Comisión del Senado exige al Cisen vigilar a militantes de las FARC
El presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, Felipe González, exigió al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) dar seguimiento y vigilancia a los simpatizantes de las FARC en México que se han integrado al movimiento magisterial contra la Alianza por la Educación y en caso de incurrir en ilícitos se proceda a sancionarlos.
Aceptó que siempre ha existido presencia de células de los grupos guerrilleros extranjeros en el país, pero advirtió del riesgo que significa el que cada vez emerjan a la luz pública y del peligro que se vinculen con cárteles del narcotráfico.
“Sí hay riesgo de que se vinculen con los cárteles del narcotráfico”, aceptó.
A su vez Graco Ramírez, senador perredista por el estado de Morelos, rechazó la presencia de grupos de las FARC en esa entidad y aseguró que sólo se trata de desprestigiar la lucha contra la alianza de la educación.
El legislador perredista puso en duda la investigación de la Procuraduría estatal de justicia de la entidad morelense y anunció que exigirá al titular de esa dependencia el expediente para verificar los señalamientos sobre posibles vínculos con las FARC.
Insistió en que se trata de una estrategia del gobierno para calumniar y desprestigiar la lucha de un grupo social, en este caso el de los maestros, que se opone a la alianza por la educación.
Sin embargo, el presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, Felipe González, insistió en que “siempre” han existido células de grupos guerrilleros en el país de diferentes naciones, por lo cual las autoridades en materia de inteligencia deben poner especial cuidado en esos grupos que operan en Morelos y en caso de que cometan alguna irregularidad, proceder en consecuencia.
“Si ven que actúan de mala manera deben actuar y detenerlos”, indicó.
–¿Qué significa que operen las FARC a través de este tipo de células?
–Siempre han estado, incluso se sospecha que parte de las extorsiones y secuestros en algunos países es de parte de ellos.
No obstante reconoció que en tanto no cometan algún delito no se les puede detener, pues ello violaría sus derechos humanos.



