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La falta de respuesta a la posición de la Comisión de Intermediación por parte del Ejército Popular Revolucionario(EPR), abre una ramificación de conjeturas, algunas descabelladas, otras mesuradas de acuerdo a la ética revolucionaria que suponemos  tienen quienes forman los grupos armados de filiación marxista-leninista en este país. Sin embargo, hay

puntos oscuros que deberían de aclararse, de acuerdo a los tiempos políticos que vivimos, bajo un régimen ultraderechista como el de Felipe Calderón Hinojosa.

El silencio, que en este caso no debería otorgar ni permitir aseveraciones en ocasiones fantasiosas, le ha dado a este momento en particular- post-electoral- un desencanto a la lucha armada en todos aquellos que siguen de cerca este tipo de fenómeno social, no por la falta de acciones militares, sino por el cambio radical en el pensamiento político que tuvo el PDPR-EPR, al cambiar su posición antagónica histórica, de oponerse al proceso electoral, para definirse como apoyo al voto en blanco, hasta contradictorio. Es ominoso pensar  que  los rebeldes de ayer fueran promotores políticos hoy, aunque dentro del mecanismo podría suponerse incluso una maniobra distractora, no debemos olvidar que la cúpula del EPR ha sido asediada de forma terrible, al igual que la comandancia general del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente en Guerrero, ante los ataques que, a propósito, este grupo armado ha hecho en contra de elementos del ejército mexicano, con bajas para el Instituto armado. El ERPI tiene razón de andar a salto de mata porque ha provocado al gobierno de Calderón, podría suponerse, aunque no dejemos pasar las órdenes de aprehensión que existen por parte del gobierno federal  ante los actos de sabotaje en contra de ductos de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y que fueron reivindicados por la comandancia general del EPR, acciones que por cierto no han sido negociadas  y reiteradamente el Secretario de Gobernación ha dicho que se actuará en contra de los causantes de esos eventos, se presenten o no a los desaparecidos, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez.

Esa sería una de las causas del silencio, la clandestinidad, que si bien es cierto hay una cacería despiadada en contra de todos aquellos que se identifiquen a grupos guerrilleros, máxime cuando el 30 de junio el español radicado en Oaxaca, Manuel Horacio Rodríguez Díaz, acusa en un medio nacional  al EPR de haberlo secuestrado, una aseveración que provocó la reacción del  grupo armado para aclarar, destacando: “No somos delincuentes, somos revolucionarios que nos movemos por principios ideológicos y ético-morales”.

Una aclaración válida. La versión del secuestrado sin gran  impacto, poco creíble, debido a que  la  víctima de un secuestro difícilmente asegura en dónde y con quién estuvo, el síndrome de Estocolmo forma parte de su vida. Sin embargo,  lo dicho por el empresario de origen español, Manuel Horacio Rodríguez Díaz, habría sido un secreto a voces durante su plagio. La forma en la que operó el comando que lo secuestró en el parque “El Tequio”, generó toda una enciclopedia de posibilidades, considerando quienes conocen y estudian este delito, que habría sido llevado a cabo por un grupo de élite, el error de procedimiento  fue asesinar a uno de los escoltas, pero justificable para quienes lo secuestraron,  ya que habría puesto en peligro la operación. Hay  grupos paramilitares, que operan bajo un principio ideológico  y moral , precisan aclarar por lo regular que sus delitos son esencialmente necesarios para justificar la revolución, lo que para la ley es un crimen para ellos es un acto de justicia, de ahí que en su modus operandi no se comuniquen con la familia del secuestrado por medios aterrorizantes, destaca el manual de operaciones del ejército mexicano. Los secuestros ejecutados por la guerrilla para quienes estudian este tipo de actos fuera de la ley,  tienen sellos inconfundibles, los cuales forman huellas características que van dejando, rastros inconclusos. Los plagios realizados por los presuntos grupos guerrilleros se diferencian de los llevados a cabo por bandas criminales, ya que para los estudiosos de la materia, mientras los grupos revolucionarios no realizan  llamadas telefónicas, más bien  se comunican por medio de correos en donde participan terceras personas que son involucradas por los secuestradores o guerrilleros, la diferencia es que  los criminales del orden común tratan de impactar a través del terror. Otra de las características de  diferencia, es que los grupos armados con ideología militar revolucionaria  son meticulosamente pacientes, pueden tener al secuestrado por varios meses, incluso se han encontrado casos que han llegado hasta los 14 meses esperando la respuesta, no agreden ni amputan ningún miembro del cuerpo, todo lo contrario a los secuestros de la delincuencia organizada. Claro que estas características no presuponen que sea el EPR el ejecutor de ese secuestro, en primera porque no lo reivindicaron y en segundo lugar ¿ convendría a sus intereses en estos momentos? Habría que precisar que en México hay cerca de 40 organizaciones guerrilleras y que cerca de 8 operan en Oaxaca  desde 2006.

El silencio que mantiene el EPR obliga a generar polémica, le conviene al Estado, a quienes secuestraron a los dos guerrilleros y todos aquellos que llevan a cabo operativos encubiertos para golpear a la insurgencia, ya que se deberá de aclarar todo un concierto de intereses que existen detrás del secuestro, levantón, detención y desaparición que hicieron de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, este último originario de Santa Cruz  Papalutla, en el Valle de Oaxaca.

Por ejemplo, se tendrá que explicar el porqué, según ha trascendido, desde hace unos meses participa como intermediario a través de terceros, Diódoro Carrasco Altamirano,legislador por el PAN, ex gobernador de Oaxaca por el PRI, destacado persecutor de presuntos indígenas identificados al EPR, íntimo amigo de Gabino Cué Monteagudo, aspirante por segunda ocasión a la silla de gobierno posiblemente a través de una alianza de partidos. Si esto es verdad, pareciera que el gobierno de Felipe Calderón trata de convertir una detención-desaparición, en un caso pre electoral en el marco del 2010, la sucesión gubernamental en Oaxaca, la pregunta que cabría hacer ¿ lo permitirá el EPR?

No es de dudarse que así como se especuló del secuestro del empresario Manuel Horacio Rodríguez García, dicho por boca propia de la víctima que  fue el EPR, también podría inmiscuirse al grupo guerrillero en la muerte de Alejandro Barrita Ortiz y Aristeo  Martínez López. Es decir, las investigaciones en los tres casos: en el secuestro y en las dos ejecuciones, se han realizado de manera sigilosa, se ligan modus operandi idénticos, los tiradores a bordo de motocicletas, los mismos calibres, las mismas armas y hasta los mismos uniformes. El gobierno federal se ha guardado para el último round sus cartas, donde implicarán a personalidades y funcionarios, no hay que olvidar que dos de los que conocían a fondo el operativo fueron asesinados, eso hace sospechoso el resultado, ya que pareciera que todo se encuentra manejando para mostrar una sola secuencia, un camino mediático que ayudará políticamente a los adversarios del PRI en Oaxaca, tomando de pretexto la desaparición de los dos guerrilleros. Lo que habría de considerar sería, ¿hasta dónde hay componendas en este caso? es decir, hay participantes en las negociaciones, que se suponen existen, debido al silencio que muestra el  EPR, ¿estos colaboradores estarían haciendo pactos con el gobierno federal?

 

La presunta  participación del ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano y del Senador  René Arce Islas, integrante de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional, Secretario de la Comisión de Seguridad Pública, como “conocedores de la materia”; este  involucramiento de ex guerrilleros, hoy militantes fracasados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en  la delegación Ixtapalapa, como apagafuegos al servicio de gobernación , y algunos otros identificados a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca   ( APPO), hace que lo que era una exigencia clara se enturbie, se convierta en la preparación de la alquimia política, que ojalá no sea así y las presunciones dejen de ser fantasmas que opaquen una demanda justa.

Las elecciones del 2010 pareciera que se toman de pretexto para la presentación con vida de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, ¿ o es que acaso esta disyuntiva ha generado enfrentamiento al interior del EPR?

Por algo el EPR en el comunicado del 2 de julio puntualiza en lo siguiente: No crean en ningún momento que estamos coqueteando o que es un paso a la claudicación nos mantenemos en pie de lucha y si el Estado y Calderón no dan una respuesta satisfactoria a la Comisión de Mediación, que sepa el pueblo que el Estado está propiciando una salida violenta y de nuestra parte la autodefensa armada”. Esto en el marco de la respuesta que daría la COMED, sin embargo, ésta ya quedó al margen ¿cuál será la respuesta entonces?.

Se tendrá que esperar para conocer hasta dónde las especulaciones son ciertas, quién irá por la gubernatura de Oaxaca  por la presunta  alianza de partidos políticos ¿va Gabino Cué Monteagudo o René Arce Islas?

El empresario ibérico Manuel Horacio Rodríguez Díaz, radicado en Oaxaca desde hace más de cinco décadas, reveló al diario asturiano La Nueva España que los dos secuestros de que fue víctima no los cometió la delincuencia organizada, sino el Ejército Popular Revolucionario (EPR). El más reciente (del 2 de julio al 17 de diciembre de 2008) fue “durísimo y más largo que el primero”, de octubre de 1998, según relató el también tío de la secretaria de Turismo estatal, Beatriz Rodríguez Casanovas, pues permaneció encadenado en una reducida mazmorra de un metro por 2.40, donde comía, dormía y hacía sus necesidades en el suelo. No dijo el monto del segundo rescate, pero se maneja que fueron 30 millones de pesos.

Exigen a Los Pinos presentar a eperrista

Eulalia Amaya Pérez y Lucina Maldonado Castellanos, madre y esposa de Edmundo Reyes Amaya, militante del Ejército Popular Revolucionario, exigieron al Presidente de la República la inmediata presentación con vida del desaparecido.

“Soy panista y voté por Felipe Calderón, pero me ha decepcionado”, dijo la madre durante un foro celebrado ante la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, por el 59 cumpleaños del guerrillero detenido-desaparecido en 2007 junto con Gabriel Alberto Cruz Sánchez, del mismo grupo. La madre, de 79 años, dijo que escribió a Calderón para solicitarle apoyo para conocer el paradero de su hijo. “Cuando (el ahora Presidente) era candidato me llegaron sus cartas pidiendo el voto y se lo di; pero ahora que necesité de él no me hizo caso”.

Lucina Maldonado dijo que durante 30 años de matrimonio con Reyes Amaya nunca conoció su actividad política; pero ahora está “orgullosa de él, porque siempre fue buen marido y su lucha por los pobres de México no es mala sino muy digna”.

Mediante  comunicado fechado el 4 de noviembre de 2008, la Comandancia General  del Ejército Popular Revolucionario ( CG-EPR),  informa sobre los resolutivos del  Pre Congreso llevado a cabo por sus militantes y combatientes , en el cual destacan la estrategia, la táctica y la metodología de construcción,  del lineamiento político de Guerra Popular Prolongada” (GPP). En la que destacan que “por exigencia unánime de la

militancia se reestructuraron las instancias máximas de dirección de nuestro partido y ejército”. Lo que podría anunciar  que Tiburcio Cruz Sánchez ya no es el  Comandante General del EPR. Esta posibilidad ya la habían tocado los miembros del EPR en el comunicado del 13 de octubre de 2008, dicen lo siguiente: “Jamás, a un ser humano consciente se le puede chantajear con situaciones de tipo consanguíneo o afectivas, porque para defender al pueblo y estar con él lo único que hace falta es amor a éste y fidelidad a los principios que, para nosotros, contiene la filosofía marxista leninista. No como dogma, sino como guía para la acción de un pueblo que lucha para liberarse de la opresión y la explotación”. Esta anotación podría encerrar la necesidad de haber hecho los cambios en la Comandancia General del EPR,   de las que en el comunicado del 4 de noviembre dan cuenta.

Hacen saber en su más reciente misiva  que durante el Pre Congreso realizado en alguna parte de la república mexicana confirmaron como táctica para la etapa de lucha que desarrollan, la combinación de todas las formas, correspondiendo a cada quiEn desde su trinchera, construir y organizar el descontento popular contra el régimen autoritario y represivo.

Lo anterior es la ratificación de sus métodos tradicionales de lucha popular, manteniendo la GPP, como lo señalan, como parte de esa forma muy personal del EPR de implementar las acciones guerrilleras, sin dejar claro de manifestar el interés de ver resultados inmediatos de la petición fundamental que los mueve, que ha sido la presentación con vida de los dos desaparecidos: Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, detenidos-desaparecidos desde el 25 de mayo de 2007 en Oaxaca. De esta manera, como lo señalan, confirman el principio de construcción de la unidad y dirección por las bases.

En el cuarto punto, el EPR sostiene que surge del pre Congreso una ratificación del impulso, desarrollo e implementación de las acciones de autodefensa como recurso legítimo del pueblo y los revolucionarios ante los agravios y la criminalización de la pobreza y el descontento popular. En este caso no definen en qué eventos la autodefensa debe ser necesaria, se generaliza de tal forma que se dejan opciones para que cualquiera, a nombre del EPR, realice acciones que vayan en contra de los principios revolucionarios de esa organización revolucionaria, argumentando tener el derecho para realizar acciones de auto defensa. No hay que olvidar que durante el movimiento popular del 2006 en Oaxaca, muchos fueron los que a nombre del EPR, llevaron a cabo acciones vandálicas, sin ser parte de esta organización, lo que motivó para que al EPR se le criminalizara como grupo guerrillero, al tener el gobierno de Oaxaca y el federal los argumentos para afirmar que detrás de los eventos sucedidos en ese año, habían sido resultado de la intervención de esa organización, cuando no todas las acciones pudieron haber sido reivindicadas por el EPR, sobre todo las vandálicas que se realizaban en contra de la población civil.

En el punto cinco, el  PDPR-EPR se muestra el respaldo a los resolutivos del Comité Central y el Buró Político, con el llamado hecho durante ese pre Congreso de cerrar filas para accionar en respuesta al lamentable hecho de la detención- desaparición de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Lo que pudiera plantear la posibilidad de  acciones de tipo militar, que terminarían con la tregua a la que se comprometieron con la comisión mediadora, aunque esa posibilidad depende, como bien lo destacan de las soluciones que el gobierno federal tenga, como respuesta a las peticiones que el EPR ha planteado, que como tiene como prioridad la presentación con vida de los dos guerrilleros desaparecidos.

En el mismo punto sostienen que después del respaldo a las acciones, todo aquel que no se presentó al llamado está en calidad de desertor.

Descubren a boicoteadores del trabajo revolucionario y los cuales con sus dichos alimentan las especulaciones de analistas políticos y de la inteligencia del Estado, facilitando el trabajo contra insurgente. Como ya se ha hecho costumbre, en este caso tampoco aclaran estos términos, y dejan que la especulación siga creciendo, sobre la posibilidad en las alianzas con otras agrupaciones revolucionarias e incluso con grupos que no comparten la ideología revolucionaria.

Es en el punto número siete donde el EPR advierte de individuos que dicen representar y pertenecer al PDPR, cuando destacan los miembros del EPR, estos que dicen pertenecer no tienen ninguna relación orgánica y sus planteamientos y conceptos no corresponden a los lineamientos políticos del PDPR-EPR.

La denuncia del grupo guerrillero llega en el momento oportuno, cuando se habla insistentemente de su relación con cárteles del narcotráfico, con la posición que argumentan rompen con la posibilidad de haber hecho tratos con este tipo de grupos y marcan una diferencia que debieron realizar desde un principio. Si bien es cierto, se ha sabido de grupos que dicen pertenecer al EPR y que tienen nexos con otro tipo de organizaciones, como las del crimen organizado, con la puntualización del EPR se deja de especular y se mantiene una visión clara que hasta el momento esa organización se encuentra más ocupada en organizar la respuesta armada que pudiera darse en caso necesario, dejando a un lado cualquier hipótesis de su alianza con grupos del narcotráfico, una versión que es negada durante el desarrollo de su comunicado.Parece que la desconfianza  ha llegado a tal grado que insisten en manifestar “que  por exigencia unánime de la militancia se reestructuraron las instancias máximas de dirección de nuestro partido y ejército, quedando pendiente la revisión de la funcionalidad de las diferentes estructuras para su ratificación o reestructuración”.

Confirman, “que los voceros oficiales del PDPR-EPR,  son el Comité Central, la Comandancia General, y el Comité de Prensa y Propaganda (antes comisión de Prensa y Propaganda), y como órgano oficial el  periódico “El insurgente”.

En una reunión privada con organismos civiles, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, preguntó a Vicente Fox sobre la presencia del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en México. Y Fox le contestó que era un grupo muy pequeño y disperso.

 

El diálogo se dio en una reunión de diez minutos en el Centro Fox.

La audiencia la pidió José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., y la conversación quedó grabada en un video aportado a Milenio por AvanzadaTVOnline. En el video se ve el diálogo entre el presidente Álvaro Uribe, Vicente Fox y varios ciudadanos mexicanos interesados en la seguridad.

Álvaro Uribe destacó la labor de varios mexicanos que son sus aliados en la lucha contra el terrorismo (para referirse a las FARC).

“Ustedes son mis aliados”, les dijo.

En la audiencia, participó también Alejandro Gurza de Coparmex, Alejandro Ortega y Cristina Montiel de la organización Mejor Sociedad, Mejor Gobierno, y Abel Flores de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos.

Por el lado del Gobierno de Colombia, estuvo Álvaro Uribe, el general Óscar Naranjo, jefe de la Policía Nacional, y el embajador Luis Camilo Osorio. Por el gobierno de Guanajuato, asistió el gobernador Juan Manuel Oliva y el secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda.

A continuación la plática entre los ciudadanos y los gobernantes:

Álvaro Uribe.- Cuando ese bombardeo al campamento (de las Farc en Ecuador), teníamos tantas dificultades aquí, casi que estos señores hicieron una labor solidaria, apoyándonos (refiriéndose a los mexicanos que denunciaron a la mexicana Lucía Morett, sobreviviente del bombardeo). De hecho nunca los puedo olvidar. Toda nuestra gratitud.

José Antonio Ortega.- Pues yo le entrego esto presidente, es la carta, esta es la denuncia que presentamos en la Procuraduría (contra los mexicanos que estaban en un campamento de las Farc), la ampliación. Y una carta solicitándole más elementos, para poder ir convenciendo a la opinión pública mexicana, que usted al bombardear Sucumbíos (Ecuador) tenía la razón, y que la fuerza del Ejército y la policía colombianas se impusieron en contra de esos bandidos.

Para nosotros es muy importante eso Presidente, y nos va a ayudar mucho porque aquí en México hay todavía mucha gente que simpatiza con el EPR, que es un grupo todavía muy pequeño; no se le puede comparar a las FARC. Y contra el cual tenemos que luchar.

Álvaro Uribe- ¿El EPR funciona en qué parte del país?

Vicente Fox- En varios lados, son grupos muy pequeños y dispersos. Normalmente hacen grandes esfuerzos mediáticos, mucho amarillismo, pero probadas no hay acciones terroristas tal cual. Pero sí están presentes por varios lados, con tres o cuatro ramificaciones de ellos.

José Antonio Ortega – Bueno las explosiones…

Juan Manuel Oliva- Que afectaron los ductos de PEMEX…

José Antonio Ortega- Las explosiones que afectaron al estado de Guanajuato, y que gracias al gobernador (refiriéndose a Juan Manuel Oliva) que ha impulsado también la seguridad, pues ahí vamos saliendo. Pero la lucha, además de tener autoridades como el gobernador Oliva, como el presidente Fox, requieren del apoyo de la sociedad civil.
Y ese apoyo de la sociedad civil, a veces nosotros podemos decir más cosas de la que ellos pueden decir. Y esos elementos que usted encontró en las computadoras de Raúl Reyes para nosotros son muy importantes, que ponen la liga de esos muchachos que estaban ahí, con los grupos de aquí. Por ejemplo, ahora en Morelos, Antonio Pavel que estuvo en Sucumbíos y que salvó la vida estuvo en el movimiento de Morelos alborotando a los maestros. Por eso la insistencia presidente Uribe.

Álvaro Uribe- Embajador (refiriéndose al embajador de Colombia en México) a través de mi General ¿se les ha podido dar apoyo probatorio a estos señores?

Luis Camilo Osorio.- Sí presidente, permanentemente estamos informando y alimentando todos los procesos aquí.

José Antonio Ortega.- El embajador ha sido muy amable con nosotros, nos ha apoyado, hemos hecho una causa común para mostrar que Colombia y México son dos pueblos hermanos.

Álvaro Uribe.- Ustedes son unos luchadores admirables, y muy bueno que me haya acompañado a esta reunión mi General (refiriéndose al general Óscar Naranjo, Jefe de la Policía Nacional de Colombia), para que el general haga una revisión, documentar, a ver en qué más les puede ayudar. Yo los felicito, mi gratitud.
Álvaro Uribe le da un abrazo a José Antonio Ortega. Y el Presidente de Colombia le da un abrazo, diciéndole: “Ustedes son mis socios antiterrorismo”.

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