¿EL NARCOTRÁFICO PODRÍA HABER HECHO ALIANZA
Los mexicanos debemos acostumbrarnos a vivir en la zozobra, la incertidumbre y el miedo, derivado de la lucha que libra el Estado en contra de los diferentes cárteles, pero también por las acciones de la Guerra Popular Prolongada ( GPP), que los diversos grupos armados han desplegado, junto con particulares que en
ocasiones realizan, llamadas telefónicas para advertir de bombas en escuelas, oficinas de gobierno y lugares públicos, que se quiera o no, es un desgaste para las fuerzas de seguridad. La posible alianza entre el narcotráfico y la guerrilla, podría tener su origen en la unión de intereses comunes; las narcomantas y las pintas en muros, podrían dar los primeros indicios de este tipo de contubernio histórico.
En México aún no llegamos a la colombianización en su grado preocupante, por lo pronto la guerra declarada en contra del narcotráfico, ha tenido resultados extremos, todos los días las ejecuciones, ponen a prueba la capacidad de la policía y el ejército mexicano, y pareciera que los traficantes van ganando la guerra, sin embargo, pareciera que los últimos golpes a los capos de la mafia, han repercutido en la reorganización y es cuando, el peligro toma vertientes que deberíamos de mirar con mucho cuidado.
El peligro que se corre en estos momentos, es que las nuevas cabezas visibles de los grupos del narcotráfico, pudieran aliarse con organizaciones revolucionarias, tal como se encuentran trabajando, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC), es decir, los dueños del dinero bien podrían financiar a grupos insurgentes para cumplir sus objetivos y diversificar la lucha, en el marco de la lucha política por el petróleo que en México se lleva a cabo, muy aparte de haberse aprobado la reforma energética.
Incluso podrían acceder a beneficiar a los grupos revolucionarios, con zonas de producción, distribución y venta de los estupefacientes, imitando lo que se vive actualmente en Colombia.
Es difícil hay que aclararlo, con gran diferencia que existe entre las FARC y los grupos de la guerrilla mexicana, son los códigos revolucionarios. En nuestro país, este código del que tanto se ha hablado, y que marca, conducta social moral y política, es una biblia que debe ser respetada por todo aquel combatiente, su vigencia es en el tiempo y el espacio de la guerrilla, pero también su cumplimiento; el castigo es la muerte. Quién no cumple es objeto de sanciones que un jurado popular se encarga de aplicar. Para ello se encuentra la las diversas brigadas de ajusticiamiento.
Este código es el que hasta hoy, ha impedido que la guerrilla haga alianza con el narcotráfico, lo que habría que preguntar ¿ hasta cuando?
Luego de la aprobación de la reforma energética, tan sólo en Oaxaca, las llamadas para advertir de la colocación de bombas, se incrementaron hasta en un 70 por ciento. La tarde del martes 28 de octubre, fueron recibidas en el 066, más de 180 llamadas en el lapso de 9 horas. En dos de ellas hubo artefactos, uno en el distrito de Etla y otro en el valle de Oaxaca, concretamente en Santa Cruz Amilpas. Grupos guerrilleros o no, el caso es que se viene un tiempo de actividades de resistencia, una forma diferente, que se traduce en la GPP, que tiene como objetivo el desmoralizar a la policía y ejército.
¿Hasta cuando la guerrilla estará al margen del apoyo de grupos del narcotráfico? Hablamos a futuro, porque hay incluso lecturas que nos habla sobre la posibilidad de que algunos grupos armados, estarían ya, teniendo los contactos suficientes para operar bajo el amparo económico de grandes consorcios de la mafia. La presencia reiterada de miembros de las FARC en México, nos demuestra que la guerrilla mexicana, entró también a la globalización, y de esta manera mantener un frente solido, clandestino e impenetrable, cuyo único compromiso sería ( el abrir otro frente de guerra para el gobierno federal), bajo esta hipótesis, los guerrilleros llevarían a cabo su lucha popular, de acuerdo a las normas establecidas, está sería la gran diferencia con las FARC. Ya que mientras en México, el compromiso con el narcotráfico, sería eminentemente económico, dejando intacta la cuestión ideológica y de apoyo táctico. En Colombia las FARC si están inmiscuidas en la venta y distribución.
Hay una gran posibilidad de que en México, el narcotráfico se encuentra financiando a grupos guerrilleros, por los grandes cargamentos de armas que han sido decomisados en las últimas fechas, no todo es del narcotráfico, quien lo piense así se equivoca. Hay que deducir que muchos de estos hallazgos se han hecho en zonas de Guerrero, algunos en el Estado de México, Hidalgo, Michoacán, donde la guerrilla tiene influencia, y no encasillamos siglas ni nombres de guerrilleros, porque es una de las hipótesis que existen.
Hay posibilidades remotas, pero que no dejan de ser contundentes, de que algunos grupos guerrilleros, tienen nexos no sólo con las FARC, sino también con ETA, de ahí el manejo de explosivos usados en la guerra de los Balcanes, que necesariamente tuvieron que pasar por Europa, para que llegaran a México ¿ y quienes tienen esa gran posibilidad de hacerlo? El narcotráfico a través de grupos identificados a sus apoyos continentales, no hay más.
Lo anterior habla justificadamente de una reunión previa, de acuerdos pactados y que podrían deducir que en México, la narco-guerrilla, estaría preparándose para operar a su manera, muy a la mexicana, pero al fin, una guerrilla con el apoyo del narcotráfico que se necesita en estos momentos de socios tácticos, que permitan diversificar sus formas de lucha.
O es que acaso ¿no se ha notado la forma diversa de actuar? Las narcomantas y pintas, no son uso exclusivo de ningún grupo y organización, pero el narcotráfico, jamás lo había hecho, hoy es recurrente. No podemos olvidar que la guerrilla y ahora el narcotráfico, tienen enemigos comunes; el Estado. Una razón que mantiene la unión a pesar de sus códigos de honor y la gran diferencia que pudieran tener en cuanto a ideología.
