Los informes de inteligencia no son nada alentadores en el 2009 en materia de Seguridad Nacional para México. Se habla reiteradamente de reuniones de los altos mandos de los diversos grupos guerrilleros que existen en el país. El reciente Pre- Congreso, que el Partido Democrático Popular Revolucionario ( PDPR) y el Ejército Popular Revolucionario ( EPR) realizaron, podría ser uno de los temas que tiene confundidos a las diversas
agencias que operan en nuestra patria, algunas de ellas, financiadas por los Estados Unidos de Norteamérica, a las cuales les preocupa el crecimiento del descontento nacional, sobre todo luego de la fractura de un partido que, como el de la Revolución Democrática, servía de válvula de escape a las movilizaciones y las acciones callejeras, aunque muchos no estén de acuerdo, un mal necesario en esta controvertida sociedad que vivimos en México. La pérdida de este escenario, llevará al radicalismo de los planteamientos y, aunque suena duro reconocerlo, a proyectar escenarios de insurgencia en diferentes aspectos de la vida nacional.
Cuesta al gobierno de Felipe Calderón mirar hacia las clases bajas, se ha rodeado el gobernante de empresarios y políticos que, surgidos de la burguesía y la oligarquía, aplauden la política militarista que se pone en marcha en todos los rincones del país, al grado que no contentos con militarizar la supuesta lucha en contra de la delincuencia, exigen la pena de muerte para secuestradores que asesinen a sus víctimas, una opción que todo el pueblo aplaudiría si esta no fuera a ser manipulada por la derecha, para sembrar delitos a sus enemigos políticos y enviarlos a la pena de muerte, sin otra alternativa que acatar la decisión del tribunal inmaculado. Tratan inquisitorialmente de imponer un sistema fascista, donde la bota militar y los juicios sumarios sean parte de un gobierno que pareciera surca aguas hacía la monarquía absoluta.
Se olvidan en el gobierno del panista Felipe Calderón que si existen bandas delictivas, es por inoperancia de las diversas corporaciones policíacas, y que el panorama tan delicado que hoy se vive, es herencia del persignado Vicente Fox Quesada, un gobernante que dejó abierta la caja de Pandora, permitiendo escapar a todos los demonios del inframundo, luego del vacío de poder que ha vivido México desde entonces.
En todo este modo de gobernar, resurge como una opción romántica para algunos, necesaria para otros, la guerrilla, como forma de llegar al poder a través de las armas, un esquema que no es el indicado, pero que toma vigencia, luego que la población se cansa de los abusos militares, del asesinato impune de ciudadanos, incluso el de una mujer embarazada que fue alcanzada por balas del glorioso ejército mexicano en un retén militar, cuya muerte fue opacada, silenciada y hasta criminalmente ignorada.
La guerrilla jamás ha tenido el impacto entre los mexicanos, es decir, tiene miles de simpatizantes, pero pocos de ellos son actores decididos a morir por un ideal, es el rechazo, la impunidad con la que actúan los funcionarios, la resignación que estalla en cólera, la que ha permitido que los grupos guerrilleros sean aceptados en México y en silencio haya quienes acepten sus acciones como una forma de hacer justicia.
Decíamos al principio, que la guerrilla en México tiende a crecer. Cuando hablamos de guerrilla, definimos el conjunto de grupos que existen, que a decir de estudios, podrían llegar a los 40 grupos armados hasta hoy en todo el territorio mexicano. Los más conocidos serían: El Ejército Popular Revolucionario ( EPR), Tendencia Democrática Revolucionaria(TDR), Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo ( FARP) y Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI). No se incluye al Ejército Zapatista de Liberación Nacional ( EZLN), porque se han convertido más en actores de farándula al servicio del sistema, que promotores del cambio. Los cuatro primeros, es decir; EPR, TDR, FARP, y ERPI, podrían haber unido esfuerzos con objetivos claros de ampliar zonas de influencia, lo que conlleva a realizar acciones conjuntas como respuesta a la militarización que se ha institucionalizado en México.
El 2009 podría ser el año de la guerrilla en México ¿ Por qué? Hay que recordar que una de las exigencias que el EPR ha venido haciendo, ha sido la presentación con vida de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecidos en Oaxaca desde el 24 de mayo de 2007, este último, hermano de Tiburcio Cruz Sánchez, a quien se le considera el comandante general honorario del EPR. El Pre Congreso que el grupo armado llevó a cabo, pudo haber sido la oportunidad para separar las decisiones del grupo guerrillero, de los intereses familiares, para organizar acciones en las que no influya el parentesco del comandante general y que la dirigencia nacional pueda actuar sin escatimar esfuerzos. Los nuevos dirigentes del EPR pudieron haber sido electos democráticamente de entre tres comandantes: el que dirige la zona Hidalgo, el de la zona Michoacán y el de la zona Guerrero. Los análisis definen como nuevo comandante a quien tiene la responsabilidad del EPR en Michoacán.
El silencio es hasta hoy planteado por el grupo armado, no obstante, las FARP, que en uno de sus comunicados incluyó un planteamiento, acorde con lo que viven los eperristas en cuanto a quienes pudieron haberlos detenido y desaparecido en Oaxaca. El silencio es elocuente, incluso en su más reciente comunicado del 12 de diciembre, el EPR no destaca ninguna petición, aun más extraño resulta que en el órgano de difusión conocido como El Insurgente, en su número 112 de diciembre, tampoco se hace alusión a los dos desaparecidos.
¿Cambio de estrategia? Difícil de imaginar ¿ Hubo respuestas a sus peticiones en ese caso? Quizás pudiera ser una de las opciones, sin embargo, de haber existido por parte del sistema una leve esperanza, el grupo guerrillero habría destacado de inmediato esa posibilidad.
Aunque este silencio y el crecimiento de la represión en el país como una forma de política encubierta en la lucha contra el narcotráfico podría facilitar la organización de los grupos guerrilleros, quienes podrían tener la cobertura de fuego suficiente para hacer frente al propio ejército mexicano son ellos, no olvidemos que hay quienes esperan las condiciones históricas para lanzar miles de posibilidades y alzar en armas a los pueblos indígenas y los marginados de las zonas urbanas, y en este caso participarían grupos más que poderosos económicamente y en armamento, como los cárteles de la droga. Lo que habría que preguntar es¿ 2009 es el año de la guerrilla en México?