Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional Archivos

Si fuera cierto lo que pegonan los miembros de la Unión Ejidos de la Selva (UES) que van y vienen entre Cruz del Rosario o Nuevo Momón y el caserío Nuevo Gracias a Dios (que asentaron recientemente en tierras recuperadas por bases de apoyo del EZLN del poblado 24 de Diciembre), el próximo 8 de octubre emprenderían el desalojo de la comunidad zapatista con respaldo, dicen ellos, de la policía sectorial, la cual mantiene un campamento en el extremo opuesto del predio zapatista.La junta de buen gobiereno (JBG) Hacia la esperanza ha documentado que este grupo de personas “está comprando armas de alto poder”. En declaraciones a La Jornada, la JBG dijo: “Algunos parece que hasta han vendido tierras para comprarse las armas. Y las pasan allí enfrente de los soldados en el crucero, para meterlas a su nuevo pueblo”.

Cabe señalar que ese pueblo lo hicieron a la sombra del Ejército Mexicano, que tiene una base de operaciones casi al lado del caserío. “Pensamos que hay complicidad”, prosigue la JBG. “Y denunciamos enérgicamente que están preparando acciones violentas contra nuestros compañeros.”

Como sitiada, a 24 de Diciembre la rodean los soldados, la policía estatal y los aprendices de paramilitares. Por ello los municipios autónomos mantienen guardia permanente en el acceso a la comunidad, compuesta por más de 100 bases de apoyo del EZLN que se rotan periódicamente.

La JBG ha constatado que las mismas familias de los promotores de Nuevo Gracias a Dios, que viven en Nuevo Momón, están en desacuerdo: “Las esposas se les han sublevado y no quieren irse a vivir al nuevo pueblo, ni llevar allí sus niños”.

Los miembros de la UES, “a través de la iglesia, buscan respaldo de las demás comunidades, pero éstas tampoco están de acuerdo, aunque sean de su misma organización. Al parecer reconocen el derecho de 24 de Diciembre, pues saben que son tierras recuperadas”.

La Cioac, organización perredista que gobierna el municipio oficial de Las Margaritas y tiene seguidores en esta misma cañada, manifestó públicamente que no intervendría. No obstante, uno de sus principales dirigentes, Luis Hernández, visita frecuentemente Nuevo Momón y se entrevista con miembros de UES. “No sabemos si viene por su cuenta o por su organización. Tampoco si viene a aconsejarles que se calmen, o si les viene a dar apoyo”, expresa un miembro de la JBG esta mañana en sus oficinas de La Realidad.

“Nuestra preocupación es que pueda haber hechos violentos contra nuestros compañeros, que son familias, ancianos, niños, y están desarmados defendiendo su derecho. Responzabilizamos al gobierno federal y el del estado, al Ejército federal y la policía, de lo que pueda pasar a nuestros compañeros”.

La comunidad 24 de Diciembre se localiza en lo que fue el Rancho Momón, propiedad del general, ex gobernador y latifundista Absalón Castellanos Domínguez, y fue recuperado por el EZLN en 1994. Allí se instaló el Ejército federal en 1995, y allí sigue hoy.

A lo largo de 2007, la comunidad zapatista ha sido hostigada, agredida y amenazada por un grupo de personas perteneciente a la UES. Pese a que las denuncias de la escalada han sido muchas, con testimonios y pruebas documentales, la UES, organización más bien dirigida a la comercialización del café, no ha manifestado una posición al respecto, a pesar de que las críticas y boicots han alcanzado a sus establecimientos llamados Café de la Selva.

Tráfico de armas: el desafío silencioso

Más de 90 por ciento de las guerrillas conocidas en México están asentadas en el sur del país, principalmente en el estado de Guerrero, donde se tiene un registro de 19 grupos armados, seguido del estado de Chiapas con presencia de seis agrupamientos de esta naturaleza, Oaxaca y el estado de Hidalgo.

Las cifras no coinciden, algunos sólo toman en cuenta a las “organizaciones” con mayor impacto en los medios de comunicación o de acuerdo a sus acciones de “aparición”; de 1995 a la fecha, se tienen contabilizados entre 25 y 32 grupos armados en México.

Después de las guerrillas de los 60, popularizadas por Lucio Cabañas y Genaro Vázquez en las montañas de Guerrero, las manifestaciones de grupos armados prácticamente eran mínimas, no sólo en México sino en el mundo; sin embargo, a raíz de la aparición del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en Chiapas en 1994, es cuando surge otra serie de agrupamientos armados, que a pesar de respetar a los zapatistas mantienen fuertes diferencias en tácticas, estrategias e ideología, las cuales han manifestado en enfrentamientos epistolares.

Aun cuando la guerrilla zapatista, de acuerdo a información del Centro de Documentación de Movimientos Armados (CEDEMA), es la de mayor penetración en la sociedad civil nacional e internacional, en los medios de comunicación y en Organismos No Gubernamentales (ONG) ésta no tiene simpatizantes activos en todo el país.

Es el Ejército Popular Revolucionario (EPR), surgido en Guerrero en 1996, el que tiene trabajo en 19 estados, entre ellos Chiapas. El EZLN tiene presencia -además de la entidad donde se dio a conocer- en Oaxaca, Michoacán, el Distrito Federal, Chihuahua, Tamaulipas, Estado de México, Veracruz y Tabasco, mientras que en Guerrero, estado con mayor número de grupos armados, no la tiene.

Después del EPR y del EZLN, los grupos guerrilleros con mayor penetración en la República, de mayor a menor son: las Milicias Magonistas, el Ejército Popular de Liberación José María Morelos (EPLMM), el Movimiento Armado Revolucionario Rubén Jaramillo, el Comando Revolucionario Indígena Campesino de Liberación Nacional (CRIC-LN), el Ejército de Defensa de los Campesinos (EDC) surgido en 1998, El Ejército Revolucionario Insurgente Popular (ERIP) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP).

En Chiapas operan 6 grupos armados

En Chiapas -de acuerdo al sitio de la revista virtual Enfoque- operan además del EZLN, integrantes del EPR, el EPLMM , CRIC-LN, el Ejército Revolucionario Insurgente Popular (ERIP), el cual lanzó su primer comunicado en mayo del 2000, con el “manifiesto del Sureste Mexicano”, saludando al EZLN, EPR, ERPE y las FARP, El Ejército Justiciero del Pueblo Indefenso contra la Masacre de Acteal, mismo que publicó su primer comunicado a principios de 1998.

De las organizaciones con carácter guerrillero en México, se encuentran el Comando Campesino Insurgente (CCI) surgido en 1999, en la Costa Chica de Guerrero; Comando Jaramillista Morelense, que se dio a conocer en mayo del 2004; el Comando Justiciero 28 de junio, surgido en Guerrero en julio del 2002; el Comando México Bárbaro; la Coordinadora Guerrillera Nacional José María Morelos; el Ejército Clandestino Indígena de los Altos y Bajos de Oaxaca, el cual mandó su primer comunicado en enero de 1996.

El Ejército Revolucionario del Sureste; el Ejército Villista de Liberación Nacional; El Frente Armado de Liberación de los Pueblos Armados de Guerrero; Nueva Brigada Campesina de Ajusticiamiento; Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas; Ejército Socialista Insurgente, con presencia en Morelos; Ejército Villista Revolucionario del Pueblo; Frente Armado de Liberación Nacional de los Pueblos Marginados de Guerrero; Tendencia Democrática Revolucionaria, entre otros.

Se tiene conocimiento de estos grupos, debido a los comunicados que han enviado a distintos medios de comunicación en el país, sin embargo, su presencia real en los estados es incierta. De los grupos en mención, algunos sólo tienen un comunicado y desde ahí, no se sabe más de ellos.

En el 2000, en una nota informativa publicada en un diario nacional, analistas de inteligencia del Gobierno Federal especularon sobre la creación de la Triple Alianza Guerrillera Indígena Nacional (TAGIN), conformada por un Estado Mayor, supuestamente liderado por las comandancias del EZLN, EPR y ERPI. No se sabe a ciencia cierta la verdad sobre este asunto, pero las diferencias ideológicas entre estos agrupamientos son evidentes. Cabe destacar que sólo los zapatistas han mantenido un enfrentamiento abierto con el Ejército Mexicano, en teoría principal enemigo a vencer de estas guerrillas.

En su aparición, el EZLN informó que contaba con aproximadamente 5 mil insurgentes. En la actualidad, además de sus combatientes, tiene una amplia base social palpable, en sus territorios liberados, mientras que el EPR en 1996, en una entrevista hecha a su dirigencia, manifestó que contaba con 300 efectivos.

El armamento mostrado por estos grupos, en sus apariciones públicas, son AK-47, ametralladoras UZI 9 mm, fusiles R-15, carabinas 30-M1 y subametralladoras 9 mm.

Mayor presencia rural

En el texto de Jorge Lofredo, publicado en febrero del 2004, y titulado “La guerrilla mexicana: de la unidad a la ruptura”, el investigador considera que la creación de estos grupos se debe principalmente, a que la transición política no alcanza a las zonas rurales, lugares donde las guerrillas operan con mayor facilidad; “la vida de las comunidades está regida por empresarios y caciques que demandan la geografía de sus lugares, sin importarles la población”, señala.

Lofredo mantiene la tesis que la persistencia de grupos armados se da sobre todo en territorios donde se han cometido crímenes de lesa humanidad y que han quedado impunes, como el caso de la matanza de los estudiantes del 68, que formó a toda una generación de jóvenes guerrilleros.

Y recientemente, las matanzas de Aguas Blancas y El Charco, en Guerrero, la de Agua Fría en Oaxaca y la de Acteal en Chiapas. La gente inconforme con estos crímenes, y la exclusión de la población rural en el desarrollo, hace que los grupos guerrilleros tengan una base primordial y que nutra sus filas.

Sin embargo, Lofredo critica a las grupos armados, ya que a excepción del EZLN, siguen sin magnitud, relevancia y trascendencia.

México: el desarrollo de la cuestión Zapatista

Trece años después de la revuelta zapatista que mostró a la comunidad internacional la situación de los indígenas del sur de México y, de manera más general, de América Latina, la zona de Chiapas permanece bajo control aunque persisten ciertos motivos de tensión.Más del 50% del ejército mexicano está concentrado en este región montañosa y cubierta de forestación.Los zapatistas controlan un número indeterminado de pueblos, muy distantes entre ellos, cuyo acceso está limitado por los imponentes puestos de control del ejército nacional.Además, el gobierno mexicano ha reducido considerablemente los fondos a las comunidades indígenas, que se han organizado de manera totalmente autónoma, y que muy a menudo reciben ayudas procedentes del exterior.Desde la electricidad, el agua o las medicinas, hasta los productos de primera necesidad, los zapatistas han construido un sistema de subsistencia que les permite sobrevivir en un hábitat natural de por sí muy difícil. Gracias también a la ayuda de la población civil de Chiapas -la región cuenta con el mayor número de indígenas de México- que siempre les ha prestado su apoyo.

1. No sé si la mayoría de los izquierdistas que vienen de 1968 y antes, como declaró el coordinador de la diputación perredista, “tengamos que empezar a preocuparnos y a escondernos” ahora que los militares, el CISEN y demás organismos policíacos (de acuerdo con el Plan México) comienzan a “desenterrar” archivos de luchas sociales pasadas.

La realidad es que por lo menos desde las grandes luchas magisteriales y ferrocarrileras de fines de los cincuenta, en los archivos policíacos hay miles de millones de fotografías y otros cientos de miles de expedientes de luchadores sociales de todas las edades que desde entonces venían enfrentando la represión del ejército y la policía al solidarizarse con las luchas de los trabajadores. Ese peligro represivo que cada día se hace más grande se ha sentido a partir de dos programas radiofónicos de Carmen Aristegui donde se denunció el pasado guerrillero del senador perredista René Arce2. Al parecer en todo el mundo, en todas las culturas pasadas, así como en el presente, han habido personas acusadas por religiosos, fanáticos o capitalistas, de ser brujos, hechiceros, comunistas o anarquistas, que buscan desestabilizar a la sociedad y el sagrado derecho de propiedad. Las persecuciones y asesinatos a estas personas por las clases dominantes, desde hace más de 500 años, han sido conocidas como “cacería de brujas”. El presidente ilegítimo Felipe Calderón, desde septiembre del año pasado comenzó a diseñar ese camino en lo que hoy conocemos como el Plan México. Una cacería de brujas contra todos aquellos miembros de la oposición que se niegan a someterse a su mandato. Todas las fuerzas policíacas/militares han comenzado a investigar historias, a intervenir teléfonos, correos electrónicos, etcétera, en ese Plan que contempla a medios de comunicación y multimillonarias inversiones.

3. Parecería que Calderón, con la participación del ejército, quisiera reeditar la llamada “guerra sucia” del México de los años setenta mediante acciones de represión militar y gubernamental contra la oposición política, tal como sucedió en la Argentina en setentas y ochentas y en España de los GAL de 1986/87. Hace unos días basándose en informes militares, en un reportaje se “descubrió” que un senador del PRD (por cierto socialdemócrata) era “dirigente guerrillero del Ejército Popular Revolucionario” y que además desde hace 25 años este senador se cambió de nombre. Han sido tan insistentes las acusaciones de la autora de la investigación que se dio a conocer en el programa radiofónico de Carmen Aristegui, que parecería haberse hecho por encargo del gobierno panista de Calderón tomando como base archivos y fuentes policíacas. La realidad es que esas denuncias que buscan enlodar, dan mayor prestigio a los luchadores sociales.

4. Vicente Fox le entregó a Felipe Calderón la responsabilidad política del país a los pocos días de que éste fue declarado “Presidente electo”. Las elecciones fueron a principios de julio de 2006, Calderón tomo posesión formalmente el 1 de diciembre, pero desde el mes de septiembre el problema de Oaxaca y el de los mineros fue determinado por él, porque según Fox al presidente entrante correspondía negociar con el PRI, con el gobernador de Oaxaca y con los empresarios mineros. Así que la represión contra la APPO en Oaxaca, el encarcelamiento de sus líderes, además del bloqueo a la solución de los problemas de los trabajadores mineros desde septiembre fue de la total responsabilidad de Calderón. Fox desde hacía varios meses “no quería queso sino salir corriendo de la ratonera”. Desde el 1 de septiembre, cuando no pudo informar (porque el PRD le tomó la tribuna) entregó todo el poder a Calderón.

5. Desde esos días Calderón y sus equipo militar/policiaco, así como de relaciones Exteriores, comenzó un gran Plan estratégico que involucrara a todas las “fuerzas del orden” con el fin acabar con la “delincuencia”, el narcotráfico, las bandas armadas y los grupos guerrilleros que “buscan desestabilizar al país”. Frente a las grandes protestas del lópezobradorismo contra las elecciones fraudulentas, exigiendo el “recuento de los votos casilla por casilla”, que reunían a cientos de miles, incluso millones de manifestantes, varios asesores militares (que han sido alumnos de la Escuela de las Américas) propusieron un Plan Colombia para México con la participación de militares yanquis en la asesoría. Pensaron que ese Plan debería ser muy amplio y abarcaría guerra contra las drogas, el crimen organizado, lucha contra terrorismo, cursos de capacitación, suministro de equipo y tecnología y finanzas multimillonarias.

6. Con dicho plan, México recibiría en los dos primeros años de ejecución entre 700 y mil 200 millones de dólares, donde también se incluiría tecnología para espionaje y extremada vigilancia tal como intercepciones telefónicas y radares para rastrear envíos de traficantes por aire, aeronaves para transportar grupos de elite, así como “diversos tipos” de entrenamiento militar y policial. Se mencionó que se estaría negociando la “donación” de siete helicópteros muy bien artillados (magníficos para el transporte de tropas) y un incremento de recursos para el desarrollo de centrales de inteligencia. Se dijo que “la conducción operacional” estará a cargo de efectivos mexicanos, no de extranjeros. México evitó implicarse con la presencia militar extranjera, aunque no de la asesoría, el equipamiento, sobre todo el financiamiento que por sí sólo obliga al país a someterse a los dictados de quien entrega los millones de dólares.

7. Rodeada de gran secreto, la negociación de lo que ha dado en llamarse Plan México (escribe Carlos Fazio) se inició en enero pasado e involucró a distintas instancias del gobierno estadunidense (los departamentos de Estado y de Justicia, la Secretaría de Seguridad Interna, el Pentágono, la CIA, la FBI, la agencia antidrogas DEA) y al Congreso, y a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina de Guerra, la Secretaría de Seguridad Pública, la Procuraduría General de la República y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) por la parte mexicana. El plan fue afinado en marzo pasado, durante la visita del presidente Bush a Mérida, y en mayo funcionarios mexicanos del área de seguridad se reunieron en Washington con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y fijaron los términos de un memorando de entendimiento, que contendría objetivos, metas, mecanismos y recursos.

mañana de hoy, la junta de buen gobierno (JBG) Hacia la esperanza y numerosos miembros de los cuatro consejos municipales autónomos en rebeldía de la región selva frontera y sus distintas comisiones rindieron un detallado informe de sus trabajos de gobierno. Asistieron al acto centenares de bases de apoyo del EZLN, hombres y mujeres, “comisiones” de los distintos pueblos, con el encargo de escuchar el informe y llevarlo a sus localidades de origen.Un significativo ejercicio democrático: eso fue la exposición colectiva, casi coral de las acciones educativas, de salud, producción, comercialización, justicia, transporte y administración de la segunda JBG, al concluir su primer año y a cuatro del establecimiento de las juntas zapatistas. Hubo sol, lluvia, preguntas del público (algunas) y respuestas de las autoridades, situadas detrás de una larga mesa sobre el estrado del caracol Madre de los caracoles del mar de nuestros sueños. Cerca de la mitad eran mujeres, la mayoría muy jóvenes, tojolabales y tzeltales principalmente.

Sin los empujones y sombrerazos de la clase política, el informe de gobierno fue una sesión del trabajo, y el Grito una modesta, casi escolar pero muy zapatista encarnación de los viejos héroes verdaderos.

La noche del sábado se celebraron baile y Grito. Pero no se piense que el segundo lo dio alguna autoridad presente: fue el mismísimo cura Miguel Hidalgo quien proclamó la independencia de México, rodeado de los personajes e insurgentes de entonces. El Grito aquí sucedió durante una representación dramática de los indígenas rebeldes en la explanada de su caracol, casi a campo traviesa. Al inicio aparecen los campesinos sometidos a la esclavitud por los amos españoles; reciben latigazos e insultos de los capataces. Una voz indígena que se esfuerza en sonar criolla y colonial manifiesta que esos indios se ven muy débiles, que si alguno muere, estará bueno para alimento de sus perros, que están hambrientos.

Cambio de cuadro. En torno a una mesa de plástico, como de fonda, los futuros próceres Allende, Iturbide, doña Josefa Ortiz y el corregidor Domínguez conspiran para iniciar la revuelta y liberar a México de la opresión virreinal. En otra escena, Miguel Hidalgo proclama la independencia y la abolición de la esclavitud. En ese momento da el Grito, y los petardos truenan arriba del caracol, como debe ser. A la viva México suben los cohetones y un perro en vez de huir de las caudas de fuego trata de perseguirlas y al verlas subir al cielo les ladra, retándolas, hasta que explotan. También el perro es zapatista.

Con los tres colores patrios y la imagen guadalupana, Hidalgo encabeza a los indios descalzos, combate, muere, y la lucha sigue al grito de “Vivir por la patria o morir por la libertad”. Es el “cura guerrillero”, como le cantarían más tarde los niños de la escuela Estrella de San Pedro, de San José del Río. Antes hubo un “programa cultural”, y después baile. En los sombreros y camisas de los jóvenes varones proliferan alacranes pintados o bordados, señal del grupo norteño K-Paz de la Sierra; además, lo nuevo es el “pasito duranguense” de las parejas bailantes.

Por primera ocasión acudieron a una reunión de trabajo delegaciones de niños de las escuelas autónomas, acompañados por los promotores de educación. Participaron en los actos culturales, como testimonio viviente del sistema educativo autónomo en los municipios San Pedro de Michoacán, General Emiliano Zapata, Libertad de los Pueblos Mayas y Tierra y Libertad.

Este domingo, el informe de la JBG fue acompañado y atestiguado por un nutrido grupo de miembros del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), entre quienes se contaban los comandantes Tacho, Brus Li y Emiliano. El comandante tzeltal Abraham tomó la palabra para dirigirse “a todos, y a las autoridades autónomas de todos los niveles”, y les expresó reconocimiento y respaldo del CCRI. Llamó a las autoridades y representantes “a mejorar más los trabajos”. Si algunos están mal, “es por nuestra culpa”, reconoció, en ese tono autocrítico muy común en los pueblos indígenas, donde no se eluden las responsabilidades colectivas y todo puede ser mejorado constantemente.

“No podemos echar para atrás. Tenemos que seguir adelante. Los pueblos de esta JBG tenemos que estar atentos de dónde están los fallos. Con calma vamos a ir a nuestras comunidades para analizar el informe y pensar cómo hay que mejorar. Así es la lucha”, concluyó Abraham.

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