Archivo para Abril, 2009

El Canal 6 de Julio cumple 20 años de documentar aspectos fundamentales de la vida social y política de México. Desde la campaña electoral de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, con los impresionantes mítines en la región de La Laguna, hasta el movimiento de resistencia contra un tiradero de residuos tóxicos en Zimapán, Hidalgo, incluyendo la producción de un filme histórico sobre la intervención, en 1968, de la CIA en México.

Esta productora posee, quizá, el archivo más rico de imágenes de las pasadas dos décadas, con entrevistas y fotos exclusivas.

Su acervo ayuda a formar “la memoria colectiva de este país”, resumió el camarógrafo, editor y realizador Mario Viveros, integrante del equipo del canal.

La urgencia por informar, por darle herramientas a la gente para que esté enterada y luego pase a la acción, ha llevado al equipo a realizar 62 documentales, un promedio de tres por año.

Se trata de “informar, analizar, investigar y dar un punto de vista que se contrapone a las versiones oficiales”, explicó Nancy Ventura, productora del canal.

“El trabajo del canal es necesario, aunque muy marginal”, opinó por su lado Viveros. “Tenemos una posición clara, no jugamos a la objetividad.”

El abanico es amplio, aunque se enfatizan ciertos temas: los procesos electorales, el papel de los medios de comunicación electrónicos, los derechos humanos, los movimientos sociales y la guerrilla. Recientemente tocaron el tema del medio ambiente.

Con sus cintas se puede hacer una especie de radiografía del país. Basta echarle un vistazo a algunos títulos del catálogo: Zapatistas, Teletiranía, Fobaproa, Aventuras en Foxilandia, Habla el ERPI y Tlatelolco, las claves de la masacre.

Este último filme es probablemente el más conocido del canal. Reúne la más completa recopilación de imágenes del 2 de octubre de 1968.

Algunos documentales han nacido por la urgencia de informar algo, como Romper el cerco (sobre Atenco). “Antes funcionábamos mucho al calor de los hechos, tratábamos de ser los primeros en acercarnos al acontecimiento, como ocurrió en Chiapas”, dijo Nancy Ventura.

Otros son temas que el canal cree importante poner sobre la mesa, como ¿Adiós a la izquierda?, que ofrece material para un debate de qué ha hecho la izquierda en estas décadas recientes.

“Ahora hacemos documental con investigación más profunda”, siguió Ventura.

En conjunto, se trata de un archivo riquísimo que incluye no sólo lo incorporado a los documentales, sino también lo que quedó fuera.

Hoy, uno de los mayores apremios del canal es hacer un respaldo digital de todo ese material. Para empezar, sólo 12 de 62 documentales están en dvd, pero también “tenemos muchísimas horas en formatos ya descontinuados”, además “hay archivos que no tiene nadie: el plebiscito del 93 (sobre la elección de gobernantes en la ciudad de México), imágenes de la campaña del 88, un acervo importante sobre grupos armados, registros parciales de luchas obreras y entrevistas”, explicó Carlos Mendoza, fundador del canal.

La Filmoteca de la UNAM tiene interés en hacer un respaldo que quede bajo su custodia, siguió Mendoza. Pero hacen falta recursos para llevarlo a cabo.

El respaldo digital sería de gran utilidad para la gente que llega a consultar los archivos. A veces simplemente necesita revisar el material, y en otras requiere usarlo para alguna cosa. “Nos lo piden muchísimo y lo cedemos, dependiendo del proyecto, porque hay un compromiso con el material, hay esa confianza con el canal de que vas a usar el material correctamente”, explicó la productora.

Por su parte, el camarógrafo Pablo Ramos, quien apenas iba a entrar a la primaria cuando inició la productora, dijo que los documentales deberían ser “un medio para preservar la historia, un poco como las primeras planas que se imprimieron de las gacetas que ahora nos sirven para hacer una investigación. El documental tiene que hacerse con esa visión hacia el futuro, de que sean para consulta posterior. La principal función del documental sería servir como consulta, para conocer la historia”.

Además, “más allá del documental, el archivo es importante para futuras consultas”.

Romper el cerco

Respecto del peso que un documental pueda tener para que las cosas cambien, Mario Viveros opinó que “depende de qué tanto la gente se apropie de él y lo utilice; no depende de ti, sino de los movimientos sociales y los ciudadanos”.

Viveros mencionó el caso de Romper el cerco, que fue ampliamente distribuido por organizaciones y activistas vía Internet y ayudó a difundir, en México y afuera, lo que estaba ocurriendo en Atenco. Al canal llegaron colaboraciones de gente que había hecho “subtítulos en alemán, portugués, italiano…”

Romper el cerco fue un caso especial en varios sentidos: se hi-zo rápido (en tres semanas) por la urgencia de informar, se realizó en colectivo (con ProMedios, Indymedia y otros) y se subió a Internet con copyleft (por oposición a copyright), explicó Viveros.

Debido a que toca temas políticos delicados, la productora ha sufrido allanamientos y llamadas telefónicas y correos electrónicos intimidatorios.

El “colchón”

El Canal 6 de Julio se mantiene al margen de apoyos gubernamentales o de empresas privadas y casi no participa en festivales. “La mayor parte del financiamiento viene de encargos que nos piden”, explicó Ventura. “La venta de los videos y los trabajos externos nos permiten seguir produciendo”. Filmaron campañas políticas para Cuauhtémoc Cárdenas, Lázaro Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador; lo ganado sirve de “colchón”, explicó Ventura.

Altas y bajas

Carlos Mendoza comenzó a trabajar en documentales a mediados de los años 70. Su primera aproximación fue un proyecto que nunca cuajó sobre la Tendencia Democrática de los trabajadores electricistas, con una entrevista al dirigente Rafael Galván.

Luego Mendoza estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos. Entre 1979 y 1983 él y Carlos Cruz realizaron tres documentales premiados: Chapopote, Chahuistle y Los encontraremos.

Tiempo después hizo un documental acerca del movimiento universitario en 1986. El resultado fue UNAM: la fuerza de la razón.

Luego fue invitado a filmar la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988. En mayo de ese año sacaron Tiempo de esperanza, un registro de todos los días con el candidato. “Tratábamos de vender copias y la gente decía, ¿para qué lo quiero? No había la costumbre del video”, recordó Mendoza.

En septiembre sacaron Crónica de un fraude, acerca de lo ocurrido en el proceso electoral del 88: “Fue un asunto sorprendente: las copias volaron, hicimos una exhibición concurridísima en un cine al sur de la ciudad, la gente dio portazo. Se hicieron más proyecciones. Y, sobre todo, se difundió de mano en mano. Como anécdota te cuento de gente que subía televisor y videocasetera a su coche y se iba a recorrer las comunidades para exhibir la cinta. Creo que es la primera vez (en México) que un documental independiente llena una sala, recupera económicamente, brinda ganancias a la productora y tiene una difusión tan amplia”.

Fue en este contexto que se fundó el Canal 6 de Julio, en enero de 1989.

“Nunca creimos que duraría más de un año, pensamos que el canal acompañaría lo que quedaba del movimiento y que se harían dos o tres trabajos y ya.”

Han sido 20 años de altibajos. Los integrantes del canal opinan que está vinculado con la “efervescencia social”.

En 1991 estrenaron el documental San Luis: lección de dignidad, acerca del movimiento cívico encabezado por Salvador Nava, el cual tuvo gran éxito.

En 1994, como para confirmar el estrecho vínculo entre los tiempos sociales y los del canal, cuando hizo su aparición pública el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), otra vez el trabajo del canal repuntó. El primer documental, “bastante malo, pero muy inmediato, se vendió de manera impresionante”. Siguieron varias producciones sobre este tema, hasta llegar al recuento más completo, Zapatistas, crónica de una rebelión.

En el caso del EZLN, así como de otros movimientos armados y sociales, el canal podía entrar donde otras no. Y “a la inversa: a los actos oficiales teníamos que ir a escondidas”.

A lo largo de 20 años han hecho coproducciones con organizaciones no gubernamentales, sindicatos y medios de comunicación (con La Jornada coprodujeron Tlatelolco y Zapatistas).

Actualmente, entre otros proyectos, trabajan en actualizar La guerra oculta, sobre la militarización de la vida civil, y en una producción que por ahora se llama Protestar es un derecho (coproducción con la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos y Todas), “una reflexión de cómo el gobierno actual ha criminalizado la protesta social”, anunció Mario Viveros, quien dirige estos dos documentales.

La falta de interés y voluntad política del gobierno federal para esclarecer la presunta desaparición forzada de dos integrantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR) puede motivar el resurgimiento de acciones violentas de ese grupo armado, advirtió la Comisión de Mediación que dio por terminados sus trabajos.

Este mensaje de advertencia lo hicieron los integrantes de la Comisión de Mediación que durante un año sirvieron de canal de comunicación entre el EPR y la Secretaría de Gobernación, para la presentación con vida de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecidos en Oaxaca en abril de 2007.

Carlos Montemayor afirmó que la posibilidad de que resurja el EPR se debe a que el grupo armado se comprometió a declarar un alto el fuego y suspensión de hostilidades durante el tiempo que duraran las negociaciones de la Comisión de Mediación.

Sin embargo, como este organismo, al cual también pertenecen los intelectuales y luchadores sociales Miguel Ángel Granados Chapa, Rosario Ibarra de Piedra y Samuel Ruiz, decidió hoy poner fin a su misión, se abre la puerta a que el EPR desconozca ese pacto.

“Al principio del proceso mediador, la parte oficial mostró cierta apertura, que fue correspondida con una atención muy intensa de la prensa. Posteriormente el gobierno federal se mantuvo en la tesis de que sólo mediante la resolución judicial se podrá determinar si el hecho que nos ocupa es o no una desaparición forzada.

“Y aunque en algún comunicado de la Segob se mencionó ese ilícito regulado por la jurisdicción internacional, más tarde se insistió en meter el asunto en la camisa de fuerza de las gestiones ministeriales”, dijo Montemayor.

En tanto, Granados Chapa afirmó que el gobierno federal perdió una oportunidad histórica de aclarar por vías pacíficas el presunto delito, y lamentó que con esa actitud abre la posibilidad de que se registren nuevas acciones violentas del EPR.

La Comisión de Mediación anunció que su decisión de ponerle fin a sus actividades ya fue comunicada a la Oficina de la Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en relación con el reporte que la ONU emitió recientemente sobre desapariciones forzadas en México.

Cronología del EPR

2007

25 de mayo. Los guerrilleros Edmundo Reyes y Gabriel Alberto Cruz (Raymundo Rivera) desaparecen, pertenecientes al Ejército Popular Revolucionario (EPR).

5 de julio. Se registran explosiones en los gasoductos de los municipios de Salamanca, Celaya y Valle de Santiago, en Guanajuato.

10 de julio. Estallan ductos de Pemex en el municipio de Corregidora, Querétaro. En un comunicado el EPR se atribuye estos atentados y  los registrados en Guanajuato.

10 de septiembre.  Después de los ataques perpetrados contra ductos de Pemex en Veracruz, las autoridades encuentran un artefacto con el mensaje: “PDPR-EPR, vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

2008

24 de abril. La guerrilla pide a cinco intelectuales mediar ante las autoridades para buscar a Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez.

28 de abril. El EPR se compromete a no realizar acciones armadas durante el tiempo que dure la intermediación de los intelectuales con el gobierno federal, para buscar a sus militantes desaparecidos.

5 de mayo. El grupo armado delimita el trabajo de la comisión de intelectuales que propuso para encontrar a sus militantes desaparecidos hace casi un año, como sólo de intermediación ante instancias legales “y nada más”.En dos comunicados difundido con carácter de derecho de réplica, el grupo armado no responde explícitamente a la contrapropuesta gubernamental para entablar un diálogo directo, ni explica el futuro de la tregua ofrecida en su comunicado del 28 de abril.

9 de mayo. El diálogo entre el gobierno federal y la comisión de mediación propuesta por el EPR da sus primeros pasos. Aunque la Secretaría de Gobernación  no les da el carácter de mediadores, los intelectuales propuestos por el EPR se constituyeron ya como comisión de mediación y fueron aceptados por la parte oficial, incluida la senadora Rosario Ibarra, a quien había “vetado”.

12 de mayo.  El EPR anuncia que rechaza sostener diálogo directo con el gobierno federal, niega cualquier pretensión de encauzar su movimiento por la “vía institucional”, dice que el gobierno está preparando “chivos expiatorios” para tratar de “resolver” la situación de sus militantes desaparecidos el 25 de mayo pasado y asegura que se preparan más crímenes por parte del Estado hacia los luchadores sociales.“Ni diálogo, ni negociación que signifique la rendición incondicional y mucho menos que se abandone la lucha armada para tener una incorporación a la vida institucional, porque las bases sociales, así como las demandas populares y los conflictos sociales por los cuales se tomó la decisión de la vía armada, no están resueltos”.

13 de mayo. Inicia el diálogo entre la Comisión de Medicación, propuesta por el EPR, y el gobierno federal.

25 de junio. El EPR niega haber realizado negociación alguna con el gobierno federal para decretar la tregua en vigor y encuadra las versiones en el terrorismo de Estado que “se ha desplegado en su contra”.

20 de junio. La guerrila emite un comunicado en el que propone los nombres de Samuel Ruiz, Rosario Ibarra, Miguel Ángel Granados Chapa, Gilberto López y Rivas y Carlos Montemayor, como intermediarios ante el gobierno para dar con el paradero

11 de agosto. El EPR exige que el gobierno federal tome en cuenta muy seriamente y reconozca de manera oficial a la Comisión de Mediación que está en la búsqueda de sus militantes desaparecidos el año pasado, y pide que se les dé ya respuesta oficial y por escrito a los cuestionamientos de la misma. Asimismo, pide que su prudencia al no reanudar sus ataques armados no sea confundida con debilidad.

2009

22 de enero.  La Comisión de Mediación, integrada por siete personalidades, señala que el gobierno federal no ha mostrado interés para abrirse a una real interlocución con ella ni para abrir rutas eficaces de solución al caso; y señala que el 6 de enero pasado se entrevistó con el representante de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Alberto Brunori, a fin de informarlo de la situación. El 30 de enero de 2009 se vence el plazo en el que el gobierno debe resolverles la ampliación de su interlocución al Ejército, la PGR y el Cisen.

Manlio Fabio Beltrones, aseveró que todas, incluidas las de ex presidentes priistas, deben ser analizadas y aprobadas en la legalidad

Negocian aplazar la discusión de las cuentas públicas 2004 y 2005 del sexenio de Vicente Fox

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