Archivo para Noviembre 7th, 2008

LA VOZ DEL ANÁHUAC :: 215.

Al caer la tarde del 2 de noviembre de 1968, día de muertos, ante la sorpresa de la guardia policíaca y militar que quedó “resguardando” la Plaza de las Tres Culturas desde el día de la masacre, centenares de personas, mayoritariamente mujeres y niños, improvisaron una ofrenda con flores de cempasúchil y veladoras en medio de la plaza y en torno al templo de Santiago Tlatelolco, cerrado, como estuvo la tarde del 2 de octubre. Colocaron coronas mortuorias: “en memoria de un pueblo masacrado”“nunca olvidaremos la sangre derramada”. Arrodilladas frente a sus ofrendas las mujeres oraban, mientras los muchachos cuidaban que no se apagaran las veladoras.

Los agentes policíacos y militares reportaban por radio a sus superiores, pidiendo instrucciones. Tenían órdenes de impedir cualquier protesta estudiantil o popular.

Pero en México es tradición arraigada rendir culto a los muertos. ¿Cómo podría ahora el gobierno pretextar que este rito luctuoso formara parte de una “conjura comunista”?

El 2 de noviembre de 1968 y todos los años posteriores, cada 2 de octubre y cada 2 de noviembre, l@s muert@s insepult@s de la noche triste de Tlatelolco, recorren las calles de esta ciudad y de muchas otras en México y en el mundo, para recordarle a los asesinos, en voz de l@s sobrevivientes, que no se estarán en paz hasta que este pueblo logre por fin la libertad, la justicia y la democracia por la que ell@s dieron su sangre.

Por ello, en este N° 215 de La Voz del Anáhuac, junto al“logo” de portada se mantiene el espíritu del 68 con otra de las expresiones gráficas de ese año.

 

En este número publicamos:

1. Denuncia de la Junta de Buen Gobierno de la Zona Altos acerca de amenazas y agresiones de priístas e contra de las comunidades que integran el Municipio Autónomo de Polhó.

2. Comunicado de los comités de defensa de los derechos de la mujer y del pueblo, integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, denunciando las violaciones a los derechos humanos que continúan cometiéndose por parte de los gobiernos fascistas de Felipe Calderón y Ulises Ruiz Ortiz.

3. El Consejo Indígena y Popular Ricardo Flores Magón (CIPO-RFM) exige el cese del hostigamiento y la libertad de los compañeros falsamente acusados del asesinato del reportero de Indymedia, Brad Will.

4. Carta de Ignacio del Valle Medina, dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, preso político sentenciado a 112 años por defender la tierra, desde el penal reitera: “¿RENDIRNOS? ¡JAMÁS!”

5. El Centro Regional de Derechos Humanos Bartolomé Carrasco Briseño y la Comisión Diocesana de Oaxaca denuncian agresiones en contra del periodista Pedro Matías Arrazola.

6. El CGH-Ho Chi Minh emite un pronunciamiento solidario con la lucha del magisterio del estado de Morelos y llama a reforzar la lucha por una educación popular y contra la privatizadora “Alianza por la Calidad Educativa” de Calderón-Gordillo.

7. La comunidad de la Yerbabuena denuncia que la CONAFE  y la SEP han infiltrado a un “profesor” militar, causando daño físico, moral y mental a los niños de esta comunidad autónoma, con la pretensión de quebrar su resistencia.

8. Los chavitos y chavitas de la Otra envían un mensaje para explicar las razones por las que el Hospital Psiquiátrico Infantil no debe ser reubicado.

9. El Movimiento por la Justicia del Barrio de Nueva York, adherente de la Otra Campaña anuncia su segunda victoria sobre el casero más poderoso del Este de Harlem.

10. Artículo de Lorenzo Maghandi en el que explica por qué es necesario boicotear permanentemente los productos transgénicos.

11. Mensaje de Contra la Impunidad en honor a nuestros muertos.

Para Adis, Meztli, Diada, Tlalti y Erica,

cuyo mundo parece, a veces, componerse.


La noche del pasado 4 de noviembre, mientras medio mundo (y quizás ahora, como nunca antes, la expresión coloquial sí sea la más justa) seguíamos de cerca el desarrollo de las elecciones en Estados Unidos, en México una noticia acaparó la atención de los medios de comunicación: el accidente aéreo que arrebató, hasta el momento, la vida de 13 personas, entre ellas los funcionarios de la administración calderonista responsables (sic) de la política interior del país y de la implementación de la reformas recientemente aprobadas en materia de seguridad y justicia penal.

No pude evitar pensar en las conversaciones más recientes con mi maestro José Ramón Enríquez invitándome a cardar fino y descubrir grises allí donde suelo ver blancos y negros, en lugar de tejer grandes puntos de cruz que reduzcan lo complejo en arribas y abajos, izquierdas y derechas, y me guardé para mis adentros (y para quienes tenía más cerca) el ¡Ja! que se acurrucó a un lado del niño que todos llevamos dentro y que en mí se ha permutado en una panza que Dios guarde la hora.

El ¡Ja!, sí; lo reconozco: esa onomatopeya que suele brotar de cuando algo nos ha dado gusto, pero que por no dejar de ser políticamente correctos terminamos limitando al pequeño espacio que el superyó deja libre al paso de simples, pueriles y sardónicos comentarios.

Sin embargo, señoras y señores, la culpa no ha sido mía; sino de quienes por arte de magia, como si la muerte tuviera algún efecto purificador, convirtieron a un par de hombres, el uno señalado por tráfico de influencias y uso indebido de funciones y el otro célebre por exonerar gobernadores cuyas filias (no sólo su bragueta) se entrecruzan con las redes del narcotráfico, en candidatos, sobre todo el primero, a la canonización laica que le garantizará su nombre en letras doradas en alguna de esas carpas que llaman cámaras legislativas, cuales próceres de la patria. Es verdad que ya endenantes Alfonso Reyes había escrito aquello de que somos un pueblo fundado en la amnesia voluntaria; pero esto ya fue el colmo… o quizás no.

Así, prefiero de todas maneras, por esta vez al menos, regresar la mirada al país que se ostenta como la mayor potencia económica y militar del planeta. No nada más porque me parece fascinante que el hijo de una antropóloga social proveniente de la nación indígena de los wichita y de un keniano que se graduó en Economía haya llegado a ser electo presidente de Estados Unidos, sino porque el destino de mi país está estrechamente ligado al futuro que depara a nuestros vecinos del Norte.

En aras de acercarme al entramado fino, acepto que en este caso el ¡ja! tuvo muchos destinatarios: la derecha ultraconservadora estadounidense, los guerreristas que aún hoy mantienen invadidos Irak y Afganistán y amenazado al mundo entero o las buenas conciencias que no hallarán un rincón donde esconderse cuando aquél que les recuerda su genealogía de esclavistas jure solemnemente conservar, proteger y defender la Constitución de los Estados Unidos de América.

No obstante, no puedo creer que el triunfo de Barack Hussein Obama Hijo llegue a significar un cambio radical en la política imperialista del Estado-nación que con Roosevelt se reconociera como garrote del mundo. Obama, como López Obrador, es un hombre que siendo políticamente producto de un sistema, tampoco tiene la más pálida intención de cambiar el sendero que el modo de producción capitalista ha trazado para nuestros países… guardando, claro, las proporciones.

Para quienes nos ratificamos como adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona tanto en México como en otras partes del mundo, la llegada de Obama a Washington es sin duda una oportunidad de oro para reforzar las resistencias y rebeldías que nuestros colectivos, organizaciones y pueblos sostienen contra el capitalismo; porque la política de gobierno que conduzca el próximo huésped de la Casa Blanca, se significará cual verdadero interlocutor entre el mundo que es posible redondeando las aristas a la explotación, maquillando el despojo, suavizando la represión, endulzando la burla, y el mundo que es urgente: el de la colaboración y el desarrollo sustentable, el de la equidad y el reconocimiento de derechos sociales e individuales, el de la paz y la democracia verdaderas, el del respeto para con uno y hacia los otros como premisa.

Por ello, reitero: bienvenido sea el triunfo del señor Obama, y aprovecho, con esto, saludar al pueblo estadounidense que finalmente ha decidido cobrar la factura de crimen y estupidez que las derechas les (nos) han estado recetando. No es verdad que “el cambio haya llegado a América” (la sola locución monroeista da muestra de ello); pero algo es algo.

Desplegado pagado por el Sindicato de Estadistas y Monaguillos Enfrentados al Narcomenudeo (SEMEN):
¡MEXICANOS, UNÍOS AL DOBLE LUTO QUE GUARDA VUESTRO MANDATARIO!
-Por un lado, el H. (de P.) Felipe Calderón soñó desde que era monaguillo con el día en que sería presidente de México para darle las nalgas a su simíl de los “United States”, y ahora que por fin se le hace, resulta que le toca el primer presidente negro de ese país (y ser negro, para Calderón, es casi tan naco como ser indígena)…
-Por otro lado, se le murió aquel con el que jugaba al 15 de septiembre (por aquello de “llegó la hora de cojer gachupines”), y ahora va a ser difícil conseguir otro español que se las quiera aflojar…
Ahora, el presidente de México tiene un negro futuro por delante, y tiene a otro negro por atrás…
Así que manden sus condolencias a:
EL BLOG DE LA MUERTE

Este jueves 6 de noviembre a las 19 horas haremos la presentación del libro LOS INTOCABLES, 10 perfiles biográficos de personajes caracterizados por la impunidad. Librería del FCE Rosario Castellanos, en La Condesa, calle Tamaulipas.
Presentarán: Denise Dresser, Alfonso Zárate y Konstantin Kakaes (corresponsal de The Economist)
Personajes biografiados: Cardenal Sandoval Iñiguez, José Luis Soberanes, Diego Fernández de Cevallos, Gobernadores, Emilio Gamboa, Jorge Hank Rohn, Víctor González Dr. Simi, Julio César Chávez, Paty Chapoy,
Autores de los perfiles: Lydia Cacho, Sanjuana Martínez, Ricardo Raphael, Alejandro Páez, Marco Lara, Roberto Rock, Rita Varela, Mauricio Carrera, Jenaro Villamil y Jorge Zepeda Patterson.

ALLA LES ESPERO.