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En la casa de la cultura de Azcapotzalco, entre canciones campesinas y pinturas de Emiliano Zapata y Ernesto Guevara, Gloria Arenas y Jacobo Silva, fundadores del ERPI, recién liberados tras diez años de prisión, se arrinconan para contar sus primeras impresiones, ya desde la libertad.

Además de haber sido guerrilleros, son pareja. Jacobo a veces abraza ligeramente a Gloria, quien carga un ramo de rosas rojas que alguien le acaba de dar. La entrevista con MILENIO se alarga como la lluvia de la noche y en algún momento Gloria reflexiona sobre su futuro: “Siempre he pensado que se necesita más valor para estar en el movimiento social pacífico”. Jacobo —tez morena, mirada recia— asiente y aunque aclara que continuará en la lucha social legal, no duda en decir que su “corazón” está con el ERPI, el grupo guerrillero que se escindió del EPR a finales de los 90.

Ustedes no negaron nunca ser guerrilleros. ¿Qué pasó por su mente cuando estaban en los juzgados asumiéndolo?

Gloria: En el momento de la detención y, digamos, el secuestro y la tortura, no nos preguntaron si éramos guerrilleros. Ellos sabían de Antonio y Aurora, nuestros nombres clandestinos en ese tiempo. Toda la tortura y las preguntas fueron enfocadas a querer tratar de obtener información que les permitiera detener a otras personas y sobre la organización, la estructura, lo que les permitiera dañar a la organización exclusivamente.

Donde nosotros reconocemos efectivamente que somos rebeldes es ya ante las autoridades, ante el juez. Aunque nos lo preguntaron, ya sabían que pertenecíamos al ERPI, yo como Aurora, él era Antonio, y sin ponernos de acuerdo: fue una decisión personal, cada quien tomó esa decisión.

De todas las privaciones que implica la cárcel, ¿cuál fue la más difícil de sobrellevar?

Jacobo: Por un lado la impunidad con la que actúan las autoridades, estar en una zozobra constante, no saber lo que va ocurrir y estar viendo lo que ocurría con otros presos. Eso por un lado, y por el otro, la lejanía de la familia más cercana, en particular de Gloria. Estuve nueve años y medio sin verla, hasta que la libertad nos uniera otra vez.

¿Qué es lo buscan ahora, en libertad?

Jacobo: Pues primero que nada, en cuanto a participación política, la lucha legal en general, la búsqueda de la legalidad es lo que me queda, y acompañando esa forma de lucha pues está la cuestión de la pintura. Para mí fue un sacrificio no pintar durante casi cinco años y ahora puedo reiniciarlo acompañado también de la escritura. Porque tengo muchas cosas que escribir, y estar en un lugar como aquél da la oportunidad de conocer cosas a veces increíbles por experimentar, tener vivencias que también son increíbles, así que hay que plasmarlas.

¿Cómo qué cosas?

Jacobo: Conocer al enemigo desde dentro, o conocer gente que estuvo en el campo contrario narrando cómo se ve una guerra revolucionaria pero desde el gobierno, conocer a los que torturaban, escuchar pláticas de cómo era la tortura, escuchar cómo eran sus asesinatos políticos… son cosas que resultan impactantes.

¿Cambia la percepción de ellos, se vuelven más humanos, qué pasa?

Jacobo: Pues es nada más ubicar qué es lo que lo mueve y es ver que son mentalidades muy especiales y que hay de todo, hay gente que en particular me platicaba lo que le tocó hacer y no solamente por presunción, sino con la propuesta de ‘si quieres lo hago público, llámame como testigo y digo lo que hice, sé que me pueden asesinar, pero lo hice y lo puedo sostener si es que tú me lo pides’. No me atreví a pedírselo porque implicaba que una persona como esa me podía asesinar o me podía mantener muchos años en la cárcel. Por eso no usé su testimonio, pero son impactantes las cosas que ellos hicieron, y pues es una experiencia que se puede usar para escribir algún día sobre ella, algo que enriquece la personalidad por el conocimiento de un mundo totalmente extraño, diferente, ajeno y hasta contrario al que uno se movía.

¿Tienen una idea de lo que van a hacer ahora que están libres?

Gloria:Una idea en general es mantenernos en el movimiento social. No descalifico ninguna forma de lucha, pero ahorita estamos colocados en esta trinchera y desde esta trinchera nosotros resolvemos y decidimos permanecer. Siempre he pensado que se necesita más valor para estar en el movimiento social pacífico que estar en la lucha armada, porque en la clandestinidad, la clandestinidad te protege y las personas que han permanecido en el movimiento pacífico durante las represiones han aguantado. Ahora nos toca hacerlo a nosotros. En términos generales es algo que tenemos que platicar nosotros. Queremos continuar el camino juntos.

¿Tienen algo que decir sobre las amenazas de otros grupos guerrilleros?

Jacobo: En lo particular yo no sé cuál es la situación actual al respecto. Lo que sé es lo que había hace diez años. Sé que había sentencia de muerte y no sé cuál sea la situación ahora. Puede ser que el Ejército Popular Revolucionario haya recapacitado, no he tenido acceso a ninguna información. Ellos tienen la palabra, no depende de nosotros, no sé qué haya de parte de ellos por el momento.

En estos diez años recientes, ¿qué fue lo mejor que vivieron?

Jacobo: Lo mejor para mí fue haber estado unos meses con Ignacio del Valle (líder de Atenco), fue una experiencia hermosa, la voy a recordar para toda la vida, con mucho orgullo, con mucho cariño para el compañero. Fue algo fantástico conocer a una persona así, sobre todo en un medio de esa naturaleza. Es un oasis después de convivir con gente que tiene otra visión. Estar con él era como estar como un hermano, la pasé de lo mejor. No escribí, no pinté, no hice nada más que hablar con él, disfrutarlo, a un hombre tan entero, tan íntegro y tan valioso. Me siento orgulloso de haber estado con él, es algo que no voy a olvidar.

Otra experiencia es la pintura, campo de lucha y expresión que no pensé que pudiera, y que experimenté y me dio muchas satisfacciones.

Gloria: Yo tuve varios momentos que podría decir fue lo mejor. Uno fue con nuestra hija después de nueve años de no verla dentro de la prisión. Cuando ella pudo viajar a México y visitarnos. Otro momento muy especial es el contacto con el movimiento. También, cuando pude leer la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN. En ese momento en que uno está pensando que hay que hacer algo y ver que coincide, eso es muy especial, el tener el poder de decir: ‘mi esfuerzo lo puedo unir al de muchos otros y que sea real’.

¿Qué lugares extrañan?

Jacobo: La sierra, el espacio donde viven los indígenas y espero el momento de estar ahí más adelante, porque es una experiencia inigualable estar entre el pueblo indígena que en todo momento me apoyó enormemente y al cual le debo mucho. Va a ser muy bonito reencontrarme con ese sector.

El Ejército Popular Revolucionario (EPR), grupo armado con presencia en  Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Estado de México y Morelos, denunció a través de su comunicado fechado el 23 de junio, la cacería que ha desatado el Estado mexicano en contra de los miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente(ERPI), luego de los enfrentamientos que ha sostenido está organización guerrillera, con elementos del  ejército mexicano en Guerrero, al mismo tiempo llaman a la

unidad de los diferentes grupos guerrilleros, según plantean para hacer frente a las acciones de contra insurgencia que ha desatado el gobierno de Felipe Calderón.

Para el EPR el gobierno de Felipe Calderón es antipopular, carente de legitimidad que busca ante todo una salida político-militar a los problemas y exigencias populares.

Los guerrilleros sostienen que en nombre de una democracia se busca beneficiar a los pudientes, se violan los derechos constitucionales y se justifican las atrocidades de los cuerpos policíaco- militares, desde los diferentes gobiernos estatal y federal.

Denuncian la cacería contrainsurgente que hay en contra de los guerrilleros del ERPI, y comparan estás acciones con las campañas represivas que en los años 70 se vivieron en diferentes estados del sur de México, cometiéndose crímenes sistemáticos de lesa humanidad.

En la misiva firmada por el comité de prensa y propaganda del  Partido Democrático Popular Revolucionario (PDPR), sostienen que existe una necesidad urgente de organizar e impulsar de manera fundada la autodefensa popular, ya que indican el pueblo tiene derecho a defenderse del terror del Estado, nadie subrayan puede negarle a la guerrilla el derecho  de organizarse y responder con la autodefensa armada, y puntualizan que pueblo e insurgentes son parte de un mismo proceso de lucha.

Sin embargo sostienen que lo anterior no podrá ser, si los diferentes destacamentos de lucha del pueblo, marchan cada quien por su lado, la unidad agregan de todo el pueblo y sus organizaciones sigue siendo una tarea estratégica que se debe de trabajar en función de la misma, por lo que consideran que es tiempo de dejar a un lado los intereses que van en contra de la unidad del pueblo.

Para finalizar se solidarizan y ofrecen su apoyo a todos aquellos que organizan y luchan mediante las diferentes formas en nuestro estado- Guerrero-, así como en otros rincones del país contra el régimen , trabajemos todos en función de consolidar y desarrollar los pilares de la revolución, sin éstos es impensable agregan la realización de la nueva revolución que exige y clama nuestro pueblo, concluyen.

¡¡¡ ATACA EL ERPI AL EJÉRCITO FEDERAL!!!

A través de su comunicado estatal  número diez y siete, fechado el 18 de junio del año vigente, el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), grupo armado con una fuerte presencia en el estado de Oaxaca y Guerrero, confirma tres enfrentamientos en Puerto Las Ollas y las Palancas en la sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, con  

resultado de tres soldados federales muertos y un herido, no hay bajas guerrilleras ni de  milicianos.

Sin precisar fecha del combate,  los combatientes del ERPI, admitieron a través del comandante “Ramiro”, no haber tenido bajas, narran la forma en la que los militares llegaron a las poblaciones atemorizando a los habitantes en franco apoyo al cacique Rogaciano Alba, de quien los mismos soldados gritaban vivas, a quien consideran en esa zona un amigo cercano al gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca, sin embargo el objetivo de los uniformados era la de buscar al grupo armado que comanda “Ramiro”.

El parte militar de la agrupación dice lo siquiente: “Con más de 500 efectivos armados con morteros, y con 3 helicópteros artillados, los soldados se posesionaron de la plaza de esa comunidad, allanaron y catearon viviendas, golpearon a jóvenes, acosaron a niñas y niños, presionaron con interrogatorios violentos a mujeres y ancianos y robaron y destruyeron casas y terrenos de siembra en esa comunidad. Además balearon las casas y a personas inermes y cuando intentaron buscar a la guerrilla fueron contenidos y burlados por las fuerzas insurgentes de nuestro Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente en la región (¿no les recuerdan estas escenas a las campañas militares contra el pueblo queriendo exterminar al Partido de los Pobres?. Como es una norma, nuestras columnas no se esconden en las comunidades, ni arriesgan a la población, se mantiene una movilidad guerrillera y una táctica precisa para romper los cercos de la contrainsurgencia federal, y para golpearlos en movimiento a pesar de sus asesores estadounidenses. El compañero Ramiro ha reportado que no han tenido bajas guerrilleras, ni de milicianos y en cambio han causado tres muertos y un herido entre los soldados en el ultimo de 3 combates librados contra los agresores de las comunidades”.

Más adelante el ERPI considera que actúan en silencio y fijan su posición antagónica en contra de los que ellos consideran estructuras represivas: “Nos reservamos las formas de acción que emprenderemos y cuándo, después de consultar a las comunidades organizadas, siempre a su lado pues ellas nos orientan. Sí hemos actuado, pero nos reservamos la reivindicación de esos hechos, porque nuestro método de construcción es en el silencio. No daremos pié a que los gobiernos escalen la represión contra comunidades y organizaciones, buscando culpar a nuestra fuerza de su violencia. De lo que no tenemos duda es que el pueblo organizado sigue aprendiendo a defenderse por su cuenta y nos enseña cual es el camino”.

El ERPI quien tuvo una fuerte presencia en el movimiento popular-magisterial en el 2006 en Oaxaca, según datos difundidos por el gobierno federal, reconoce de este manera la decisión que han tomado de enfrentar al Ejército Mexicano, al cual acusan de servir a intereses caciquiles de Guerrero.

Destacan la participación de El Comandante Ramiro, a quien le atribuyen las últimas acciones y manifiestan su interés de seguir actuando en el marco de la lucha que libran en contra del Estado mexicano.