataba de la continuidad histórica del Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo-Partido de los Pobres (PR OCUP-PD LP). En otro documento posterior, Tendencia desmintió la autocrítica ensayada por el PDPR - EPR . Por otra parte, debe considerarse que la coordinación que TDR -EP y el MR LCB establecieron públicamente desde junio de 2006, incluyen organizaciones de la cuales nada se sabía con anterioridad, situación que — salvo contadas excepciones— continúa de la misma manera. Son los casos del Colectivo Revolucionario Francisco Javier Mina, Organización Insurgente 1º de Mayo, Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre, Brigadas Populares de Liberación y Unidad Popular Revolucionaria Magonista.
Aaún cuando los grupos “efímeros” se vinculen con organizaciones ya conocidas, su condición “efímera” permanece inalterable, debido a que no han narrado y permitido comprobar la historia que sustente sus objetivos, posicionamientos políticos e ideario. No sólo son tales únicamente por comenzar y concluir su actividad a un solo acto, sino también reafirman esa característica cuando supeditan la totalidad de su proyecto a una entidad mayor. De esta manera no expresan política por sí mismos, sino a través de la organización de la que forman parte. De esta manera se hace posible también comprenderlas con un perfil fantasmal, perfil con el que deberán romper al expresar una historia propia y una proyección a futuro que reafirme su verdadera condición de “revolucionarios”.
No obstante, las condiciones de “efímero” y “revolucionario” no son necesariamente excluyentes, pero del primero es imposible confirmarlo.
En este sentido y sólo a modo de ejemplos ilustrativos, es imposible confirmar los fines del Ejército Armado del Pueblo, que dio a conocer un único anuncio en octubre de 2006 en Tlapa; o del Movimiento Armado Revolucionario- Frente Revolucionario Patriótico Nacional —que se dio a conocer a través de un video donde los milicianos realizaban prácticas de tiro y ejercitación en una zona boscosa— en julio de 2006 en Oaxaca; o igualmente de la Convención Popular Insurgente, en el mismo estado, que difundió dos escritos entre enero y agosto de 2007”.
Podría continuarse esta lista, pero resta agregar un ejemplo que forma parte de las mismas interrogantes que siguen sin respuesta. En octubre de 2005 se da a conocer el primer comunicado del Comité de Resistencia Popular Viva Villa, mediante el cual aseguró ser un desprendimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionaras del Pueblo (FARP ), y que se involucra directamente en la discusión que en ese momento se produjo entre organizaciones político-militares provenientes del EPR . Un año después, se conoce su segundo texto, pero un tiempo después que se sabrá que el Comité ingresará al MR LCB y cuyo líder también se convertirá la única cabeza visible del Lucio Cabañas, cuando hasta ese momento nunca se había conocido el nombre de guerra de ninguno de los miembros del MR LCB.
Otra conclusión que puede desprenderse a partir de estos ejemplos es que aún relacionados con entidades mayores y reconocidas, no alcanza para desprenderse de su condición de “efímeros”, con el agravante que en diferentes ocasiones han servido como objeto de desprestigio contra el movimiento guerrillero, entendido éste como la totalidad de las organizaciones revolucionarias de existencia comprobada.
Jorge Lofredo
Investigador del Centro de Documentación de los Movimientos Armados

