Archivo para Noviembre, 2008
Ciento doce años
En contraste, todos los firmantes de la minuta de acuerdos con el gobierno del estado y con la presencia de los concejales nacionales del SNTE enviados por Elba Esther Gordillo para comprar conciencias, han sido “comisionados” por el sindicato para diversas “tareas gremiales” y para servir como “representantes” del profesorado en las mesas de trabajo instaladas por Adame con las que supuestamente ha dado fin al conflicto. Así, el panismo premia la felonía y castiga la insumición.
En muchas escuelas, los integrantes del MMBM, tanto directivos como profesores, han sido impedidos de ingresar a sus centros de trabajo por padres de familia, autoridades municipales e incluso personas ajenas a las comunidades, todos ellos dirigidos por el Partido Acción Nacional, que actúa como la coordinación política del revanchismo.
Muchos profesores no han recibido su pago quincenal y priva un ambiente de zozobra e incertidumbre con el que se pretende atemorizar y desarticular al movimiento, aprovechando el cansancio y desgaste de sus sectores más vulnerables y débiles.
El citatorio firmado por José Luís Reyes Macedo, director jurídico del IEBEM, es una muestra significativa del carácter reaccionario de los gobiernos panistas.
Personalizado a cada integrante de la comisión negociadora, el documento los responsabiliza de las protestas y paros de los maestros llevados a cabo en Morelos para dejar sin efecto el acuerdo inconsulto firmado por Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, transcribiendo inclusive el contenido de las mantas y pancartas colocadas en los planteles educativos.
El documento refiere de “actos de protesta y violencia” en los que incurren los inculpados, tales como: “bloqueo de vías de comunicación”; “manifestación ante instalaciones de medios de comunicación, en donde efectuaron consignas ofensivas en contra de ellos”; “toma de instalaciones del Palacio de Gobierno del estado de Morelos”; “un plantón de 40 días en forma permanente en el Zócalo de Cuernavaca, Morelos… poniendo diversas mantas que contienen mensajes denigrantes en contra del gobierno del estado de Morelos y de las autoridades educativas”; se les acusa también del contenido de los “gritos y porras” (sic), mismos que se incluyen en el escrito, en un arranque de humor involuntario: “Se busca gobernador, que sepa gobernar, que no sea corrupto”, “El gobierno es inepto para gobernar y para respetar los derechos laborales”, “La nueva gobernadora de Morelos: Elba Esther”, “Ratas, corruptos, vendidos, ineptos, incapaces, ignorantes, faltos de liderazgo”, etcétera, todo lo cual es, en realidad, una descripción fidedigna de la realidad regional y nacional.
Es evidente que el gobierno del estado busca rescindir el contrato laboral de los más activos participantes del movimiento y con ello no sólo descabezarlo, sino prevenir toda oposición política en la conflictiva situación en otras áreas sensitivas, como la lucha por la defensa de los recursos naturales y por los derechos de los pueblos a su autonomía.
Por su parte, la comisión coadyuvante hizo público recientemente un llamado al gobernador del estado para que regrese al diálogo, tanto con el MMBM como con los pueblos y organizaciones de Morelos en una “mesa social”, convocándole a que cesen las represalias en contra de los profesores.
La comisión fue integrada por diversos organismos de la sociedad civil a petición del movimiento magisterial, en la búsqueda de condiciones de diálogo y distensión que frenaran la violencia y la represión, y que abrieran opciones justas de solución política al conflicto.
Sin embargo, la comisión ha sido testigo de diversas posturas y acontecimientos que no han contribuido a la mejor solución de las problemáticas educativas, sociales, laborales y sindicales implicadas. Entre estas dificultades destaca el rechazo del gobierno de Adame Castillo a recibir las propuestas de acercamiento generadas por la comisión negociadora del MMBM.
En su llamamiento, los miembros de la comisión de coadyuvancia destacan: “En todo caso, estamos convencidos de que el conflicto no ha terminado ni ha sido resuelto. Preocupados, vemos que no basta ni la minuta firmada por los concejales nacionales del SNTE y una parte minoritaria del magisterio morelense, como tampoco el regreso a clases acordado unilateralmente por el MMBM. Entendemos que hace falta la participación destacada del MMBM en el proceso de diálogo y negociación, pues es un actor indispensable del conflicto y también de su solución… Negarles a estas altura, al MMBM y a los pueblos, el elemental reconocimiento a su existencia, representatividad y lugar ganado, es francamente pretender una falsa solución que a la larga profundizará y alargará los conflictos. Pensamos que en lugar de hostigar laboralmente a los dirigentes del movimiento, los integrantes de la comisión negociadora y los concejales electos de su nueva representación sindical, conviene respetar y fortalecer esta interlocución para una solución sostenible del conflicto”.
El gobierno del estado puede no escuchar este sensato mensaje a la cordura y refrendar sus alianzas con los sectores recalcitrantes de El Yunque y de un sindicalismo corrupto cada vez más repudiado por sus bases. Si así resulta, seremos testigos de la continuidad de un conflicto social que expresa una fundada resistencia a las imposiciones antidemocráticas del capitalismo neoliberal.
Retroceso a la era de la inquisición.
En un albazo y tras cabildear en lo oscurito, este martes 11 de noviembre, la fracción parlamentaria del PAN presentó al Congreso de Morelos la iniciativa para dotar de derechos constitucionales al embrión desde el momento mismo de la concepción, en claro lineamiento nacional. Todo ello en sesión a la que prohibían el paso a mujeres que quisieran ingresar al recinto parlamentario al informarles que era una “sesión privada”, y tras señalar el punto del Dictamen para su discusión y aprobación como de “urgente resolución”.
I.- Cuando sea resultado de una acción notoriamente culposa de la mujer embarazada;
II.- Cuando el embarazo sea resultado de un delito de violación;
III.- Cuando de no provocarse el aborto, la mujer embarazada corra peligro de muerte, a juicio del médico que la asista, oyendo éste último el dictamen de otro médico, siempre que ello fuere posible y no sea peligrosa la demora;
IV.- Cuando a juicio de un médico especialista se diagnostiquen alteraciones congénitas o genéticas del producto de la concepción que den como resultado daños físicos o mentales graves, siempre que la mujer embarazada lo consienta; y
V.- Cuando el embarazo sea resultado de la inseminación artificial realizada sin el consentimiento de la mujer.
MUMIA ABU-JAMAL :: ¡LIBEREN A LOS 13 PRESOS DE ATENCO!
Mientras las economías se desmoronan alrededor del globo, los estados se vuelven cada vez más represivos, especialmente contra gente que se opone y resiste a su política.
Esta no es una observación regional, sino global.
La tendencia se nota en la persecución y las injustas condenas impuestas a los hombres y mujeres de San Salvador Atenco, México.
La represión estatal se desató sobre la resistencia popular a los ataques policiales contra los floricultores de Texcoco, México, en mayo, 2006. La gente apoyaba a los floricultores y no a los policías, entre los más corruptos del mundo.
Pero, como siempre, la represión engendra la resistencia. Y la defensa de los floricultores resultó en batallas campales entre la gente y la policía del Estado. Durante dos días (el 3 y 4 de mayo de 2006) batallaron, piedra contra tolete, coctel molotov contra proyectil, combate mano a mano, como el flujo y reflujo de la marea. Cuando el estado agarró a varias personas, la gente respondió con la detención de unos agentes, exigiendo libertad por sus compañeros cautivos. Al día siguiente, miles de policías federales y estatales atacaron, deteniendo a más de 200 campesinos de Atenco y compañeros de La Otra Campaña zapatista, golpeando a todos y todas salvajemente, cometiendo abusos sexuales, violaciones masivas y otras formas de tortura. Dos jóvenes fueron asesinados: Javier Cortés Santiago y Alexis Benhumea.
Estos eventos ocurrieron en Texcoco y San Salvador Atenco, un pueblo que tiene una larga historia de resistencia al gobierno central, desde antes de la Revolución Mexicana de 1910.
De los más de 200 hombres y mujeres detenidos, el estado se enfocó en los organizadores y líderes y sacó sus municiones pesadas para intentar destruirlos, y a través de ellos, la creciente resistencia popular a la represión estatal y a la confiscación de tierras de campesinos e indígenas.
En 2001, los campesinos pobres de Atenco organizaron el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) e impidieron que el ex presidente Vicente Fox les arrebatara sus tierras. Cuando prevalecieron, un movimiento nació. Fue esta organización la que encabezó la defensa de los floricultores en el pueblo cercano de Texcoco y sigue siendo blanco del Estado.
Un año después de las batallas del mayo 2006, tres destacados líderes del FPDT, Ignacio del Valle, Felipe Alverez, y Hector Galindo, fueron condenados a 67 ½ años en una prisión de máxima seguridad. El agosto pasado, Nacho del Valle fue golpeado con 45 años adicionales por participar en la resistencia de Atenco.
No era el único.
Diez compañeros más—Oscar Hernandez, Alejandro Pilón, Julio Espinosa, Pedro Reyes, Juan Carlos Estrada, Jorge Ordoñez, Adán Ordoñez, Narciso Arellano, Inés Rodolfo Cuéllar y Eduardo Morales––fueron condenados a casi 32 años en prisión. A una vendedora de flores, Patricia Romero, le condenaron a cuatro años; ella, su padre Raúl Romero y su hijo Arturo Sánchez, han salido bajo fianza.
Los frentistas de Atenco y sus compañeros de lucha están resueltos a pelear por su gente y por su libertad. Les urge el apoyo de todos ustedes. Pueden firmar una petición por la libertad de los presos políticos de Atenco en: contraimpunidad@gmail.com.
¡LIBERTAD PARA LOS 13 DE ATENCO!
Desde el corredor de la muerte, soy Mumia Abu-Jamal.
Traducción: Amig@s de Mumia, Mx
EZLN, 25 años.
rebozos, brazos y codos,
y por más que les preguntan:
“No lo sabemos, ni modos;
si es que zapatistas buscan,
zapatistas somos todos”.
Lalo “El Guajolote”.
De esta suerte, apreciables e improbables lectoras y lectores, hago una también mi práctica genealógica para traer a colación que el próximo lunes, 17 de noviembre, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el puñado de loquitas y loquitos que aún seguimos mirando hacia el horizonte que dibuja la praxis zapatista, celebraremos las bodas nuestras de plata con la dignidad, la rabia, la rebeldía… –¿Nuestras, kimosabi?– interrumpiría Don Durito, si por una remotísima casualidad estuviera leyendo estas ideas sueltas que no encuentran como irse articulando… pues, sí: nuestras.
No porque hubiésemos participado en la instalación de “La Pesadilla”, el primer campamento zapatista; ni, mucho menos, porque hubiéramos formado parte de aquella primera célula donde militaban apenas, a penas, cinco hombres y una mujer. Pero, de alguna manera, así como en el teatro algunos llegamos a sentirnos herederos de una historia que se teje en una doble trenza entre el cuerpo y la palabra, lo que llaman oriental y lo que nombran occidental, lo popular y lo reservado para la élite, en la política (una política que quiere ser una muy otra) cada cual tiene una su herencia donde se reconoce. La nuestra, sin duda, pasa por eso que Carlos Antonio Aguirre Rojas clasifica como neozapatismo.
Para nosotros, y por nosotros me refiero esta vez sólo a mí y mi otro yo, el neozapatismo no es ya sólo las Juntas de Buen Gobierno de los Municipios Autónomos en Rebeldía Zapatistas ni el EZLN, así como el EZLN no es nada más su Comité Clandestino Revolucionario Indígena ni el Subcomandante Insurgente Marcos… como dijera Lalo “El Guajolote”: zapatistas somos todos. Claro, zapatistas los hay, las hay, de muchos cada quien su modo: quienes han hecho del zapatismo su forma de vida porque son bases de apoyo, milicianos o insurgentes, o quienes en el andar viejos senderos nuevos se sumaron al caminar zapatista sin experimentar, todavía, un deseo incontenible de salir huyendo.
Así, el neozapatismo no es ya, insisto, únicamente el valioso proceso autonómico que están construyendo las comunidades y pueblos zapatistas, y que algunos opinadores, más o menos prolijos, reducen a una mera discusión sobre derecho consuetudinario o usos y costumbres. El zapatismo tiene ahora sus espacios y tiempos de repercusión en resistencias que “abajo y a la izquierda” están dándose a la tarea de encontrarse, mirarse, escucharse y tomar acuerdo para echarse a andar, manque los perros ladren. Sus porqués están más o menos esbozados en todas y cada una de las declaraciones políticas apellidadas “De la Selva Lacandona”, por decir lo menos; sus cuándos estaban previstos para fechas como aquestas en que la política se vuelve, más que un circo, un esperpento; sus cómos son lo que nadie sabe bien a bien qué rostro tienen, porque llevan paliacate o pasamontañas y aún no ha sonado la hora de desprendérselos.
En las próximas entregas, a manera de breve itinerario, iremos platicando de éste caminar que a últimas fechas se ha vuelto polémico para unos, aburrido para otros, contradictorio para los más, enriquecedor para las y los menos. Por ahora dejo hasta aquí estos apuntes que no llevan a nada, cual si de una invitación se tratara, para que le caigan al Festival Contra el Capitalismo y por la Humanidad que se llevará al cabo entre el medio día y la media noche del próximo 15 de noviembre en el Auditorio Comunal Nochtincalli/Casa de Todos, en Ocotepec, Morelos.
Dejo en prenda, también, mi palabra empeñada, de que en la página electrónica de La Jornada Morelos daré próxima respuesta a las reflexiones y cuestionamientos que nos hace nuestro buen amigo Pável González, a quien por supuesto que recordamos. Sólo hemos conocido en la vida a dos Pável González; uno de ellos fue asesinado bajo las narices de un gobierno de izquierdas que prefirío guardar silencio ante el crimen para que, como dijera doña Rosario Castellanos, prosiguiera el banquete; el otro, a Dios gracias, sigue dando lata y dejándonos tarea.
