Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional Archivos

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) denunció que tropas del Ejército mexicano han incursionado en aldeas zapatistas con el pretexto de combatir la siembra de marihuana.

“Desde el comienzo del presente año ha habido sobrevuelos de aviones y helicópteros militares en nuestra zona Altos, pero en estas últimas fechas, se han incrementado”, dijeron en un comunicado de prensa difundido hoy.

Sostienen en el comunicado que el objetivo de las incursiones del Ejército es “controlar, provocar y hostigar a las bases de apoyo zapatistas en resistencia”.

La Junta de Buen Gobierno Corazón Céntrico de los Zapatistas Delante del Mundo, uno de los gobiernos autónomos que el EZLN mantiene en la zona, que está en el municipio oficial San Andrés Larráinsar, señala que desde el 21 de febrero pasado el Ejército realiza patrullajes por aire y tierra en varias aldeas.

“La Junta de Buen Gobierno de la Zona Altos denuncia enérgicamente estas acciones que está realizando el mal gobierno a través de su Ejército federal y de las personas afiliadas al Partido Revolucionario Institucional (PRI)”, indica el comunicado.

Por otra parte, la Junta de Buen Gobierno con sede en el municipio Oventic, vecino del anterior, consideró las incursiones de los soldados como “una provocación”. Es “un pretexto para meter sus soldados a nuestras comunidades”, indicó.

“Todo el mundo sabe que en los municipios autónomos y en todo el territorio zapatista está prohibida la siembra, el tráfico y el consumo de drogas y otras actividades ilícitas y son reglamentos que se tienen que cumplir”, agregaron en el pronunciamiento.

La mercantilización del movimiento zapatista alcanzó nuevas cumbres recientemente cuando el diario The New York Times designó las aldeas rebeldes del sureste de Chiapas, México, como un atractivo destino turístico de bajo costo el pasado 16 de noviembre, vísperas del 25º aniversario de la fundación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

El artículo incluía una foto del centro cultural y político zapatista, denominado “caracol”, en Oventic, a 45 minutos en auto desde la ciudad de San Cristóbal de las Casas. “Su revolución fallida [sic]” ha dado a la zona zapatista “la emoción del peligro”, anota el escritor de viajes “frugales” del Times, Matt Gross.

La punta de lanza de la ofensiva turística en el estado de Chiapas sobre la zona rebelde es la carretera que lleva desde San Cristóbal (“la nueva SoHo”, según los publicistas turísticos, en referencia al barrio chic de Nueva York) hasta las magníficas ruinas mayas en Palenque, al tiempo que cruza una decena de aldeas zapatistas autónomas. El impulso para abrir Chiapas como destino turístico transnacional sigue generando violencia entre comunidades zapatistas y no zapatistas por el control de sitios como Agua Azul, un centro ecoturístico en el corredor San Cristóbal-Palenque.

Más al sur, comunidades zapatistas y no zapatistas por igual han sido desalojadas de la Biosfera Montes Azules, un área de 300,000 Ha de la Selva Lacandona, mientras los grandes grupos ecoturísticos, respaldados por transnacionales como Ford Motors, reclaman una participación en el santuario.

La explotación de sitios mayas sagrados como Palenque por la industria turística local y transnacional ha acrecentado también las tensiones en el sureste de Chiapas. En enero, los zapatistas amenazaron con ocupar ruinas mayas en Tonina, a las afueras de Ocosingo, “la puerta de entrada a la Selva Lacandona”, por una disputa de tierras. En octubre pasado, seis no zapatistas fueron abatidos a balazos por la Policía estatal de Chiapas después que activistas mayas tojolabal tomaran control de las ruinas en Chinkultik en el área lacustre de Montebello, cerca de Comitan, demandando una tajada más grande de la torta turística.

Industrias extractivas echan raíces
El turismo es uno de los “cuatro jinetes del progreso” de Chiapas, observa el corresponsal del diario La Jornada Hermann Bellinghausen, uno de los más informados escritores sobre la lucha zapatista, cuya obra “Corazón del tiempo”, ambientada en la zona zapatista, fue llevada al cine y exhibida recientemente en el Festival de Cine Sundance del actor Robert Redford. El petróleo, los biocombustibles y la minería añaden también “emoción” al futuro de este estado, el más meridional de México.

El interés por explorar petróleo en la “cuenca lacandona” fue revivido en diciembre pasado por la secretaría federal de Energía Georgina Kessel. Aunque la secretaria no especificó a qué se refería exactamente con “cuenca lacandona”, no cabe duda que la exploración petrolera en la selva va a entrar en conflicto con otro jinete del futuro de Chiapas, el ecoturismo. PEMEX, el consorcio petrolero estatal, perforó sitios en la zona rebelde en los años 80 e inicios de los 90. El complejo Nazaret, de 31 plataformas, a sólo 15 km del caracol zapatista en La Garrucha, fue cerrado después que estalló la rebelión indígena el primer día de 1994. Evaluaciones confidenciales de PEMEX observaron escaso petróleo (400 barriles diarios) en Nazaret pero decenas de miles de pies cúbicos de gas natural, cuya explotación quedó en suspenso por la insurrección.

El componente biocombustibles en la carrera de caballos por el futuro de Chiapas es otro timo transnacional. Bajo el otrora Plan Puebla-Panamá, hoy rebautizado Plan Mesoamérica y que se prolonga por América Central hasta Colombia, industriales colombianos están sembrando 7,000 Ha de biomasa no alimenticia en la llanura costera del Pacífico cerca de Puerto Chiapas. Aunque la plantación es de un cultivo no alimenticio, está quitándoles tierra a los cultivos alimenticios. El proyecto de biocombustibles representa una colaboración inicial entre el presidente colombiano Álvaro Uribe y el presidente mexicano Felipe Calderón, ambos favoritos del Departamento de Estado de EEUU.

Como el precio del oro se ha disparado, la minería transnacional está ganando puntos en la carrera por el futuro de Chiapas. Las autoridades chiapanecas han otorgado al menos 55 permisos para desarrollo minero a especuladores principalmente canadienses en las sierras de Chiapas. Transnacionales como Linear Gold y Blackfire son muy criticadas por deforestación generalizada, salarios propios de esclavos y la supresión de los derechos de los trabajadores en los emplazamientos mineros.

Mientras el estado de Chiapas está siendo puesto en subasta, el EZLN marcó su 25º aniversario como fuerza rebelde y su 15º año en la escena pública durante las fiestas de fines de año con un cónclave anual de partidarios denominado esta vez “Festival Mundial de la Digna Rabia”, un encuentro más modesto que reuniones anteriores.

Una celebridad internacional que sí se apareció en vivo fue el quijotesco portavoz de los zapatistas, el subcomandante Marcos, quien pronunció lo que se ha convertido en su diatriba anual contra sus por él designados enemigos políticos. Las declaraciones públicas de Marcos han sido escasas desde la desventurada “Otra Campaña” del EZLN, y su producción epistemológica, que antes era diaria, se redujo virtualmente a cero en el 2008.

Figura central de las sesiones públicas del Festival de la Digna Rabia en la Universidad de la Tierra en San Cristóbal, el subcomandante retomó su discurso donde lo había dejado el año pasado atacando a Andrés Manuel López Obrador, el líder izquierdista del Movimiento Nacional por la Defensa del Petróleo y la Economía Popular, que fue despojado de la presidencia por Felipe Calderón en las elecciones del 2006. Entre otras calumnias, Marcos menospreció el gran movimiento social de López Obrador y dijo que el ex contendor presidencial y Calderón están del mismo lado.

Manteniendo vivo el movimiento
Pero si la postura pública del subcomandante Marcos ha sido desastrosa para la causa rebelde, las comunidades zapatistas de las sierras y selvas del sureste de Chiapas han seguido demostrando las capacidades de la acción colectiva. La creatividad de los rebeldes de primera fila para impartir una educación zapatista a sus hijos y la defensa de su medio ambiente, particularmente plantas nativas, son ejemplares.

Además, estudios epidemiológicos como los divulgados por el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México Pablo González Casanova subrayan la perseverante excelencia de los proyectos zapatistas en atención en salud, particularmente atención prenatal, y en saneamiento.

Aunque el EZLN rehúye la atención pública y se ha automarginado de participar en el activismo político nacional e internacional, las comunidades zapatistas autónomas del sureste de Chiapas siguen siendo prueba viviente de que otro mundo es posible.

Las constantes violaciones a los derechos humanos de los indígenas que quedaron demostradas con la desaparición y ejecución de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, dirigentes de la Organización para el Futuro de los Pueblos Mixtecos, así como la permanencia del Ejército mexicano en las zonas marginadas y apartadas de Guerrero, son un evidente riesgo para la inhibición del voto en las próximas elecciones intermedias, alertó el ex consejero electoral e investigador político de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jaime Cárdenas Gracia.

En conferencia de prensa en el puerto, antes de trasladarse a Tecpan para dictar una conferencia sobre el sistema electoral y los signos preocupantes en el desarrollo del proceso, sostuvo que la próxima contienda será complicada en estados como Chihuahua y Guerrero por los altos índices de violencia relacionados con el crimen organizado, por eso llamó a los gobiernos estatales y a los partidos políticos para que redoblen esfuerzos para vigilar que ninguno de sus candidatos tengan vínculos con el crimen organizado.

Cárdenas Gracia criticó que la Federación y la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación hayan permitido a las fuerzas castrenses emprender acciones policiacas, lo que violenta el artículo 129 de la Constitución, pues su trabajo no está ligado con esas tareas, sino permanecer en sus cuarteles, aún y cuando el país esté enfrentando graves problemas con el narcotráfico.

“El Ejército no está en una lógica de respeto a los derechos humanos o democrática. Realiza detenciones y cateos sin orden judicial. El Ejército puede inhibir la participación de los ciudadanos en el proceso electoral”, dijo, al mismo tiempo que reconoció la situación crítica que atraviesan algunos estados, como Guerrero, en relación al crimen organizado y las constantes ejecuciones entre cárteles de la droga.

Cárdenas recomendó colocar un periodo de gracia a las fuerzas armadas, mientras la Federación, los estados y el Congreso de la Unión aprueban un grupo policiaco especial para hacer frente a esas tareas, aunque señaló no se verá esa situación hasta el final de este sexenio.

Otro de los riesgos visibles en el estado en periodo electoral y que inhibirán el voto principalmente en las regiones más pobres, insistió el especialista, es la existencias de guardias blancas, la guerilla y caciques, aunque al cuestionarlo sobre a quienes se refería, el diputado federal, Cuauhtémoc Sándoval respondió que Rubén Figueroa “el cacique mayor”.

En cuanto a la situación nacional, criticó la postura del Instituto Federal Electoral quien definió no sancionar a las televisoras, así como los riesgos del uso y desvío de recursos públicos, pues dijo se puede detectar un incremento en publicidad gubernamental en periodos de campaña.

Ayutla de los Libres, ayer y hoy

En un día como hoy, se promulgó el Plan de Ayutla. En un domingo como hoy, o cualquier día de la semana, es bueno para expresar la indignación por los crímenes de lesa humanidad cometidos con premeditación, alevosía y ventaja contra los luchadores sociales. Esta vez fueron sometidos a desaparición forzada, tortura y asesinato dos dirigentes mixtecos oriundos de Ayutla: Raúl Lucas Lucía de 39 y Manuel Ponce Rosas de 32 años de edad, presidente y secretario, de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM). Es un día para clamar justicia.

Ayutla viene del náhuatl o mexicano Ayotlan. Investigué que las etimologías ayotl o ayutl significa tortuga y tlan cerca, literalmente “cerca de las tortugas”. Otros nahuatlatos traducen la toponimia como “lugar de tortugas” o “lugar donde abundan las tortugas”. En mixteco el nombre del municipio es Tatioo.

La cabecera municipal se designó Ayutla de los Libres, en justicia por haber sido sede del movimiento político-militar acreditado en la historia de México como la Revolución de Ayutla, iniciado precisamente aquí en esta población un 1º de marzo de 1854. El epíteto de los Libres le fue añadido porque la proclama del Plan de Ayutla logró derrotar al dictador Antonio López de Santa Anna y a su mal gobierno.

El Plan de Ayutla –redactado en la hacienda de la Providencia–, fue suscrito por el general Juan Alvarez, el general Tomás Moreno, el coronel Florencio Villarreal, Ignacio Comonfort y el capitán Vicente Luna.

Como dicen algunos historiadores, fue una “segunda independencia jurídica” de alcance nacional. Aunque la lucha por la autonomía de los descendientes de los antiguos yopes, continúa –como en los viejos tiempos de la dominación azteca–.

Raúl Lucas y Manuel Ponce fueron secuestrados el pasado 13 de febrero de 2009, levantados con violencia por hombres armados con corte militar en las afueras de la escuela secundaria Plan de Ayutla. Se los llevaron en un vehículo; a Raúl –oriundo de Roca Colorada– ya lo habían detenido y herido varias veces. Desde su detención ilegal –sin orden de aprehensión–, sus familias, el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan y Amnistía Internacional, demandaron su presentación con vida y el respeto de sus garantías individuales a altos niveles. Petición con nulos resultados.

El 23 de febrero, con ayuda de un detector GT200 fueron encontrados los cadáveres de ambos activistas en Las Cazuelas, municipio de Tecoanapa, a media hora de Ayutla. Sus cuerpos mostraban huellas de tortura. Por ejemplo, el cráneo del máximo representante de la OFPM, Lucas Lucía –según el forense de Acapulco–, presentaba orificio producido por arma de fuego, “tiro de gracia”.

La misión pacífica de estos compañeros y su agrupación era y seguirá siendo denunciar los abusos y atropellos que sufren los te savi y na savi (mujeres y hombres mixtecos) en sus comunidades a manos de las fuerzas militares y policiales. Y por eso, “por defender indios” fueron desaparecidos y masacrados los líderes honestos. Los presuntos agresores: agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) y de la coordinación de Seguridad Pública de Costa Chica en Ometepec.

Así ha sido desde los tiempos de Santa Anna o de los Figueroa, buscan a los Lucios y Genaros, y matan copreros, cafetaleros, jamaiqueros o maiceros que se organizan para mejorar sus condiciones de vida.

En la región Costa Chica se da mucha impunidad. Mencionaré ciertos casos como antecedentes para tratar de entender la larga serie de agravios, injusticias, discriminación, criminalización de la lucha social, venganzas y exterminio que padecen los pueblos indígenas.

Gorgonio Flores Cortés.- Presidente y fundador de la Unión Regional de Ejidos y Comunidades de la Costa Chica (URECCH), fue matado el 14 de octubre de 1992. Los caciques ordenaron dispararle a traición en la cabeza con una escopeta. Al líder campesino Goño le gustaba caminar descalzo. Era de Acalmani, un pueblo mixteco perteneciente al municipio de Igualapa.

La matanza de Aguas Blancas.- Ocurrió el 28 de junio de 1995, en el municipio de Coyuca de Benítez. La ejecución sumaria fue planeada y llevada a cabo por agentes de la Policía Motorizada y Judicial estatal, quienes emboscaron a miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) que iban a un mitin en Atoyac de Alvarez. Allí fueron acribillados 17 campesinos.

La masacre de El Charco, municipio de Ayutla.- acaecida el 7 de junio de 1998, mientras pernoctaban en una escuela primaria, donde participaban en una asamblea para tratar asuntos relacionados con proyectos productivos para sus comunidades. Soldados del Ejército mataron a 11 aldeanos e hirieron a 5 más; en total 22 detenidos de la Organización Independiente de Pueblos Mixtecos y Tlapanecos (OIPMT). El gobierno local y federal manejó el hecho sangriento como un enfrentamiento con presuntos me’phaa y na savi guerrilleros.

Se sabe que al mando del “enfrentamiento casual” estuvo el general Alfredo Oropeza Garnica, jefe de la 27 zona militar. El castrense había sido victima de una emboscada el 24 de mayo de 1997 en el Guanábano, cerca de su cuartel en Atoyac, lo que puede explicar la saña y crueldad prevista en el sitio de El Charco.

Erika Zamora Pardo, universitaria sobreviviente de esa masacre. Ella relata la injuria con qué los soldados irrumpieron su sueño: “¡Salgan, perros, es domingo, les vamos a dar sus chileatole con pan!”. Fue detenida y vio cómo iban asesinando uno a uno a los pobladores; la esposaron, le vendaron los ojos y la torturaron… La obligaron a firmar “su declaración”. Fue presa política durante 4 años.

Emboscan a policías preventivos.- El 31 de marzo de 2008, unos 10 encapuchados armados con AK-47 interceptaron la camioneta que transportaba recursos del programa Oportunidades. La patrulla municipal fue atacada en El Salto, comunidad tlapaneca de Ayutla. El saldo: 5 muertos, cuatro preventivos y un civil, además de dos heridos. Se llevaron el dinero y las armas de los policías extintos. Se dice que en la zona operan grupos paramilitares, así como células de grupos guerrilleros.

A raíz del incidente, se instaló en Ayutla una base de operaciones mixtas: soldados de la SDN, efectivos de la AFI, agentes de PFP, de la PIM y policías preventivos del Estado. Ya se han de imaginar el trato sanguinario para con los sospechosos pertenecientes a las organizaciones de la sociedad civil, con lo que el régimen trata de acallar sus afanes y luchas dentro del marco legal.

Miguel Angel Gutiérrez Avila, antropólogo e investigador en lingüística de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), es asesinado cerca del paraje El Roble, municipio de San Marcos, el 26 de julio de 2008. El profesor y también defensor de los derechos indios realizó estudios entre los ñomndaa y los afromestizos. El absurdo de su muerte sigue sin aclararse.

Raúl y Manuel –los nuevos difuntos–, sobrevivientes de El Charco, siempre fueron activistas del desarrollo rural alternativo desde la sociedad civil. Pero las autoridades siguen necias en achacarles nexos con el ERPI y EPR. Descansen en paz los defensores de derechos humanos. Su vida y muerte no será en vano, quedará inscrita en las páginas de la historia regional. Exigimos que se investigue.

Su espíritu indómito seguirá luchando en Ayutla de los Libres y en los pueblos de la sierra, entre olores de cempasúchil, consignas y mantas y marchas. Ojalá que Guadalupe Castro Morales y Margarita Martín de las Nieves, sus viudas respectivas, encuentren consuelo y apoyo en su mundo na savi y sigan honrando sus ideales, ahora que sus asesinos los hicieron gigantes.

La antigua capital Yopitzinco –hoy Ayutla–, es famosa por sus machetes fraguados en acero bien templado. A decir de los paisanos de allí “sirven pa’ tumbar la caña, limpiar la milpa o pa’ cobrar cualquier agravio”. Y les inscriben dibujos y frases: “Soy forjado en fino acero, para un amigo sincero” o “De la Costa Chica vengo y miedo a nadie le tengo”.

La oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, condenó este martes el asesinato de dos líderes indígenas defensores de derechos humanos en Guerrero (estado al sur de México) por tres personas indentificadas como presuntos policías.

En un comunicado de prensa, la ONU confirmó que los dos dirigentes habían sido secuestrado el pasado 13 de febrero “por tres personas armadas que se habrían identificado como policías en un evento público en el municipio de Ayutla de los Libres. El 21 de febrero la procuraduría del estado encontró sus cuerpos sin vida y con signos de tortura”.

Raúl Lucas Lucia y Manuel Ponce Rosas eran dirigentes de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM) y desde hace 10 años se habían dedicado a documentar y denunciar abusos contra la comunidad, incluidas de militares.

Los dos indígenas eran supervivientes de la matanza de “El Charco” en 1998, cuando soldados enfrentaron a presuntos guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y mataron a doce de ellos.

Sus cuerpos fueron hallados este fin de semana en un poblado de Guerrero, semi enterrados y dentro de bolsas de plástico. Uno de ellos falleció de dos disparos y
el otro por golpes, aunque ambos presentaban señales de tortura.

La oficina de la ONU en México, que realizó una visita oficial a Guerrero, condenó el asesinato y expresó su preocupación por “las condiciones de vulnerabilidad en la que los defensores de derechos humanos desarrollan su labor”, especialmente en zonas marginadas del estado, uno de los más pobres de México.

El organismo hizo un llamado a las autoridades mexicanas a esclarecer los hechos de manera rápida y que los responsables sean sancionados, así como garantizar a los familiares que serán resarcidos por las violaciones a sus garantías individuales.

Por su lado, la organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) llamó a las autoridades mexicanas a “investigar de forma efectiva los asesinatos de Lucia y Ponce”.

Niegan crimen de Estado

El gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca, rechazó este martes en una rueda de prensa que el doble asesinato sea un “crimen de Estado” como lo han calificado organizaciones locales pro derechos humanos.

“Este crimen nos avergüenza”, dijo Torreblanca y aseguró que se investigará lo más pronto posible.

Guerrero, en la costa del Pacífico, es uno de los estados con mayor porcentaje de población indígena del país y más altos niveles de pobreza.

La miseria motivó, desde mediados del siglo XX, la creación de varios movimientos guerrilleros campesinos que aprovechaban la montañosa geografía del estado para permanecer ocultos y reivindicar sus demandas con ataques a las fuerzas de seguridad.

Además, en Guerrero los cárteles de la droga mantienen plantaciones de marihuana y amapola, y su acción ha dejado más de 60 muertos en lo que va de año, según medios mexicanos.

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