Archivo de autores

La película Fraude: México 2006, que será estrenada el viernes próximo en 200 salas del país, es importante porque, por primera vez en el mundo, muestra visualmente una elección fraudulenta, afirmó el realizador Luis Mandoki, quien aseguró que hizo este filme por un compromiso con la verdad y con el país, contrario a la mayoría de los periodistas, que se dedicó a mentir y ocultar la verdad.Al participar en la jornada de clausura del tercer Encuentro Internacional de Cineastas Nuevo León 2007, que concluyó el sábado por la noche, Mandoki dijo estar convencido de que si no enfrentamos con claridad la corrupción, México nunca va a evolucionar ni podrá salir del tercer mundo ni de la miseria. Además, dijo que la mayoría de los mexicanos somos honestos y no importa si somos de un partido o de ninguno, “lo que queremos es que haya democracia, aunque nuestro candidato no gane”.

Por eso, asentó, “estoy dispuesto a apoyar a mi país, pero no estoy dispuesto a apoyar que gane un candidato de manera chueca; si Felipe Calderón hubiera ganado por la vía legal y le hacían fraude, yo hubiera hecho la misma película”; y, puntualizó, “esta no es una cinta sobre Andrés Manuel López Obrador, sino sobre lo que ocurrió en México el año pasado”.

El cineasta consideró que la actitud gubernamental ante la cinta será la de no meter “ruido” con censuras o acciones que le hagan propaganda, con la esperanza de que pronto sea retirada de las pantallas, pero confió que habrá una respuesta masiva, tal como ocurrió con el documental ¿Quién es el señor López?, que en 24 horas vendió 40 mil copias, cuando los distribuidores sólo querían 10 mil, y terminaron vendiendo 2 millones en dos meses, cuando el récord nacional lo tenía Shrek, con 400 mil copias, publicitado “con toda la parafernalia hollywoodense”.

El también director de Voces inocentes mencionó que el documental sintetiza el trabajo de miles de ciudadanos de todo el país que aportaron 3 mil horas de filmación, en cinco formatos diferentes, y además ayudaron económicamente, “es una ofrenda que hago a todos los mexicanos, a los que creen que hubo fraude, pero no saben realmente cómo sucedió; a los que no saben si hubo, pero que no les gusta no saber y quieren conocer la verdad; a los que piensan que no hubo fraude, para que tengan otra fuente de información, y a los que piensan que sí hubo fraude, pero bien merecido, también se las ofrezco”.

Mandoki está convencido de que ese trabajo cambiará el modo de pensar de mucha gente y logrará que estemos más unidos. “Lo digo no por mis ideas, sino por mis experiencias”.

Cortocircuitos

Un día –mencionó–, uno de los técnicos del proceso de post producción le pidió cinco minutos para decirle: “mi partido es el PAN, y esta película me ha hecho un corto circuito en el cerebro, porque lo que yo creía que era oscuridad ahora resulta que es claridad y viceversa. Yo veo mucho cine, pero ninguna película había cambiado mi forma de pensar como ésta, es una película muy tranquila”.

“Cuando dijo eso, a mí también me hizo corto circuito”, siguió Mandoki.

–¿O sea que tú asocias el que te traten de convencer con la violencia? –le preguntó el cineasta.

–Sí, y al ver la película me di cuenta que la guerra sucia no era tranquila, me asustó, me creaba estados de angustia, y esta película me tranquiliza, porque me hace ver las cosas, me muestra los hechos, pero no me dice qué pensar, y al no ordenarme qué piense, entonces me hace pensar, dijo el panista.

“Eso me impactó –señaló Mandoki– porque me doy cuenta que podemos simpatizar con PRD, PRI y PAN, pero hay mucha rabia, ira, mucho rechazo de unos a otros, por efecto de la desinformación y las campañas de odio, y lo que me doy cuenta es que también hay deshonestidad en ciertos políticos, pero seamos de la ideología que sea, la mayoría de los mexicanos somos honestos.”

Crimen en los medios

Para Luis Mandoki, la exhibición de la cinta es como un milagro, dadas las limitaciones y vicisitudes que ha pasado, y comentó: “Es un trabajo que debieron hacer Televisa o Televisión Azteca. ¿Por qué no se les ocurrió?”

Y ante las evidencias múltiples del fraude captadas por ciudadanos, mientras la televisión decía lo contrario, el cineasta pregunta: “Bueno, ¿pero el trabajo de un reportero no es investigar en vez de sólo esperar que le muestren algo?”

Reiteró que el trabajo que se está haciendo en los medios masivos es un contra-trabajo, porque su misión es la de informar y lo que se está haciendo es desinformar, en otras palabras, ocultar la verdad y mentir.

“Me parece un crimen grave, porque hay muchos periodistas que, tanto en México como en el mundo, mueren día con día por informar, que se encuentran con instancias que no quieren que la verdad salga, y los periodistas que toman en serio su trabajo arriesgan sus vidas y terminan en un ataúd o en prisión.

“Por eso, cuando veo que hay periodistas que no informan, sino todo lo contrario, veo que ante ese crimen surge la necesidad de hacer este documental, porque a mí me parece que todos los seres humanos y todos los ciudadanos de México se merecen el derecho a la información como dignidad humana; yo creo que todos somos iguales y que deseamos saber la verdad.

“La diversidad no implica no conocer, como alguien dijo, la verdad libera, y sin verdad qué posibilidades tiene un país de evolucionar. Creo que México ha estado sumido en la corrupción por décadas y nos equivocamos quienes pensamos que iba a menguar con el supuesto cambio de 2000; no menguó sino creció y se volvió más cínica, y me parece que mientras no veamos de frente el problema de la corrupción, este país no va a progresar y no vamos a salir del tercer mundo ni de la miseria”, señaló Mandoki.

“De ahí viene mi compromiso de informar. Porque, como un alcohólico, mientras no se enfrente al hecho de que tiene un problema, jamás va a salir de él, y si los mexicanos no vemos la corrupción que tenemos enfrente, pues nunca vamos a salir de ella”, concluyó el cineasta.

Terrorismo de Estado en el Sur de México

“Siento a mi país más convulsionado que en el siglo XIX, más inestable, más desorientado, pero, por fortuna, más consciente y alerta, aun con las campañas de desinformación de los torturadores de la historia”, afirma el escritor Fritz Glockner (Puebla, 1961), a propósito de la publicación de su reciente libro, Memoria roja: historia de la guerrilla en México (1943-1968).

En entrevista con La Jornada, el también autor de Cementerio de papel (Ediciones B, 2006) explica que el tejido social de México se encuentra ya muy “deshilachado”, al grado de que la capacidad de resistencia de la gente se está acabando.

“Es obvio, la falta de sensibilidad de los gobernantes es tan evidente que hace corto circuito, no hay que esperar cien años para que estalle una revolución, lo vemos venir.

“No es que sea catastrofista o convocante de malos augurios, al contrario, me gusta la vida, pero vemos cómo se están sumando las características de un desgaste de la población, con la insensibilidad y la pendejez de quienes están en el poder. No es que apueste a que cada cien años en este país ha habido una revolución, pero vemos que las condiciones ahora están peores que en el porfiriato o que en la Nueva España de 1810.”

Hurgar en la historia oculta

Historiador, editor, librero, promotor de la lectura y catedrático universitario, Glockner se ha propuesto hurgar en la historia oculta de los movimientos armados de México, en esa memoria teñida de rojo por la sangre que se ha derramado, pero que también toma ese color como símbolo de resistencia.

“No puedo recuperar la memoria a partir de versiones falsas, de lo contrario estaría justificando a quien me paga.

“Por eso, me puedo jactar de ser un investigador que lleva 25 años metido en escarbar la historia de los movimientos armados de mi país sin deberle un peso a ninguna institución de educación superior, partido político, gobierno de algún estado o federal, organización no gubernamental o medio de comunicación”, afirma.

Añade que eso le da libertad “para decir que la memoria que estoy intentado rescatar no se la debo a nadie. No soy de esos intelectuales que se convierten en torturadores de la historia para modificarla y cerrar los ojos ante hechos del pasado o ante una realidad presente, cabrona, lacerante, desgastante.

“En los años 70, o inclusive en los 80, era fácil decir que un limpiaparabrisas era producto de su propia güeva.

“Ahora se sabe que ellos no son producto de la güeva individual, sino de la güeva colectiva, de unos gobiernos cuya güeva intelectual les ha llevado a la insensibilidad histórica, a no saber atender las necesidades básicas de la población.

“Por supuesto, la historia se conforma de verdades parciales. Ahora lanzo Memoria roja, que espero active otras memorias.

“El próximo año concluyo con la investigación, publicaré el libro Los años heridos, en el cual narrativamente hablaré de la guerrilla en México de 1969 a 1978, y de 1979 a 2007 presentaré una cronología comentada, porque no me pienso convertir en otro torturador de la historia, como Carlos Tello Díaz o Héctor Aguilar Camín.”

Fantasmas que protestan

En su amplio relato acerca de la guerrilla en México, Fritz Glockner habla “no de cadáveres; se trata de una historia de fantasmas que están en un baúl que han querido enterrar, pero que en la realidad aquí está”, explica.

Agrega que las “clásicas” y “repetidísimas” estrategias del Estado mexicano han sido “soltar rumores”, por ejemplo, “diciendo que el Ejército Popular Revolucionario (EPR) no existe ni ha existido, al igual que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que son grupos subsidiados por el propio gobierno para intentar justificar la militarización.

“No es difícil comprar estas hipótesis, sobre todo en este sexenio calderonista, en el que observamos símbolos inusitados de pendejez militar. Me refiero a esto: no recuerdo a ninguno de los hijos de Pinochet, de Videla o de Stroessner vestidos de militares, de manera pública, como sucedió con los hijos del mandatario el pasado 16 de septiembre.

“Eso me alarma, porque Calderón le está abriendo la puerta al Ejército, a una especie de Frankenstein que costó mucha sangre y negociación lograr subordinar al poder civil.

“Pero somos un país donde es evidente que la represión del Estado ha sido la respuesta a las demandas y denuncias de una población desesperada. Esa ha sido la historia de siempre, la cual no ha cambiado por la alternancia política.

“En esa lógica, es obvio que hay grupos de individuos cuya desesperación los lleva a salvar la vida, irse a la sierra, al campo, armarse y, evidentemente, esto tiene un revestimiento ideológico.

“Es decir, existen tanto el EPR, como el EZLN y 17 grupos más, como lo ha admitido seguridad nacional, así como en los años 40 existió Rubén Jaramillo y en los 60 el Grupo Popular Guerrillero de Gámez y Gómez, entre otros. Negar su existencia es la constante, por eso mi lucha por la memoria, porque me indigna que de pronto la vacuna de la incredulidad lleve a la gente a decir que la guerrilla es invención del gobierno.

“La situación que vivimos, los millones de personas que viven en la pobreza en contraste con el mexicano que es el más rico del mundo, y el desgaste tan fuerte del tejido social, son la razón de ser de los movimientos armados. Pero la población tiene muy dura la piel. Las derrotas nos han podido, pero no nos han ganado.

“La memoria va a seguir siendo roja por muchos años, no sólo por sangrienta, sino para no volverse, por ejemplo, azul, en referencia al panismo. Pero la memoria roja no se debe convertir en asfixia, sino en rescate, en resistencia, porque, insisto, en nuestra memoria no hay cadáveres, hay fantasmas, vivos, que siguen protestando.”

Efectivos del Ejército, de Seguridad Física de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de corporaciones policiales de Veracruz reforzaron los operativos de vigilancia en instalaciones de la paraestatal en la región Centro de la entidad, ante las amenazas de atentado hechas por presuntos miembros del Ejército Popular Revolucionario (EPR).

Al municipio de Omealca, donde se ubican instalaciones petroleras, arribó personal de inteligencia militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para rastrear la zona.

En la Comandancia de la Policía Municipal de Omealca se recibió una llamada, en que un hombre advirtió que el EPR detonaría explosivos en la estación de válvulas de Suchiles y Río, de Pemex.

En septiembre pasado se registraron explosiones en instalaciones de Pemex que posteriormente se adjudicó el EPR, a través de un comunicado mediante el cual advertía que continuarían con este tipo de atentados hasta que aparecieran dos de sus compañeros desaparecidos desde mayo pasado.

La nueva amenaza movilizó a elementos del Ejército, de la Policía Federal Preventiva y corporaciones policíacas locales. La misma amenaza fue recibida en la comandancia policial de Ciudad Mendoza.

Según versiones periodísticas de la región de Orizaba, la Comandancia Municipal de Ciudad Mendoza recibió una llamada de una mujer, quien se identificó con el nombre de Guillermina, vecina de Río Moreno; advirtió que una camioneta color rojo andaba distribuyendo volantes del EPR en los que advertía que haría explotar gasoductos de Pemex.

De acuerdo con versiones extraoficiales, durante el operativo de búsqueda en caminos rurales fue asegurada una camioneta y detenidos sus tres tripulantes, a quienes se les decomisó propaganda en la que alertaban a la población sobre las presuntas explosiones que realizarían el jueves y viernes.

De acuerdo con las mismas versiones, en el interior de la unidad se encontró material explosivo y varios planos de la red de gasoductos de Pemex, desde el Valle de Tuxpango, en Orizaba, hasta los municipios de Ixtaczoquitlán, Ciudad Mendoza y Omealca.

Por su parte, el área de Seguridad Física de Pemex evacuó al personal que labora en las estaciones donde se ubican las válvulas de distribución de hidrocarburo hacia los gasoductos, donde elementos del Ejército mantienen vigilancia permanente.

La madrugada del pasado 10 de septiembre, el EPR hizo explotar cuatro gasoductos de Pemex en Santa Rosa, municipio de Actopan; los Suchiles, en Omealca; Algodonera y El Infiernillo, en Ciudad Mendoza, y provocó la fuga en el gasoducto de 48 pulgadas que atraviesa por el municipio de La Antigua.

Cuentan la historia de la guerrilla en México

Con la premisa de que un pueblo tiene derecho a conocer su historia para no repetir los errores del pasado, Laura Castellanos y Alejandro Jiménez decidieron elaborar un libro con el que intentaron llenar el vacío informativo que existía sobre el tema de la guerrilla en México.

“La inquietud por hacer este libro surge con la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994, porque eso hizo que empezaran a ser difundidos pedazos de una historia en México poco conocida que fue la de la oleada movimientos armados que hubo en la década de los 70 y empezaron a ser entrevistados ex guerrilleros de esa época, eso despertó nuestra inquietud”, explicó la periodista Laura Castellanos, autora de México Armado, en entrevista telefónica con ELUNIVERSAL.com.mx

Por su parte, Alejandro Jiménez, quien realizó el epílogo y la cronología del texto, dijo que México Armado surgió de un trabajo hecho en la hemeroteca de EL UNIVERSAL, en el que se estudió la historia de los movimientos armados en el país a través de la perspectiva del periódico.

“Cuando tratamos de buscar bibliografía que nos respaldara nos encontramos con que había que empezar desde cero el armado de las fechas y los tiempos, porque no había libros que trataran sobre el tema. Lo que queríamos era ver cómo se había cubierto en otros periódicos, ver qué otros documentos había y de lo documental pasamos a lo testimonial, al contactar a gente que nos permitió conseguir entrevistas con antiguos guerrilleros”, abundó Jiménez.

Ni juzgar ni mitificar

Luego de un trabajo de más de 10 años, los autores desean que el texto llegue a las nuevas generaciones pero sin mitificar ni juzgar a los protagonistas de esa historia.

“Queremos que el texto llegue a la gente que por primera vez se acerca a esta historia, que no tiene generacionalmente un vínculo, o quizás sí lo tiene pero vivió esta historia en total desconocimiento, que no tiene idea de lo que sucedió en el país en esa época”, explicó Laura.

“El valor de conocer esa historia radica en que a pesar de que sucedió hace casi tres décadas, es una historia que sigue hasta la actualidad, pues tres de las cimientes de esa época continúan activas como lo es la Ejército Popular Revolucionario y el EZLN. De la primera hay nueve escisiones, entonces si nos acercamos a esta historia nos ayuda a clarificar más lo que sucede en el país, si las condiciones socioeconómicas se siguen agravando”, afirmó la autora.

Las perspectivas

Para la autora del texto, mientras se siga ejerciendo el poder de la misma forma que hasta ahora en nuestro país, los movimientos guerrilleros seguirán existiendo en México. Por su parte, Alejandro Jiménez espera que con la publicación del texto se pueda advertir e influir, aprender de la historia, pues las condiciones en el país se mantienen y lo importante es llenar un hueco histórico del cual las nuevas generaciones no tienen mucho conocimiento.

“Un pueblo tiene derecho de conocer su historia y nosotros como generación posterior también tenemos la responsabilidad de acercarnos, porque mientras no conozcamos nuestra propia historia seremos un pueblo sin rumbo que vive en la apatía ante la pobreza extrema o las desapariciones forzadas. La idea es que podamos echar luz y ayudar a comprender que esto no es un asunto de seguridad nacional, sino un asunto social, político y económico y mientras sigan las mismas relaciones políticas y económicas en este país vamos a seguir viviendo situaciones similares a las que vivimos antes”, finalizó Laura

La presidenta de la Comisión Bicameral de Concordia y Pacificación, Martha Cecilia Díaz Gordillo, aseveró que los conflictos sobre la tenencia de la tierra en Chiapas pueden generar violencia en la zona de influencia zapatista.

Durante una sesión de trabajo de la instancia legislativa comentó que periodistas estatales y nacionales han alertado sobre la necesidad de prevenir posibles conflictos entre grupos zapatistas y no zapatistas que se disputan la propiedad de la tierra.

La legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) indicó que la inquietud que se plantea es que autoridades agrarias están entregando documentos de propiedad a sujetos que presuntamente no les corresponde.

Precisó que en ese contexto “nuestra obligación es saber qué tipo de asentamientos son y cuál es el régimen de tenencia y el origen del mismo a fin de determinar si hacemos un llamado a las autoridades competentes a evitar actos violentos”.

Explicó que derivado del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 se ocuparon predios de pequeña propiedad, superficies que no estaban ocupadas, así como terrenos ejidales y comunales, lo que transformó la estructura agraria sobre la que descansan diversas controversias.

Adelantó que en los próximos días realizarán un diagnóstico de la situación para saber si hay necesidad de hacer una recomendación al Ejecutivo federal para que la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) y las dependencias involucradas tomen cartas en el asunto.

Señaló que con base en denuncias obtenidas mediante diferentes medios de comunicación se puede recabar información sobre si se trata de conflictos estrictamente relacionados con asentamientos zapatistas y de esta forma evitar la emisión de opiniones sin fundamento.

“Tenemos la identificación de lo que se conoce como conflictos agrarios y están en toda la entidad, pero es necesario precisar con mucho cuidado y mucha responsabilidad si se trata de asentamientos zapatistas”, reiteró.

También informó que en fecha por definir integrantes de la comisión se reunirán con el gobernador de Chiapas, Juan Sabines, y con el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, para analizar el estado actual del movimiento zapatista.

Recalcó al respecto que “nuestra tarea es generar condiciones de diálogo y obtener información que permitan prever alguna situación de conflicto”.

 Page 152 of 170  « First  ... « 150  151  152  153  154 » ...  Last »